Captura de pantalla 2015-12-30 22.08.55El título exacto es Saber comer. 64 reglas básicas para aprender a comer. Os hago una selección:

  1. Comed comida. Es una de las frases típicas de Pollan, que ocupa la cátedra Knight de periodismo en la Universidad de California, Berkeley. Por más repetitivo que parezca el concepto, comed comida, el significado es que tenemos que saber distinguir entre «sustancias comestibles con aspecto alimentario», es decir, productos industriales, y comida de verdad (una manzana o una lechuga, por ejemplo).
  2. Evitad alimentos que veis anunciados por televisión. «Negaos a comprar productos que están muy promocionados», dice el autor, porque «las falsas afirmaciones sobre las propiedades beneficiosas para la salud, y los estudios científicos mal hechos, han convertido los supermercados en lugares traidores». De todos modos, el periodista avisa de que hay un 5% de anuncios que dan publicidad a alimentos sin procesar: «Espero que no acabéis metiéndolo todo en el mismo saco.»
  3. Comprad en las zonas periféricas del súper y alejaos de las del centro. El motivo es el siguiente: «Los alimentos procesados dominan los pasillos centrales de los supermercados, mientras que las neveras y los estantes de productos frescos (frutas, verduras, carne, pescado y lácteos) están junto a las paredes.
  4. Comed alimentos hechos con ingredientes que podáis imaginaros crudos o que han crecido en el campo. Michael Pollan recomienda leer la lista de ingredientes y después imaginar el aspecto que tendrían crudos o el lugar donde crecen.
  5. Comed los dulces que nos ofrece la naturaleza. «En la naturaleza, los azúcares casi siempre vienen empaquetados con fibra, por lo que se ralentiza su absorción y proporciona sensación de saciedad.» Por todo ello, «es mejor comer fruta que beberse su zumo».
  6. Hartaos de comida basura, si queréis, siempre que la hayáis cocinado vosotros. «Comer dulces, fritos, bollería o incluso tomar un refresco de vez en cuando no debe ser malo», dice el autor. Ahora bien, «si cocináramos en casa todas las patatas fritas que consumimos, seguro que comeríamos menos, aunque fuera por el trabajo que conlleva».
  7. Comed poco a poco. La idea es saborear los alimentos, pero, además, haciéndolo «os hará falta menos cantidad para sentiros saciados».
  8. Desayunad como un rey, comed como un príncipe y cenad como un pobre. ¿Por qué? Porque cuanta más actividad física hagáis después de una comida, más energía quemarán los músculos antes de que se almacenen en forma de grasa.
  9. No picad nada que no sean alimentos vegetales sin procesar. «Si picáis entre comidas, intentad que sean frutas, verduras y frutos secos.»
  10. Saltaos las reglas alguna vez. «Lo que importa no es un día puntual, sino la práctica diaria: los hábitos interiorizados que determinan cómo y qué comemos cualquier día.»
Trinitat Gilbert
Trinitat Gilbert

Periodista

  @trinigilbert