La presión arterial baja puede tener mil y un efectos, entre ellos están los desmayos, el sudor frío o el mareo tras haberse levantado de golpe. La presión arterial baja se puede combatir con una alimentación adecuada, asegura el psiconeuroinmunólogo Xevi Verdaguer. ‘’Lo importante es saber bien qué provoca a esa persona una presión arterial baja, porque es a partir de ahí cuando puede seguir unas pautas de alimentación’’, dice. Hay varias razones.

Una bacteria en el estómago llamada Helicobacter Pyloris. ‘’Afecta casi al 50% de la población’’, comenta Verdaguer. Provoca ardores de estómago, diarreas, reflujo y también un estado general nervioso. No obstante, no suele avisar con ninguno de estos síntomas digestivos y solo provoca presión arterial baja. Para comprobar que ese es exactamente el motivo, hay que hacer un test llamado ureasa, que revela si la presión baja arterial la provoca este motivo. ‘’Si no se sabe, la tendencia habitual es que la gente se tome un café o una Coca-Cola para hacerla subir, pero hacer esto puede provocar una llaga’’. En cambio, si el test revela que la bacteria es la causante, hay que tomar antibióticos naturales hechos de ajo y con extracto de semillas de pomelo. Otra opción es comer dosis altas de xiitake y de melena de león (Hericium erinaceus) e incrementar la ingesta de cítricos, canela, regaliz, endrinas y brócoli.

Té Kukicha con regaliz y piel de mandarina

Pau Esculies. Té Kukicha con regaliz y piel de mandarina, receta de Montse Vallory.

La falta de hidratación. El agua de baja mineralización deshidrata, es entonces cuando la presión arterial baja. ‘’La solución es beber dos litros de agua mineralizada; por lo tanto, que evitar marcas como Bezoya, Lanjarón, Aigua de Ribesque pueden ir bien para otros motivos y optar por la aguas con mineralización alta como Solan de Cabras y Sant Aniol’’. Hay un truco para comprobar si se está hidratado, que es ponerse de pie, comprobar que las venas del dorso de la mano se hinchan y se hacen visibles. Después, hay que levantar el brazo hasta que la mano esté a la altura del hombro. Si las venas marcadas desaparecen cuando la mano está levantada, nos indica que el cuerpo está bien hidratado. Si, en cambio, continúan marcadas, significa que hay deshidratación. La solución es, sencillamente, hidratarnos, beber dos litros de agua mineralizada, comer fruta y verdura y evitar alimentos y bebidas diuréticas (como la cola de caballo) porque hacen que el cuerpo se quede sin agua.

*Pau Esculies. Té Kukicha con regaliz y piel de mandarina, receta de Montse Vallory.

La poca ingesta de sal. La alimentación sin sal provoca micciones más frecuentes y hacen bajar la presión. Para retener más agua en el cuerpo, hay que optar con moderación por los alimentos con sal, como las algas.

La sobremedicación. Los medicamentos, especialmente los antidepresivos o los vasodilatadores, provocan deshidratación y, por consiguiente, hipotensión. Esto también ocurre con las drogas.  

Las bajadas de glucosa. Las dietas basadas en azúcares, edulcorantes, hidratos de carbono de harinas refinadas y alcohol, aportan energía inmediata. Sin embargo, al cabo de poco tiempo, una hora aproximadamente, provocan bajadas de azúcar y, por consiguiente, bajadas de presión arterial. La solución en esta situación es regular la ingesta de azúcar, optar por cereales integrales y tomar alimentos que hacen subir la presión, como el regaliz (fijaos en la foto del té kukicha con regaliz y piel seca de mandarina de Montse Vallory), la canela, la stevia y el fenogreco. Así, si comemos arroz blanco o ensaladas de pasta de harinas refinadas, lo podemos acompañar de fenogreco y canela, por ejemplo. Si nos tomamos un zumo de fruta o un pastel, ponerle stevia. En este caso concreto, una dieta rica en líquidos y en proteínas, no provocaría hipoglucemia ni, por lo tanto, presión arterial baja.

El embarazo. El único remedio contra la bajada habitual de la presión arterial que provoca el embarazo, es beber agua mineralizada o una bebida isotónica hecha con agua de mar mezclada con agua de mineralización baja.

El estrés y la ansiedad mantenida en el tiempo. Es probablemente el motivo más habitual de hipotensión. El cortisol, hormona del estrés, se puede dejar de fabricar en situaciones de estrés permanentes provocado por una fatiga de las glándulas suprarrenales. Si no hay cortisol, entonces baja la presión arterial. Para saber si es exactamente este el motivo, se puede hacer un análisis a partir de la saliva. De esta manera, se puede para comprobar el índice de fatiga o de estrés adrenal. La solución es tomar ginseng u otras plantas con propiedades adaptógenas, pero sobre todo, tomarse la vida de otra manera.

La histamina excesiva en la sangre. La alimentación rica en histamina (fijaos en la lista) es vasodilatadora y, como consecuencia, hace bajar la presión arterial. La solución es incrementar los alimentos sin histamina.

Alimentos histamínicos

  • Naranja, limón, kiwi, piña, plátano, fresa, papaya
  • Vaca: leche y derivados (especialmente quesos curados)
  • Chocolate
  • Nueces, cacahuetes
  • Soja: leche de soja y derivados (mismo, tempe, tamari, tofu…)
  • Café, té, alcohol, cerveza, vino, vinagre y confitados
  • Pescado azul y marisco
  • Cerdo, embutidos y carne de la nevera de más de 48 h
  • Trigo y derivados
  • Tomate, pimiento, berenjena, patata, espinacas y acelgas. Verduras fermentadas, como el chucrut.
  • Azúcar blanco y aditivos (glutamato o E-621, aspartamo, helados, pasteles, golosinas)

Alimentos antihistamínicos

  • Manzana, pera, mango, coco, lichis, granada, uvas, melón, sandía, frutas del bosque, hijos, melocotón, cerezas, albaricoques, nectarinas.
  • Leche de arroz, de sésamo, de coco, de avena, leche de yegua, leche de cabra o de oveja
  • Queso de oveja o de cabra fresco
  • Yogurt de oveja o de cabra
  • Pan de espelta, pasta de espelta, harina de espelta o cereales sin gluten
  • Azúcar integral, stevia o miel
  • Infusiones de hierbas que no lleven teína
  • Pescado blanco (lenguado, rape, merluza, bacalao, calamares, pulpo, sepia, congrio, rodaballo, lubina, etc.)
  • Ensalada, endivias, escarola, berro, canónigos, rúcula, coles de Bruselas, coliflor, col lombarda, brócoli, brócoli blanco, alcarchofas, zanahorias, moniato, pepino, ajo, cebolla, calabacín, espárragos, remolacha, judías, nabos, rábanos.
  • Cordero, ternera, conejo, jabalí, pollo, pavo real
  • Yema de huevo
  • Algas
  • Legumbres

Trinitat Gilbert
Trinitat Gilbert

Periodista