Xevi Verdaguer acaba de organizar el Primer Congreso de PNIE en la Clínica Planas de Barcelona. Nos hemos encontrado con él para hablar de lo que le ocupa y preocupa actualmente respeto a la alimentación y la salud integrativa. El congreso, por cierto, ha servido para constatar que, aunque todavía hoy sigue muy presente la idea de dolor-pastilla, los tratamientos integrativos están ganando peso en el sector de la salud.

Entrevista a Xevi Verdaguer, psiconeuroimmunòleg, posturòleg i fisioterapeuta

Fotos: Beth Magre

Cada vez hay más gente que se dedica a la PNIE ¿verdad, Xevi?

¡Sí! Contamos con más de setenta equipos de investigación repartidos por toda Europa. Estos equipos se dedican a investigar cómo se conectan la microbiota intestinal, la permeabilidad del cerebro de la barrera hematoencefálica y los inmunomensajeros y cómo esta conexión afecta a la salud; es decir sistema inmune, sistema nervioso y sistema endocrino. Esto implica la necesidad de tratar a las personas de una forma multidisciplinar, ya que cada disciplina médica puede aportar desde su campo y englobar toda esta forma de entender la salud. Ahora mismo tenemos unas tecnologías que diez años atrás no teníamos y podemos tratar patologías que antes creíamos crónicas.

Se habla mucho de la microbiota intestinal, pero tengo entendido que también hay otras microbiotas a las que no damos tanta importancia. ¿Cuáles son?

Realmente se habla más del intestino, porque en su microbiota se fabrica el 80% de las células inmunológicas y los neurotransmisores que tienen importancia emocional. Por lo tanto, es más fácil obtener resultados.

Sin embargo, también en la piel, en la vagina o en la boca hay un tipo de especies bacterianas y unos parecidos de filos genéticos. Así que también podemos hacer estudios de la microbiota oral, vaginal e incluso del útero cuando hay dificultades de implantación embrionaria en mujeres con problemas de fertilidad, por ejemplo.

“Podemos hacer estudios de la microbiota del útero cuando hay dificultades de implantación embrionaria en mujeres con problemas de fertilidad”

Actualmente, a través de la biología molecular podemos estudiar toda la microbiota gracias a distintos programas informáticos que permiten obtener secuenciaciones masivas y saber exactamente qué microbiota, qué microbioma y qué virus hay en el intestino. Antes se hacían estudios al microscopio con cultivos.

Entrevista a Xevi Verdaguer, psiconeuroimmunòleg, posturòleg i fisioterapeuta

¿Qué estudios hay actualmente para conocer el estado de la microbiota?

Muchísimos. Para saber cómo tienes el intestino, recomiendo hacer un estudio de heces y, mediante el uso de estos programas informáticos, veremos la PCR para ver cómo está el ADN.

Otra técnica que se utiliza es el análisis de orina. A través de la orina, los hongos liberan unos metabolitos (un tipo de residuos), que, si están elevados, pueden indicar alteraciones.

Del mismo modo, las bacterias patógenas, las proteolíticas, también pueden estar presentes si hay exceso de metabolitos. Esto puede estar ligado a una tiroiditis de Hashimoto o a piel atópica. Todo esto se analiza en el intestino, pero tú te estas tratando con el dermatólogo o con el endocrino, con una pastilla que se llama Eutirox. La cuestión es que el síntoma nos hace ir al médico, al especialista en concreto para pasar la crisis. Sin embargo, arreglar el mecanismo que lo ha desencadenado es diferente.

¿Tenemos técnicas para conocer, por ejemplo, la microbiota de la piel?

Para conocer la microbiota de la piel en concreto, no, pero sabemos que el sistema inmune mucoso es común y esto implica el sistema inmune linfático, el del intestino, el de la boca, el de los ojos, el de la faringe, el de las orejas, el de la zona urogenital, el de la piel, el de los pulmones… Todo está conectado.

Parece ciencia ficción, pero todos los padres sabemos que, cuando a los niños les salen los primeros dientes y el diente perfora e inflama la mucosa de la boca, los niños padecerán rinitis; o cuando tienen conjuntivitis y les lloran los ojos o tienen el culito irritado y le ponemos una crema. Es normal que, cuando una mucosa se inflama, todas las mucosas del cuerpo lo hagan también.

Algo curioso que sucede de forma habitual es que, cuando los adultos nos cepillamos los dientes y nos sangran las encías, no pensamos que tenemos el sistema inmune inflamado, y tomamos antibióticos para la faringitis crónica o para las infecciones de orina o vaginales de repetición; a pesar de saber que, tal vez, la inflamación empieza en la boca, como cuando éramos pequeños y nos salían los dientes.

