Fotos: Becky Lawton

El desayuno de este mes tiene bastante de “caprichito sano” o de “desayuno especial para alguien especial o para un evento especial”. Hablando de capricho sano: suelo dar alternativas para cuando alguien echa de menos una magdalena o algo de bollería, y, haciendo pruebas, de repente me he encontrado haciendo un pastel de zanahoria en versión mini, muy fácil y sin la cantidad de azúcar que suelen llevar. Los ingredientes que utilizaremos son los siguientes:

  • Copos finos de avena sin gluten: la avena es un cereal con propiedades muy interesantes; es rica en betaglucanos, una fibra soluble a la que se le conocen cualidades tanto para ayudar a bajar el colesterol como para regular los niveles de azúcar en sangre.

Es ideal para personas con problemas gástricos como úlceras, gastritis, reflujo… ya que actúa como protector de las mucosas.

Y por otro lado influye sobre el sistema nervioso –gracias a su riqueza en vitaminas del grupo B– tonificándolo, es decir que tanto puede resultar productivo si se está nervioso o cansado, si se necesita relajación o concentrarse.

  • Zanahoria: ¡Me encanta incluir hortalizas en un desayuno! Con la zanahoria, tomamos betacarotenos, es decir provitamina A. Ideal también para cuando hay gastritis u otras molestias digestivas.
  • Crema de nueces: aporta la parte dulce, ya que está endulzada con jarabe de arroz, además de las nueces, con su riqueza en ácidos grasos.
  • Semillas de chía: las utilizaremos para amalgamar la masa, ya que no usaremos huevo. Son excelentes para combatir el estreñimiento y, si además masticamos mucho cada bocado de estos bizcochos, nos aseguraremos de nutrirnos también con sus ácidos grasos.
  • Canela: no puede faltar en un pastel de zanahoria, ya que le da ese sabor tan característico y delicioso… Además la canela funciona como un regulador de la glucemia.
  • Coco: utilizaremos el coco para hacer el frosting, que es la cobertura que caracteriza este pastel, pero es opcional; lo que importa es el bizcocho base. Son tantas las bondades del coco que nos ocuparía toda la página, pero podemos decir que sus grasas de cadena media son energía de disponibilidad inmediata para el cuerpo; no las almacenamos como otras grasas.

Lo bueno de estos bizcochos es que se hacen muy rápido: solo hay que hacer la mezcla y hornearlos entre 15 y 20 minutos. De todas formas, recomiendo prepararlos el día anterior porque la masa ha de reposar una vez cocida, o hacerlos el fin de semana y tomarlos en un brunch. ¡Como sea están exquisitos!

La receta

Para 6 minipastelitos

  • 60 g de copos finos de avena sin gluten
  • 100 g de zanahoria rallada muy fina
  • 2 cucharadas de crema de nueces Amandin
  • 1 cucharada de semillas de chía
  • 100 ml de leche vegetal
  • 1 cucharada de canela
  • 1 cucharada de polvo para hornear sin fosfatos
  • 1 pizca de sal

Para la cobertura (opcional)

  • 3 cucharadas de harina de coco
  • 5 cucharadas de aceite de coco

Preparación

  1. Poner las semillas de chía a hidratar en parte de la leche vegetal.
  2. Mezclar en un bol la avena con la levadura, la sal y la canela.
  3. Mezclar la chía hidratada, con la crema de nueces y el resto de la leche vegetal.
  4. Unir los ingredientes secos con los húmedos y mezclar bien.
  5. Engrasar las cavidades de un molde de silicona y echar la mezcla en los compartimentos.
  6. Hornear durante 15-20 minutos, retirar del horno y dejar enfriar por completo.
  7. Para la cobertura, mezclar la harina de coco con el aceite y colocar sobre los bizcochos. Podéis decorar a gusto con escamas de coco, albaricoques secos o zanahoria rallada y alguna nuez.
  8. Servir y disfrutar.

Nota: Si preparáis un zumo que lleve zanahoria, podéis utilizar la pulpa para estos bizcochos.

Adriana Ortemberg
Adriana Ortemberg

Naturópata, escritora de libros de alimentación y vida saludable e instructora de cocina vegetariana

    @adriana_ortemberg