En España cada vez hay más parejas que no consiguen quedarse embarazadas de forma natural y 1 de cada 3 parejas de 35 años necesita hacer algún tipo de tratamiento de estimulación para conseguirlo.

Muchas parejas que han hecho cambios de alimentación y han reforzado, con suplementos, cada una de las fases del tratamiento, han conseguido mejorar la calidad de óvulos y esperma y, en muchos casos, esto ha marcado el éxito del tratamiento después de otras intervenciones fallidas.

Todo este contenido lo encontrarás recopilado en “Natural FIV“, un programa online para acompañar paso a paso cada etapa de un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) con alimentación, suplementación y apoyo emocional, que pueden determinar el éxito de tratamiento. Hablamos de ello con la psicóloga y naturópata Yolanda García, que lleva más de quince años viendo cada día a pacientes que quieren tener un hijo y les cuesta.

Yolanda, esta vez nos dirigimos solo a mujeres o parejas que planifican un proceso de in vitro. Cuéntanos por qué.

Una FIV es un tratamiento complejo en el que la fecundación tiene lugar fuera del cuerpo y en el que hay que preparar cuidadosamente las condiciones para generar óvulos y espermatozoides de calidad que puedan fecundarse y generar un embrión fuerte. Piensa que, en cada ciclo, el cuerpo madura un folículo y, en un ciclo FIV, lo estimulamos para lograr 6 o 8 folículos de media, lo que genera un sobresfuerzo orgánico y, en pocos días, le pedimos que esté preparado y tenga las condiciones metabólicas, inmunitarias y nutricionales para que se pueda dar la implantación y que el embarazo prospere.

Comprender el tratamiento, usar herramientas en cada fase y hacer un buen acompañamiento es clave para optimizar el proceso y, sobre todo, para vivirlo de un modo más positivo y saludable. Por otro lado, muchos de mis pacientes se disponen a empezar sin saber muy bien la razón de su infertilidad y sin conocer en qué va a consistir el proceso. Para mí es clave que comprendan qué les ocurre y que puedan participar activamente en su proyecto de tener un hijo. La tecnología puede ser maravillosa si se complementa con nutrientes vitales y con una lectura integral del cuerpo.

¿A qué perfil de persona nos dirigimos?

El programa está dirigido a mujeres u hombres que están a punto de iniciar un tratamiento FIV o que han tenido tratamientos fallidos en el pasado independientemente del diagnóstico. He intentado dar cabida a todos los escenarios posibles de maternidad y paternidad: mujeres que no tienen problemas de fertilidad pero no tienen pareja o tienen una pareja femenina, parejas con diagnóstico de infertilidad masculino o femenino, ya que hay herramientas para los dos e, incluso, para los casos en los que hace falta recurrir a una donación de óvulos, esperma o embrión.

Si hace tiempo que intentáis tener un hijo sin conseguirlo y ahora os disponéis a hacer una FIV, si habéis tenido tratamientos previos fallidos, si hay problemas relacionados con la fertilidad o con el estado de salud general, aunque aparentemente no parezcan tener conexión como el sobrepeso, la resistencia a la insulina, tiroides o sistema inmune, este programa puede ayudaros a corregir desequilibrios y a optimizar las posibilidades de lograr un embarazo. Está pensado para mejorar la calidad de esperma y óvulos, para preparar un endometrio sano y receptivo, para casos de abortos o FIV fallidas previas sin motivo aparente, o cuando hay patologías autoinmunes, como ovarios poliquísticos, endometriosis, hipotiroidismo…

Después del confinamiento, las clínicas de reproducción han notado un aumento de visitas. Esto indica la gran cantidad de tratamientos que se hacen cada semana en nuestro país y que se han acumulado por el paro a raíz de la COVID. Un estudio de Dexeus también decía que la media de edad son mujeres de treinta y ocho años, pero que cada vez hay más parejas de treinta. ¿A qué lo atribuyes?

La vida moderna actual no favorece la fertilidad: tenemos hábitos “antihigiénicos”, no descansamos lo suficiente, nos alimentamos peor de lo que deberíamos, vivimos rodeados de tóxicos, acumulamos estrés, no leemos ni respetamos las señales de nuestro cuerpo. Si a eso le unimos que la edad para tener hijos se ha retrasado, las posibilidades de tener un hijo de manera natural se reducen considerablemente.

