El otoño es una época del año en la que se junta el cambio de estación con el estrés del trabajo y de la escuela. La consecuencia de ello es que el sistema inmunitario se ve debilitado y está más expuesto a bacterias y virus, como el de la gripe estacional, que aprovechan para atacarnos y hacer que suframos un proceso gripal o, incluso, el mismo virus de la gripe. A pesar de que los síntomas son muy similares –fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, de huesos, muscular…– la intensidad es la diferencia. Todos estamos expuestos durante unos meses al virus de la gripe estacional.

Ajo blanco

Foto: Núria Farregut del blog spanishrecipesbynuria.com

Opciones naturales

De forma paralela, podemos ayudarnos de complementos naturales que estimulan el organismo; soluciones eficaces con menos efectos secundarios. Una buena solución tanto para niños como para adultos:

  1. Equinácea: planta medicinal que estimula el sistema inmunológico activando las células responsables de luchar contra cualquier tipo de infección. Se utiliza cuando hay resfriados, dolor de garganta, tos y fiebre y reduce los síntomas de la mayoría de procesos víricos y gripales.
  2. Propóleos: sustancia que se obtiene de las abejas y que actúa como antibiótico natural para tratar infecciones de las vías respiratorias altas, otitis, laringitis, sinusitis, bronquitis…
  3. Vitamina C: vitamina hidrosoluble, es decir, que no se acumula en el organismo y que eliminamos por orina. Esta vitamina de origen natural con bioflavonoides, que potencian su acción, ayuda a prevenir los resfriados y a curar las gripes. Es un potente antioxidante que mejora la salud de las mucosas.
  4. Jengibre: se utiliza para aliviar los síntomas de la gripe, como la congestión y también todos los dolores de articulaciones derivados de estos procesos.
  5. Pegamoscas: planta medicinal que estimula el sistema inmunológico y que también actúa contra la sinusitis, alergias…
  6. Fermentos liofilizados (probióticos): refuerzan la flora intestinal y actúan contra microorganismos patógenos..
  7. Hongos: los extractos de hongos como el shiitake, maitake o reishi permiten estimular el sistema inmunológico y aumentar las defensas del organismo para combatir la acción de agentes externos.
  8. Jalea real: sustancia natural nutritiva obtenida de las abejas que aporta energía y estimula el sistema nervioso y el inmunológico aumentando la proliferación de linfocitos, es decir, de defensas. Es rica en vitaminas del grupo B, C, D y E, aminoácidos, sales minerales…
  9. Ajo: planta originaria del centro de Asia a la cual se han atribuido propiedades antiinflamatorias. Aumenta las secreciones bronquiales, por lo tanto, tiene propiedades expectorantes, desinfectantes y descongestionantes importantes.
  10. Infusiones para las mucosidades respiratorias: remedio tradicional natural para aliviar los síntomas del resfriado. Hay algunas muy conocidas como el eucalipto, la lavanda, la melisa (todas más adecuadas para inhalaciones de vapor), la equinácea, el saúco –que ayuda a disminuir la tos–, el jengibre –expectorante y descongestionante– o el tomillo –con propiedades antisépticas y expectorantes para la tos, aparte de calmantes de los escalofríos.
  11. Astrágalo: planta medicinal con propiedades para estimular la producción de linfocitos que estimula las defensas naturales del organismo. Además, ayuda a reducir la duración de los resfriados comunes. Aparte, es considerada una planta adaptógena que hace aumentar la capacidad para controlar el estrés.  

Consecuencias en la vida cotidiana

Las consecuencias de coger el virus pasan factura a la vida cotidiana, tanto de adultos como de niños. Una fiebre alta puede hacer que no vayamos a trabajar o a la escuela, que nos tengamos que quedar en cama, que tengamos que dejar los niños con otra persona… En definitiva, absentismo escolar y profesional. ¿Para qué sirve la fiebre en todo este estadio? Hay que aclarar que la fiebre es una respuesta del sistema inmunitario, que detecta el virus de la gripe como agresor y libera anticuerpos para combatirlo. Tener fiebre no es perjudicial; al contrario, nos demuestra que el organismo funciona bien, por lo tanto vale más que siga su curso y que intentemos paliar los síntomas derivados de la mejor manera posible.

