La presión arterial es la fuerza que aplica la sangre a las paredes arteriales. Hay dos tipos de presiones, la sistólica y la diastólica. La sistólica es la más alta y se produce cuando el corazón bombea la sangre hacia el cuerpo. La diastólica es más baja y corresponde al tiempo en el cual el corazón está en reposo entre un latido y otro.

Una tensión arterial que está por encima de 140/90 mmHg se considera hipertensión. Es multicausal, su equilibrio depende de la salud de riñones, hígado y corazón, sistema hormonal y sistema nervioso. Los síntomas recurrentes son dolor de cabeza, nausea y vómitos, confusión, cambios de la visión y sangrado nasal.

Causas principales

  • Predisposición genética (antecedentes familiares)
  • Obesidad
  • Estrés físico, emocional y laboral
  • Malos hábitos dietéticos
  • Exceso en el consumo de azúcar, sal, té y café, grasas saturadas, alcohol y tabaco
  • Diabetes

Tratamiento

  • Dieta saludable rica de fruta y verdura
  • Omega 3 y 6, en una proporción de 4 a 1
  • Antioxidantes como vitamina C, E, A y selenio
  • Q10, protector del músculo cardíaco
  • Calcio, magnesio y potasio en un balance de 2:1:1

 

Una presión arterial por debajo de 90/60 mmHg es considerada hipotensión. Es multicausal y los síntomas más recurrentes son desmayos, sudor frío, mareos después de levantarse de golpe…

Causas principales:

  • Bacteria Helicobacter Pyloris.
  • Deshidratación.
  • Bajo consumo de sal.
  • Sobre-medicación.
  • Bajada de glucosa.
  • Embarazo.
  • Estrés y ansiedad.
  • Histamina excesiva en sangre.

Tratamiento:

  • Dieta saludable.
  • Regaliz.
  • Canela.
  • Stevia.
  • Fenogreco.