Tenemos una percepción distorsionada y creemos que nuestra fertilidad se mantiene joven, pero lamentablemente la biología reproductiva no se ha enterado de nuestra creencia y de nuestro montaje social y, cuando queremos un hijo, nos llevamos sorpresas. Además, nos pasamos media vida intentando evitar un embarazo y, cuando queremos, pensamos que va a ser automático y no siempre es así. Creo que, como sociedad, necesitamos un cambio profundo de cosmovisión que deje espacio a la maternidad cuando nuestra biología es más favorable, pero mientras eso llega creo que sería recomendable explicar bien la fertilidad a nuestros jóvenes y recomendar, en caso de que quieran –o deban, por circunstancias vitales– posponer la maternidad, plantearse alguna técnica de preservación de óvulos. Desgraciadamente la fertilidad envejece antes que el espíritu.

Las clínicas de reproducción no prevén el acompañamiento integrativo que proponemos en Soycomocomo. ¿Por qué crees que pasa?

En realidad, sabemos aún muy poco sobre el misterio de la reproducción. Hay clínicas que trabajan con un enfoque integrativo, pero la mayoría siguen con una visión mecanicista de la reproducción orientada a juntar un óvulo y un espermatozoide, fecundarlo y devolverlo al cuerpo para que siga creciendo.

La fertilidad es muy compleja, hay que tener en cuenta lo evidente y lo sutil, y requiere un enfoque holístico, porque el cuerpo no es una máquina en la que A+B=C, sino que hay una complicada interrelación de sistemas que deben comunicarse de manera apropiada para permitir el desarrollo de una nueva vida.

También quiero añadir que en las clínicas no implantan protocolos hasta que no se han hecho suficientes estudios científicos que validen que un nutriente o un suplemento tiene evidencia científica, pero eso lleva años y, mientras, los pacientes pierden la oportunidad de beneficiarse de los conocimientos que hemos adquirido a base de experiencia y observación. Hoy sabemos cómo el estado de la microbiota, el nivel de vitamina E o D son vitales para que un embrión pueda implantarse, pero seguramente tardaremos años en integrarlo en los protocolos de fertilidad. También sabemos que la alimentación juega un papel diferencial en la fertilidad porque, igual que una tierra fértil y cuidada permite una buena cosecha, un buen terreno orgánico hace más factible un embarazo.

Yolanda Garcia

Yolanda, en La Consulta de Etselquemenges y en otras consultas donde has estado durante estos quince años, has tenido muchísimas pacientes con problemas de fertilidad. Este programa quiere trasladar todas las visitas que la paciente hace contigo durante el proceso, y por ello tendrán un foro donde podrán hacer preguntas durante treinta días.

Sí, y esa es una parte muy importante del programa, ya que me podrán plantear las dudas que les vayan surgiendo. También podrán compartir la experiencia con el resto de personas que estén en el programa. Desgraciadamente, los tratamientos FIV siguen viviéndose como un tabú, casi en secreto y eso genera una profunda soledad. Creo que poder compartir la experiencia de un modo confidencial y cercano puede ser un gran complemento al tratamiento

En el programa también colabora la acupuntora Vanessa Castillo, con quien trabajas codo a codo porque la acupuntura también es clave en el éxito del tratamiento, ¿verdad?

La visión de la medicina china es un complemento indispensable en mi mirada terapéutica, por eso casi siempre recomiendo el apoyo de la acupuntura durante los tratamientos. Muchos casos de infertilidad idiopática –cuando no hay una explicación médica clara– se pueden leer muy bien desde el diagnóstico de MTC y encontrar una causa posible, como acumulación de humedad en el aparato reproductor o insuficiencia orgánica, por ejemplo.

Sabemos empíricamente que una sesión el mismo día de la transferencia mejora sustancialmente las posibilidades de implantación

La acupuntura es una herramienta clave sobre la que ya hay estudios científicos y, de hecho, en muchas clínicas empieza a ser habitual el despacho de acupuntura. Un buen acupuntor especialista en fertilidad puede ayudar a mejorar los resultados de la punción y sabemos empíricamente que una sesión el mismo día de la transferencia mejora sustancialmente las posibilidades de implantación.

Aunque tú eres más que modesta, yo, que hablo con lectores, pacientes, leo todos los comentarios que nos llegan, encuestas de satisfacción y tengo gente muy cercana que ha pasado por tus manos, tengo que decir que me quedo maravillada de ver los resultados que consigues. Muchas mujeres que han pasado por ti se han quedado embarazadas, muchas después de varias FIV fallidas o de embarazos que han acabado en abortos y, contigo, han conseguido que el embrión prosperara.

Es verdad que muchas veces lo logramos, incluso en casos muy complejos, pero hay que ser humilde, ya que la salud reproductiva es muy compleja y holística y, además, lograr cambios requiere tiempo y mucha implicación. A veces resulta muy frustrante ver cómo, a pesar de hacer las cosas bien y de lograr mejorías no conseguimos aún el embarazo.