Por eso, en problemas de piel siempre tenemos que regular el sistema inmune. Y allí donde más importancia damos y hacemos más hincapié es en el intestino.

Entrevista a Xevi Verdaguer, psiconeuroimmunòleg, posturòleg i fisioterapeuta

En PNIE integráis diferentes métodos de tratamiento: utilizáis la alimentación, la suplementación, el ejercicio físico, la gestión del estrés y otros métodos para tratar al paciente de forma integrativa. ¿Alguno de ellos tiene más peso frente al resto?

Yo diría que, tal vez, el que más protagonismo tiene sea la alimentación, ya que es una herramienta que todos tenemos al alcance y podemos decidir, en cualquier momento, cómo la utilizamos. Sabemos que una dieta rica en fitoquímicos y vegetales, como una dieta mediterránea, se asocia a menos inflamaciones; pero también se asocia a menos inflamaciones la meditación, el mindfulness, el yoga o la hipnosis. Con lo cual, esta inflamación se puede reducir de ambas maneras. No hace falta ser muy estricto y obsesivo y meditar dos veces cada día o comer de manera nada flexible, porque tal vez esta obsesión se convierta en una situación de estrés, y el estrés genera inflamación; así que eso no nos interesa.

Hay personas adultas que toleran peor las situaciones de estrés, que son menos resilientes…

Sí. A veces el mismo estrés no pasa factura igual a dos personas expuestas a él. Se ha visto que mucho estrés durante la gestación y los primeros años de vida –épocas muy sensibles para el neurodesarrollo–, como partos pretérmino, problemas de estrés, malnutrición o infecciones, pueden implicar una peor respuesta a las inflamaciones y menos tolerancia al estrés durante la vida.

¿Qué podemos hacer si, con la meditación y la alimentación, no llegamos a resolverlo?

Hay gente que está condicionada a nivel epigenético. En este caso, quizás es buena idea hablar con un psiquiatra, porque los antidepresivos tricíclicos químicos o naturales pueden ayudarles a tener mejor predisposición.

Cuando hay estrés, las citoquinas inflamatorias aumentan; cuando hay depresión los niveles de histamina suben y aumentan las posibilidades de tener eccemas o migrañas.

Por el otro lado, cuando hay afecto social, después de pasar estrés, las citoquinas inflamatorias se reducen. Si tú tienes una preocupación, un problema, y sientes el afecto, calor y cariño de alguien, las citoquinas inflamatorias se reducen; por lo tanto, ese afecto tiene efectos protectores. Esto afecta al hecho de que puedas resolver mejor o peor la inflamación.

Entrevista a Xevi Verdaguer, psiconeuroimmunòleg, posturòleg i fisioterapeuta

Volviendo a la alimentación. Sabemos que existen ciertas tendencias como la dieta paleo, cetogénica, macrobiótica… ¿Te decantas por algún estilo en concreto?

No creo que una dieta concreta sea la solución. Al final lo que tenemos que hacer es personalizar la alimentación o los hábitos de vida, como el deporte, y adaptarlo a cada sistema neuroinmunoendocrino que se cocina en el intestino. Hay que entender por qué hemos perdido la tolerancia, tener unos buenos niveles de vitamina D, tratar los microorganismos que haya que tratar y llevar a cada paciente de forma exclusiva.

De hecho, estuvimos colaborando con una clínica que llevaba casos de fibromialgia y los médicos especialistas nos preguntaban que cómo era posible que abordáramos desde perspectivas diferentes a dos pacientes con la misma patología.

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Xevi Verdaguer, en el Cómo Como Festival 2019

El próximo 26 de octubre, Xevi Verdaguer participará como ponente en el Como Talks, el espacio dedicado a charlas y talleres del Cómo Como Festival, que tendrá lugar en el Campus UPF Ciutadella de Barcelona.

El psiconeuroinmunólogo, divulgador científico y fisioterapeuta dará la charla «Les noves claus de l’intestí» a las 19 h.

Verdaguer nos hablará de las novedades sobre la histamina, virus y bacterias y análisis de heces. Concretamente, analizará la influencia que tienen los virus en el desequilibrio de la microbiota intestinal y revelará las nuevas tecnologías recientes que utiliza para los análisis de virus, bacterias y hongos para que cada uno descubra lo que le ha podido provocar enfermedades crónicas como, por ejemplo, depresión, ansiedad, dolores crónicos o enfermedades autoinmunes.

Las entradas de todas las charlas ya están a la venta en la web comocomofestival.com

Glenn Cots
Glenn Cots

Dietista y divulgadora de nutrición y recetas saludables en glenncots.com

    @glenncots