¿Preparados para el calor? Este verano ha tardado en llegar, pero ahora ya lo tenemos aquí, y con mucha fuerza. ¿Cómo podemos combatir esta sensación de ahogamiento de forma natural? ¡Hay muchas maneras posibles de hacerlo! Os las contamos, que no os falten este verano.

¿Sabéis qué es la presión arterial? Es la fuerza de la sangre que late contra la pared de las arterias. El momento en el que un latido del corazón bombea sangre nos da la presión arterial máxima o sistólica. En cambio, el tiempo de reposo entre dos latidos del corazón nos da la presión arterial mínima o diastólica. La presión óptima es de 80 mmHg la mínima y 120 mmHg la máxima, aunque baja en verano, por el calor.

Hay que entender que la tensión varía por muchos factores, como cambios entre el día y la noche (durante las horas de sueño normalmente bajan los valores). Puede subir si hacemos un esfuerzo intenso o en un momento de estrés; en cambio, puede bajar si nos relajamos como, por ejemplo, practicando yoga o meditación. Otros factores como la temperatura, la humedad del ambiente o la altitud del lugar donde nos encontramos también afectan la presión arterial, pero en verano el calor causa al cuerpo la necesidad de bajar la temperatura, lo que produce el sudor y la bajada de presión, que provocan sensaciones de mareo e inestabilidad. ¿Cómo se pueden evitar?

Ofrecemos dos tipos de recomendaciones. Primero, algunas recomendaciones más generales para el fuerte calor, y seguidamente, unas más específicas de alimentos que pueden ayudar a hacer subir la presión arterial (y que también sirven para cualquier época del año).

Recomendaciones generales para los días calurosos

  • La recomendación más importante es la hidratación. ¡No debemos olvidar hidratarnos! La fuente de hidratación principalmente debería ser el agua. Una buena idea es añadir frutas al agua como limón, fresa, menta o limón para aportarle aún más propiedades.
  • Podemos hidratarnos también con zumos naturales de verduras y frutas, té kombucha bien frío, sorbetes caseros, batidos frescos de hortalizas como un buen gazpacho casero, etc. Os recomendamos tener preparadas cremas frías vegetales; así, al llegar a casa, podréis refrescaros enseguida. Algunas ideas pueden ser gazpacho de sandía, sandía con menta, crema de melón y aguacate, una buena limonada casera con unas hojas de estevia natural, etc.
  • Durante los meses de más calor, hay que evitar los platos calientes y más copiosos. El verano es el momento de tener la nevera llena de verdura fresca, para hacer todo tipo de ensaladas. También es el momento de la fruta. La podemos tomar tal cual, en forma de batidos, incorporarla a las ensaladas…
  • También podéis preparar helados de fruta caseros; la receta es muy sencilla. Solo tenéis que elegir la fruta, cortarla en trozos y congelarla. Una vez congelada, hay que triturarla con una trituradora de gran potencia y ya tendréis el helado listo. Es fácil y muy divertido de preparar con los más pequeños de la familia.
  • Deberíamos evitar exponernos directamente al sol demasiado horas y evitar el sol entre las 12 y las 16 h. No os olvidéis de los sombreros, gorras… ¡para estar bien protegidos!
  • Daros duchas frías en las piernas, de abajo arriba y de forma circular. Las saunas y duchas calientes es mejor dejarlas para cuando refresque.
  • El ejercicio es recomendable hacerlo a primera hora de la mañana o a última de la tarde. El calor y el sol directo puede provocar sensaciones de decaimiento cuando lo practicamos.

Recomendaciones de alimentos para hacer subir la presión

Si tenéis la presión baja, la podéis hacer subir con algunos alimentos. Los más conocidos son la sal, el café o el azúcar. Un exceso de sal puede causar problemas renales y cardíacos. El café puede provocar taquicardias y problemas al sistema nervioso, y el azúcar o productos que contienen mucho azúcar, como la coca-cola, alteran la glucemia en sangre de forma brusca. Además, estas bebidas contienen edulcorantes, saborizantes, colorantes y químicos alimentarios muy perjudiciales para la salud. Por lo tanto, aunque todo esto nos podría ayudar a hacer subir la tensión arterial en un momento puntual, no sería lo más recomendable.

Helado casero de mango

Además, tenemos que tener cuidado, ya que podemos hacer subir la tensión arterial de forma demasiado repentina y puede empeorar la sensación de piernas pesadas o la retención de líquidos, muy común en los meses de calor. Por lo tanto, ¿cómo lo hacemos si tenemos presión baja pero también retenemos líquidos? ¿Debemos renunciar a una cosa por la otra?

Os dejamos unas recomendaciones naturales para que, este verano, podáis hacer subir la presión sin el efecto secundario de la retención de líquidos:

  • El regaliz: lo podéis tomar en infusión o en pastilla (no las tradicionales Juanola, sino pastillas exclusivamente de regaliza que podéis encontrar en los herbolarios).
  • ¡Que no falte el cacao puro! La aportación en cafeína ayuda a hacer subir la presión sin retención de líquidos. Se puede añadir en un yogur, batido vegetal, pudín de chía, etc.
  • El guaraná y el té son también buenas opciones, aunque tienen efectos sobre el sistema nervioso. Hay personas realmente sensibles a sus estímulos.
  • El agua de mar es una opción excelente, ya que contiene muchos beneficios para la salud, a diferencia de la sal, que solo aporta 100% de sodio. En cambio, el agua de mar contiene 84 tipos de oligoelementos diferentes. Se recomienda beber unos 30 ml en un vaso de agua, cada vez que nos sentimos flojos
  • No podía faltar el ejercicio físico. Andar, nadar, bicicleta… (pero solo a primera hora de la mañana o a última de la tarde).
  • Todos los alimentos ricos en vitamina del grupo B (levadura nutricional, cereales integrales, huevos, frutos secos…) también ayudan a hacer subir la tensión sin provocar retención de líquidos.

Y os dejamos también unos pequeños consejos caseros para aliviar esa sensación de piernas pesadas:

  • Plantas como el castaño de indias o el ginkgo son plantas extraordinarias para aumentar la circulación sanguínea y mejorar la sensación de pesadez de piernas.
  • Un consejo muy fácil de seguir es cortar un trozo de la planta de aloe (si se tiene en casa) y dejarla en la nevera. Cuando esté bien fría, hay que cortarla por la mitad y extender el gel en las piernas. Una vez descubráis esta solución, ¡no podréis pasar sin! Si no tenéis en casa, podéis comprar gel 99-100% de aloe biológico, guardarlo en la nevera y seguir el mismo procedimiento.
  • ¿Y qué decir de un buen baño en el mar o en un río de montaña? El agua fría es fantástica para mejorar la sensación de piernas pesadas. Y cuánto más fría, más aligera y más agradable resulta.

En resumen, este verano hay que hidratarse bien, refrescarse con las opciones más saludables posibles y evitar las más artificiales y llenas de azúcares. Recomendamos hacer ejercicio, pero en horas de menos calor, y protegerse del sol con sombreros cuando dé fuerte. Tomad alimentos con vitamina B, cacao puro, y agua de mar, siempre que os sintáis desfallecidos por el calor. Bañaros en el mar, ríos de montaña; ¡disfrutad del verano! Y, sobre todo, ¡comed cada día frutas y verduras llenas de colores!

Berta Bertran
Berta Bertran

Nutricionista y PNIE clínica, técnica en farmacia, divulgadora en charlas sobre nutrición y cocina saludable.