Los primeros síntomas

Ante los primeros síntomas de un resfriado, lo primero que tenemos que hacer es reposar y evitar que aumenten. Podemos tomar medicamentos a alopáticos, pero si lo hacemos simplemente reduciremos la sintomatología y dificultaremos el trabajo del hígado; por lo tanto, una buena alternativa es recurrir a productos naturales que permitan estimular al organismo para que afronte el resfriado.

Además, una buena alimentación con productos de temporada es una herramienta añadida que ayudará a estimular las defensas. Consumir productos que fortalezcan el sistema respiratorio y los pulmones en si nos permitirá mantener la energía y la vitalidad, y eliminar el calor del cuerpo (por ejemplo, sopas de algas). Tomar alimentos con propiedades antibióticas, como el ajo o la cebolla, también puede ayudar. Hay que evitar beber leche caliente, aunque sea lo que más nos apetezca, porque aumenta la producción de moco. Una alternativa es tomar infusiones, si queremos, con una cucharada de miel.

¿Cómo estimulamos y fortalecemos el sistema inmunológico?

Primero, hay que decir que el ritmo de vida actual ayuda a debilitar las defensas. Una mala alimentación, el estrés, el poco tiempo que dedicamos a descansar, no hacer ejercicio físico, entre otros, desgasta el organismo y nos hace más propensos a coger virus e infecciones. Así pues, una buena manera de empezar a evitar posibles infecciones es dar importancia a lo que nos aporta una base sólida para tener una buena salud.

Por lo tanto… ¿cuál sería la conclusión?

No somos conscientes de la importancia que tiene adoptar unos hábitos de vida saludables para evitar muchas enfermedades, en este caso procesos gripales y gripe. Una buena alimentación que refuerce la flora intestinal para evitar el crecimiento de microorganismos patógenos, respetar las horas de sueño –que es cuando el cuerpo repara las células–, hacer ejercicio físico de forma habitual… Todo esto y más hace que estimulemos de manera natural el sistema inmunológico. Paralelamente nos podemos ayudar de suplementos como los que hemos mencionado antes, que nos permitan estimular las defensas, en situaciones determinadas en que las tengamos afectadas, para no desencadenar cualquier proceso vírico o bacteriano y hacerle frente.

Farmacia Internacional recomienda:

Defensas: para reforzar el sistema inmunológico recomendamos Immunilflor viales; uno al día y por la mañana, si puede ser en ayunas, mejor. Si ya han aparecido los síntomas de un proceso gripal recomendamos tomar un gramo de vitamina C al día, por la mañana, y completar el tratamiento con una cucharada por la mañana y otra por la noche de jarabe Propolaid Propolis Balsam. Si hay mucha secreción bronquial, puede ser útil tomar dos perlas de ajo tres veces al día. Respecto a cambios en la alimentación que pueden ayudar, se puede sustituir la leche caliente por infusiones como las que hemos mencionado según la sintomatología y edulcoradas con miel y no con azúcar blanco refinado.

Para más información de productos / Marcas comerciales:

  • Esi Trepatdiet Immuniflor Mini Drink 12 viales
  • Esi Trepadiet Immunilflor 30 cápsulas
  • Esi Trepatdiet Echinaid Urto 30 cápsulas
  • Esi Trepatdiet Propolaid Propolis Balsam jarabe 200ml
  • Zeus Immuno-5 Max sobres
  • Soria Natural Composor 8 Echina Complex-Inmunosor 50cc
  • Vogel all pur en perlas 120 perles
  • Solgar Cat’s Claw cápsulas
  • Sura Vitasan Astragalus