Ensalada tibia con salsa de guisantes
No sé que tienen las ensaladas templadas, pero me encantan. Incluso en verano, a muchas personas les cuesta digerir los crudos, así que combinándolos con un salteado ligero, conseguiremos un plato lleno de nutrientes, pero sobre todo ¡muy digestivo!
Ingredientes
- aza de mijo cocido (al dente)
- 1 c.s. de pipas de calabaza
- 1 c. p. de mostaza en grano
- 1 pizca de comino en polvo
- 150 g de guisantes frescos
- Brotes de hojas verdes (kale, rúcula, espinaca…)
- 1 taza de menta fresca
- 1 taza de albahaca fresca
- Germinados de guisante
- Sal marina
- Pimienta blanca
- Aceite de sésamo (para saltear los granos)
- AOVE (para aliñar la ensalada)
- 150 g de guisantes frescos
- 6/7 c.s. de AOVE
- Agua mineral (al gusto)
- Zumo de 1/2 limón
- Ralladura de 1/2 limón
- Una pizca de sal marina
Preparación
Para la salsa
- Triturar todos los ingredientes de la salsa de guisantes (corregir la textura con un poco de agua o zumo de limón, si es necesario).
Para la ensalada
- Preparar en una ensaladera una base con las hojas verdes, las plantas aromáticas y los germinados.
- Regar con AOVE, sal marina y pimienta blanca.
- Pintar una sartén con aceite de sésamo y saltear las especias (mostaza y comino) con las pipas de calabaza. Ir moviendo la sartén hasta que empiecen a chisporrotear y desprender aroma.
- Añadir el mijo y la quinua y saltear hasta que estén dorados. Reservar.
- Añadir a la base de hojas los granos salteados, los germinados, guisantes crudos al gusto y regar generosamente con la salsa.
Los apuntes de Cristina Arroyo
La salsa, además de fácil, me ha sorprendido por su sabor intenso. Guisantes crudos, zumo y ralladura de limón, aceite de oliva y un poco de agua. Consumir los guisantes crudos o casi crudos nos permite disfrutar de su sabor dulce y de su textura crujiente.
En primavera, la huerta se viste de verde en diferentes tonalidades y formas, y uno de sus regalos más mágicos son los guisantes, que, cuando son frescos y tiernos, resultan dulces como la fruta y, cuando maduran y se secan, adquieren un carácter más proteico y reconstituyente.
La proteína de guisante está considerada como una de las mejores gracias a su gran contenido en aminoácidos esenciales, de los cuales una proporción importante son ramificados, como la L-arginina, con propiedades para reparar tejidos y antienvejecimiento.