Estas pequeñas verduras leguminosas están llenas de vitaminas específicas para el buen funcionamiento del sistema nervioso e, incluso, nos pueden ayudar a superar el nerviosismo y a mantener un estado de ánimo más positivo.

Los guisantes pertenecen a la familia de las leguminosas, pero desde el punto de vista nutricional los que son frescos se parecen más a una verdura. Por lo tanto, podríamos decir que son las dos cosas a la vez. Los guisantes frescos de temporada (de marzo a mayo) son una auténtica maravilla para el paladar que merece la pena aprovechar también, porque son muy ricos nutritivamente. Los guisantes destacan por un alto contenido en vitaminas del grupo B, vitamina C, proteínas fácilmente digeribles, hidratos de carbono de asimilación lenta y minerales como el calcio, el hierro, el potasio.

Propiedades nutricionales

Los guisantes son de los alimentos más ricos en vitaminas del grupo B. Las vitaminas del grupo B son hidrosolubles, es decir, se disuelven en el agua y, por lo tanto, son fáciles de eliminar por la orina; por eso conviene tomar diariamente, porque no tenemos capacidad de almacenarlas. A continuación explicamos la importancia que tienen estas vitaminas:

La vitamina B1 es necesaria para que las fibras nerviosas se nutran de glucosa adecuadamente. Su deficiencia provoca la degradación de las fibras nerviosas y produce síntomas desagradables, como la falta de coordinación, la sensación de hormigueo en las piernas, manos o pies.

También son ricos en vitamina B3, que, junto con las otras vitaminas que contienen del grupo B (la B1, la B2 y la B6), contribuye a regular procesos metabólicos esenciales para que lleguen los nutrientes al sistema nervioso. Además, contienen cantidades importantes de vitamina B9, cuya deficiencia es responsable de la aparición de síntomas de depresión o de mal humor.

Por todo esto, comer guisantes es una forma deliciosa de ayudar a superar los nervios, la ansiedad y nos ayuda a mantener un estado de ánimo positivo. Esta es la razón científica por la cual tradicionalmente se han considerado un antídoto para alejar los “malos pensamientos”.

Efectos sobre el organismo

Los guisantes tienen varios efectos sobre el organismo que destacamos a continuación.

Ayudan a mejorar la circulación sanguínea y reducen el colesterol: los guisantes contienen sustancias con propiedades vasodilatadoras. Además, el tipo de fibra soluble que contienen retiene parte del colesterol LDL (el “malo”) y evita que sea absorbido por el intestino y que pase a la sangre. El consumo de legumbres rebaja la tasa de colesterol en sangre. En un estudio hecho con 10.000 personas y publicado en Archives of internal medicine en 2001, el riesgo de enfermedad cardiovascular en personas que consumían legumbres al menos cuatro veces por semana se reducía un 22%.

Ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre: tienen un tipo de hidratos de carbono complejos que se van convirtiendo despacio en azúcares simples; así se evitan las subidas rápidas de glucosa en sangre y se mantiene la sensación de saciedad y confort en el organismo durante más tiempo.
Refuerzan la flora intestinal: tienen mucha fibra; especialmente la piel es rica en fibra insoluble, que aumenta el movimiento de las tripas y evita el estreñimiento. Además, esta fibra actúa de prebiótico de la flora intestinal sana.

Son ricos en antioxidantes: como por ejemplo la vitamina A, los betacarotenos, y la vitamina C, que nos ayudan a bloquear los radicales libres causantes del envejecimiento de las células.
Pero los guisantes también destacan en dos efectos negativos:

Contienen un anticonceptivo natural, la m-xilohidroquinona, que interfiere en la liberación de los
estrógenos y la progesterona. En realidad, se tendrían que comer muchos para llegar a ser nocivos, pero pueden haber sensibilidades específicas que desaconsejen el consumo en caso de problemas de fertilidad.

Son ligeramente acidificantes: son ricos en sales minerales ácidas y por eso no son recomendables en casos de reumatismo, artritis, enfermedades renales.

Cambios vitales

Según la medicina tradicional china, los guisantes son de naturaleza térmica neutra, de sabor dulce y con efectos tonificantes sobre el sistema digestivo (el bazo, el páncreas y el estómago), contribuyen a armonizar la digestión y ayudan al hígado a trabajar bien.

Es recomendable tomar en caso de vómitos, hipo, eructos y tos, para contrarrestar estas fuerzas de ascenso mediante el efecto de descenso que producen. También se utilizan en afecciones de piel, como en la forunculosis y la carbunculosis.

Finalmente, se considera que tienen efectos ligeramente diuréticos y laxantes.

Como se cocina

Podemos comprar los guisantes frescos con la vaina o bien desgranados. Para tener un kilo de guisantes desgranados, se tienen que comprar entre dos y tres con vaina. La vaina tiene que ser firme y, cuando la abrimos, tiene que estar húmeda por dentro. Desgranar los guisantes es una actividad sencilla que se puede hacer con los pequeños de casa, que, así, se familiarizan con este alimento tan sano y se lo pasan bien.

Los guisantes frescos en grano, los podemos hervir, pero muy pocos minutos, casi sólo escaldar. Si los queremos añadir a las sopas, estofados, o hacerlos salteados, lo más conveniente es ponerlos cuando apagamos el fuego. Así mantendrán todos los nutrientes intactos.

Los guisantes en vaina se consumen cuando son muy frescos y se pueden saltar o cocinar unos minutos al vapor.

Si los comemos secos, notaremos que son más indigestos; por lo tanto, conviene ponerlos en remojo e, incluso, hacer un puré sin la piel.

Finalmente, hay que decir que los guisantes congelados, aunque aporten sabor al plato, contienen unas tres veces menos vitaminas que los frescos.

Cultivo ecológico, cercano y de temporada

Es importante aprovechar la temporada del guisante, que va de marzo a mayo, para comerlos frescos y, si se puede, comprarlos directamente al productor. En Catalunya se cultivan, sobre todo, en el Maresme, donde encontramos las variedades garrofal y de floreta, muy apreciadas por su dulzura. También hay guisantes en el Baix Camp y en la Catalunya Central. Secos, tenemos otra variedad, el guisante negro http://www.gastroteca.cat/es/ficha-productos/guisante-negro/, que se hace especialmente en el Berguedà, y también en el Solsonès y en el Alt Urgell, y que lo podemos encontrar todo el año.

Recetas básicas

En nuestra revista encontraréis recetas con guisantes para todos los gustos y niveles...

Guisantes rehogados con choquitos.

Cazuela de garbanzos con alga cochayuyo.

 

Resumen

Los guisantes son una verdura leguminosa que, consumida fresca, de temporada y poco cocida, nos aporta muchas vitaminas beneficiosas para el sistema nervioso y antioxidantes que nos protegen del envejecimiento celular.

Montse Reus
Montse Reus

Dietista y Ambientóloga

    @montsereusdietista