Foto de Pau Esculies. Recepta de Montse Vallory

Foto de Pau Esculies. Receta de Montse Vallory

“Solo voy bien al baño cuando tengo la regla”, el resto de días, no. Esta afirmación tiene una explicación, que es “la relación entre las hormonas sexuales femeninas (los estrógenos) y la histamina”, afirma el psiconeuroinmunólogo Xevi Verdaguer. “El exceso de histamina provoca una mayor fabricación de estrógenos que, a su turno, hacen exceso de histamina según el día del ciclo menstrual, porque utilizan el mismo receptor hormonal”, indica.

¿Cómo pueden notar las mujeres que tienen exceso de histamina? Los síntomas serían: el síndrome premenstrual y el estreñimiento-diarrea, pero también ardor de estómago, gases, dolor de cabeza, jaquecas, contracturas crónicas o fibromialgia, falta de energía, piel seca, eccemas, picores, presión arterial baja, sueño poco profundo y alergias primaverales como rinitis, sinusitis, que necesitarían un antihistamínico.

En cambio, el exceso de estrógenos viene indicado también por el síndrome premenstrual (“sensibilidad en los pechos, dolor en la zona de los ovarios y el útero, dolor lumbar y en las piernas, fatiga, irritabilidad o depresión, retención de líquidos, dolor de cabeza o jaquecas, ansiedad por comer dulce…), y más, como el exceso de flujo vaginal, contracturas musculares, pérdida de libido, dificultad para perder peso o sensación habitual de frío.

“A menudo los dos síntomas se mezclan en una misma persona porque los estrógenos y la histamina son dos hormonas que se estimulan recíprocamente y, por eso, habrá que reducir las dos”.

Ahora bien, la pregunta es: ¿Cómo se puede saber si el estreñimiento es un problema del intestino y tratarlo por ejemplo con bacterias intestinales o enzimas digestivas, o bien es por culpa de un exceso de estrógenos? Porque, en este último caso, sería el exceso de estrógenos lo que provocaría estreñimiento.

Las mujeres que sufren estreñimiento por un problema hormonal “podrán comprobar que el estreñimiento desaparece por arte de magia durante la menstruación porque durante estos días los estrógenos están en los niveles más bajos del mes”. En estos casos “el problema no es el intestino, sino de los estrógenos”, afirma.

Verdaguer, en este caso, aconseja una dieta, saludable, “pobre en estrógenos y también en histamina”, y también “seguir un tratamiento personalizado para resolver el problema de forma individualizada”.

Algunos de los alimentos a evitar son la leche de vaca y derivados, los cereales y los azúcares refinados, pan de harina blanca, etc. Al mismo tiempo también es importante hacer una dieta que reduzca los estrógenos, como por ejemplo: no tomar café, ni alcohol ni alimentos calentados en recipientes de plástico. En cambio, es bueno consumir dos infusiones por día de té verde, canela, y regaliz, brócoli germinado o bien cocido durante solo tres o cuatro minutos, remolacha, verduras crucíferas y aceite de lino de forma regular.

Trinitat Gilbert
Trinitat Gilbert

Periodista