Aunque no lo veamos… ¡el sol siempre está! Vivimos un tiempo climático extraño donde vemos el sol a ratos, y quizás ello me haya llevado a buscar el sol en una receta. Así es que he preparado estas tartaletas sin gluten, muy fáciles de hacer y con un centro lleno de luz solar, que es lo que nos dan los jugosos mangos.

Foto: Becky Lawton

Lo bueno es que tenéis dos recetas en una: la mermelada natural de mango y la tartaleta, que podéis preparar el día anterior y tomarla en el desayuno o –si estáis de vacaciones– llevarla a la playa para un desayuno tardío.

¿Qué nos aportan estos deliciosos pastelitos?

  • Harina de coco: combinada con harina de almendras, forma la base.
  • Harina de almendra: da grasas saludables y una buena dosis de calcio.
  • Azúcar de coco: un poco de azúcar natural para endulzar la base, rico en minerales.
  • Aceite de coco: el aporte de grasa saludable, que también se puede reemplazar por aceite de oliva suave o por mantequilla de pasto orgánica (si tomáis lácteos).
  • Huevo orgánico: amalgama la masa y da el aporte proteico. Si no tomáis huevo, podéis utilizar harina de lino mezclada con agua.
  • Mango: es la mermelada; mucho mejor que una comercial, ya que utilizamos la fruta completa, con toda su fibra y su dulzor natural.
  • Semillas de chía: dan la consistencia necesaria para conseguir el “punto mermelada”.

También se pueden añadir especias al gusto como canela o un poquito de cúrcuma, o algún trocito de fruta como frambuesa, piña o rodajas de plátano.

Feliz inicio de verano, ¡con sol o sin sol!

La receta

Foto: Becky Lawton

  • 150 g de harina de almendra
  • 40 g de harina de coco
  • 2 cucharadas de azúcar de coco
  • 1 huevo orgánico
  • 1 cucharada de aceite de coco
  • 1 mango
  • 1 cucharada de semillas de chía
  • 1/3 taza de agua

Preparación

  1. Preparar la masa: mezclar en un bol la harina de almendra, la harina de coco, el azúcar de coco, el aceite y el huevo.
  2. Formar una bola y hacer 10-12 bolitas pequeñas.
  3. Preparar un molde antiadherente muticavidad que no tenga mucha profundidad y poner una bolita de masa en cada cavidad.
  4. Presionar las bolitas y moldear para darles la forma de la cavidad.
  5. Hornear a 180 ºC hasta que estén ligeramente doradas. Vigilar que no se oscurezcan demasiado porque la masa quedará muy dura.
  6. Retirar el molde del horno y dejar enfriar.
  7. Mientras tanto, pelar el mango, triturar con el agua y añadir las semillas de chía.
  8. Poner la mermelada en un frasco de cristal y dejar enfriar bien.
  9. Rellenar las tartaletas con la mermelada y servir.
Adriana Ortemberg
Adriana Ortemberg

Naturópata, escritora de libros de alimentación y vida saludable e instructora de cocina vegetariana