Ya hace tres años que colaboro con esta preciosa revista llena de contenidos interesantes, contrastados, didácticos y sobre todo valiosos y de mejores profesionales. Agradezco, desde aquí, la confianza y aprovecho para recordaros que, en mi primera receta, me presenté como una entusiasta de la cocina y una buscadora incansable del equilibrio entre la salud mental, física y espiritual. Pues bien, pasado este tiempo, ya no sigo igual; ahora sigo creyendo todavía más (¡si es posible!) que somos lo que comemos, pero también lo que absorbemos, lo que vemos, lo que respiramos. Quiero celebrar este pequeño aniversario con un receta muy especial de tartar de col lombarda, el ingrediente estrella de mi primera receta y una de las coles protagonista de la temporada que idolatro desde niña y que me entusiasma por su mágico color violeta, su potencial terapéutico y su sabor.

El color violeta es poderoso, tiene la capacidad de producir efectos profundos en la mente; es un color relajante y sutil asociado a una gran fuerza espiritual y a una sensibilidad especial. Según la medicina china, es favorable para combatir la falta de energía vital y para depurar excesos. Contiene pigmentos llamados antocianinas, unos antioxidantes muy potentes que protegen del estrés oxidativo celular. Si queréis mantener su color, deberéis añadir algún ácido para fijarlo, como el vinagre, zumo de limón o una fruta ácida. Aquí os traigo la col lombarda bien picada y en crudo, macerada con un aliño de mandarina, jengibre y miso que aporta un sabor intenso y refrescante. La combinación de lombarda y pistacho es increíble, así que he preparado una salsita ligera de pistachos de Lleida (Maials), que son muy útiles para estados de debilidad o trastornos hepáticos, ya que contienen vitaminas del grupo B, E, K y minerales como el potasio y el hierro.

Según un texto de la poeta Sherri Rose-Walker (Agenda We’Moon 2019), la primavera es una época en la que “renovamos nuestros corazones, hay más espacio para el amor. Empezamos de nuevo el sueño, tejemos el trabajo y nuestras manos y corazones, con la revisión del mundo, y nos refrescamos, pues nosotros somos los brotes verdes de la renovación”.

La primavera es la estación del hígado y de la vesícula biliar, y por ello deberíamos prestarles atención especial, ya que tienden a bloquearse con la rabia contenida y los excesos. Es el momento ideal de limpiar el organismo y todo lo que nos resta, también con ejercicio moderado, infusiones depurativas y eliminando sustancias como la cafeína, alcohol o el tabaco. A la hora de hacer cualquier tipo de cambio vital, os recomiendo que sea de forma gradual y respetuosa y no con metas quizás excesivamente ambiciosas, ya que igual no estamos preparados para eliminar de golpe los tóxicos de nuestra vida. Este invierno me ha traído cosas buenas, pero también ha sido algo difícil; así que ya me voy despidiendo del frío, de hibernar, de aguantar las fuerzas y de recogerme para estar lista y recibir a los meses más ligeros, sin dejar de confiar y de poner toda mi energía en lo que creo. Dedico esta receta a todo el equipo de Soycomocomo y ¡espero que también la disfrutéis!

La receta

Ingredientes tártaro

  • 1 col lombarda pequeña/mediana
  • Zumo de 1 mandarina
  • Ralladura de 1 mandarina
  • 1 c.p. de miso (de cebada, por ejemplo)
  • Zumo de 1 trozo de jengibre (de unos 4 cm)
  • 1 c.p. de mostaza
  • Una pizca de sal marina

Ingredientes crema de aguacate

  • 2 aguacates
  • Zumo de 1/2 lima
  • Sal marina
  • Pimienta

Ingredientes salsa

  • 100 g de pistachos
  • 2 c.s. de vinagre de manzana bio
  • 2 c.s. de miel (o de alguna melaza)
  • Agua mineral

Para decorar

  • Germinados (col lombarda, por ejemplo)
  • 1 manzana cortada bien fina tipo carpacio

Preparación

  1. Cortar de forma gruesa la col lombarda y picar en la picadora hasta obtener un tamaño pequeño (tamaño cuscús). Mezclar con el resto de ingredientes del aliño y masajear bien. Tapar y reservar de 1 a 2 horas en la nevera.
  2. Preparar la crema de aguacate mezclando los ingredientes. El aguacate se puede chafar con un mortero o un tenedor hasta obtener la textura deseada.
  3. Preparar la salsa de pistachos triturando los ingredientes. Modificar la textura con un poco de agua, si hace falta.
  4. Montar el plato con la ayuda de un aro y rellenar con capas alternas de col y de aguacate sobre una base de carpacio de manzana. Decorar con germinados y acompañar con la salsa.

Que lo disfrutéis,

¡Mucha salud!

Cristina Arroyo
Cristina Arroyo

Dietista y naturópata

    @crispuarroyo