Lo que sí veo a diario en consulta es que, en el camino, los pacientes mejoran su estado de salud y los que están abiertos a ello incluso lo aprovechan para su crecimiento personal. La búsqueda de un hijo que no llega debería abrir un período de reflexión sobre nuestra manera de vivir, porque a veces, cuando la vida no nos da lo que queremos, se abre un espacio de transformación que, con el tiempo, comprendemos.

De hecho, sé que hay chicas que te envían mensajes de agradecimiento al móvil. No me puedo imaginar un mensaje más gratificante. Te dirán cosas profundamente emotivas, ¿verdad?

Es muy emocionante porque muchas veces soy la primera persona a la que le mandan la foto del test de embarazo. Compartimos muchas emociones durante el proceso y yo me alegro con ellos y también me frustro con ellos cuando la beta es negativa.

Recuerdo que, hace un año, una mujer que había hecho el programa “Alimenta tu fertilidad” y que me reconoció por los videos se me acercó en el metro y me dijo que esa mañana había descubierto que estaba embarazada después de varios años. Acabamos llorando las dos.

Para mí es un privilegio que me dejen acompañarlos en algo tan íntimo y estoy muy agradecida de vivir con ellos los buenos y los malos momentos.

Yolanda Garcia

Tienes una paciente que hace poco hizo todo el tratamiento in vitro con tu acompañamiento y lo hizo todo perfecto. Si le decías que comiera remolacha, frutas y verduras naranjas mezcladas con grasas, lo hacía; no tomó ninguno de los alimentos inflamatorios (lácteos, gluten, azúcares, café...) y no se saltaba nada de lo que le proponías ni un solo día. Ella y su pareja, de hecho. Y ambos han adelgazado mucho. Esto es muy importante, ¿no?

Sí, se implicaron un montón y lo hicieron todo perfecto y tuvimos muy buenos resultados. Alimentarse bien, bajar inflamación, mejorar la microbiota y, en definitiva, todo lo que te haga estar más sano te hace estar más fértil. Además, a veces olvidamos que nuestra historia empieza a escribirse antes de nuestro nacimiento y que la programación de la salud de nuestro hijo empieza con un óvulo y un espermatozoide fuerte y sano. Prepararte para un posible embarazo no solo incrementa las posibilidades de éxito, sino que contribuye a programar la salud de tu hijo desde el principio.

Alimentarse bien, bajar inflamación, mejorar la microbiota y, en definitiva, todo lo que te haga estar más sano te hace estar más fértil.

Es importante que la clínica y tu mirada integrativa vayan en la misma dirección para la tranquilidad del paciente.

Hay muchas clínicas abiertas al trabajo en equipo conmigo y los procesos en estos casos son más satisfactorios, porque nos podemos alinear mejor y, además, al paciente le da mucha confianza que lo que le recomiendas reciba la validación de su médico.

La paciente que comentábamos antes tenía una TSH de 2,9 y, aunque no era muy elevada, siempre me deja más tranquila que mis pacientes tengan un valor cercano a 2 antes de iniciar el tratamiento. Cuando lo comentó con su doctora estuvo de acuerdo y le prescribió Eutirox y validó los consejos alimentarios que le di. Además, le recomendé un suplemento llamado Fertybiotic y me escribió encantada porque su genetista también era fan de ese producto. Lo ideal es que los pacientes puedan comentar todo con su médico, sin esconder nada. Cuanto más actualizado esté en fertilidad y más integrativo sea, más fácil es que estemos de acuerdo en el enfoque, lo que hace que el paciente se sienta más tranquilo.

En este programa planteamos una hoja de ruta basada en unas etapas que has marcado y que cambian según el momento de la reproducción.

El formato está organizado de forma muy didáctica y clara para que cada uno pueda hacer su hoja de ruta en función del momento del proceso en el que se encuentre. Como la mujer tiene un papel más activo en el tratamiento, incluso cuando la causa de la FIV no es femenina, va a poder aprovechar más todos los recursos.

El programa está organizado para acompañar las 3 fases de una in vitro (FIV): herramientas para mejorar los resultados de la punción, estrategias para favorecer la implantación y recursos para acompañar la betaespera. En cada fase habrá información clave para comprender la etapa, ideas concretas de alimentación y menús, recomendaciones de suplementos y herramientas emocionales para acompañar el proceso. El programa es muy completo y permite sentirse dueño del tratamiento. Yo puedo saber mucho de fertilidad y salud, pero cada persona es experta en sí misma y esa información sutil es casi tan importante como la técnica. Siempre digo a los pacientes que confíen en su propia intuición y que no deleguen la responsabilidad y la gestión de su salud.

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Debe ser muy difícil hacer acompañamiento emocional en este proceso. Las mujeres tienen una gran presión porque, aparte del gran gasto económico, el tratamiento hormonal es considerable y no es agradable, ¿no?

Son procesos muy intensos con un coste económico, físico y emocional muy alto. Cuando piensas en tener un hijo, nunca imaginas que será así. Una FIV no es solo un tratamiento médico, es un corazón lleno de esperanza y es una responsabilidad enorme acompañarlo. Muchas veces han hipotecado la casa o han depositado sus ahorros para lograr su sueño. Todos los padres aman a sus hijos cuando los tienen, pero los padres de FIV los aman incluso antes de tenerlos y pasan por momentos muy complicados para lograrlo.

Lo ideal es que la persona que tiene que hacer un proceso in vitro comience entre uno y tres meses antes, ¿no es así?

Sí, para mí lo ideal es disponer de un período previo para entender el diagnóstico y plantear el tratamiento. Muchos pacientes vienen con el reloj biológico que les persigue y les parece un abismo que les proponga unos meses para prepararse, pero, cuando les explico la razón y entienden que, a la reserva ovárica, no le viene de uno o dos meses y de cómo ese tiempo lo vamos a usar para generar mejores óvulos o esperma o ambas cosas y para preparar su endometrio, la mayoría lo ve claro.

Piensa que los espermatozoides requieren un ciclo de maduración de 72 días y el óvulo de unos 100, por lo que, si disponemos de ese tiempo, podemos madurar células más fértiles, pero si están a punto de iniciar el tratamiento también lo van a poder aprovechar, ya que los 15 días de preparar la punción son los más críticos en el proceso de maduración. Así pues, una buena nutrición y suplementación en esos días puede marcar la diferencia. Incluso a veces tengo pacientes que ya tienen embriones vitrificados y, aun así, pueden aprovecharlo para preparar su cuerpo para la transferencia, mimar su endometrio y corregir desequilibrios endocrinos o de flora, que hace que mejoren sus posibilidades.

 En caso de que el proceso sea de pareja, ¿qué importancia tiene que el hombre siga también ciertas pautas de alimentación? ¿Son las mismas que las de la mujer?

El mayor peso de los tratamientos recae sobre nosotras y, aunque la causa sea masculina, muchas veces se minimiza el factor masculino. El esperma representa el 50% de un embrión y requiere de una calidad óptima a pesar de disponer de técnicas artificiales que nos ayuden en ese propósito. Un seminograma dentro de rango no es garantía de fertilidad masculina; por ejemplo, hay casos en los que es clave hacer un estudio de la fragmentación de cadena simple de ADN si no se ha logrado embarazo o de fragmentación de cadena doble si hay abortos de repetición o falta de implantación.

El tratamiento masculino es muy agradecido porque, como fabrican espermatozoides nuevos cada 72 días, unas buenas pautas de alimentación, suplementación y hábitos de vida incrementan mucho las posibilidades de éxito.

Por ejemplo, cuando hay problemas con la fragmentación del ADN del esperma, eliminar café, té y cacao y recomendarle un suplemento de cúrcuma mejora sustancialmente la calidad espermática. En línea a lo que hablábamos antes y a la espera de evidencia científica, me parece vital eliminar los excitantes durante una temporada y mejorar así las posibilidades de un embarazo.

Animo a todos los hombres que estén en medio de procesos de reproducción que acompañen a sus parejas, aunque no tengan problemas de fertilidad, porque ellos son el 50% de la ecuación.

No podemos dar una estadística de resultados positivos si hacen "Natural FIV", ¿verdad?

La fertilidad es tan compleja y tan multicausal que es imposible hablar de estadísticas de un modo real.

El programa es como una estrella en el microcosmos del paciente: lo puede guiar, dar herramientas prácticas, ayudarle a comprender mejor el proceso del tratamiento y a leer mejor su cuerpo, pero no sería ético prometer nada porque en fertilidad hay un montón de factores que no dependen de nosotros.

Lo que sí puedo garantizar es que van a entender mejor la razón de su infertilidad, van a mejorar su salud global y reproductiva, se van a sentir más empoderados y protagonistas y van a vivir mejor el tratamiento. Además, si logran el embarazo no podrían haber soñado un inicio más saludable.

En el programa “Natural FIV” encontrarás todos los conocimientos de Yolanda para acompañarte en tu proceso de FIV. Si quieres profundizar más, haz click aquí o en la imagen de abajo.

Yolanda Garcia Natural Fiv

Consulta el programa Natural FIV aquí

Núria Coll
Núria Coll

Directora Soycomocomo.es, la Consulta nutricional de Soycomocomo.
Creadora del Cómo Como Festival

  @nurcoll   @nuriacoll