Ensalada crujiente de quinoa real y alcaparras

Combinar quinoa con cereales es ideal para conseguir una proteína similar a la de la carne

Inicio  ›  Receta de Montse Vallory 15 de mayo 2014 | Actualizado el 1 de julio 2019 por

valloryChef especializada en alimentación natural. Graduada en el Natural Gourmet Institute for Health and Culinary Arts fundada por Anne Marie Colbin, en Manhattan. Desde 1999 imparte cursos de cocina natural y difunde la alimentación saludable. Actualmente da clases en el centro Biospace y en el IFPS Roger de Llúria, en Barcelona. También organiza vacaciones culinarias.

La receta

Ensalada crujiente de quinoa real y alcaparras

Para 4 personas

Antes de cocer la quinoa, se debe lavar muy bien bajo el grifo frotándola para eliminar la saponina.

Las alcaparras conservadas con sal marina y vinagre de manzana tienen propiedades tónicas y digestivas. Son un condimento saludable, pero como contienen mucha sal se deben consumir en poca cantidad.

Ensalada crujiente quinoa

Ingredientes

  • 1 vaso (250 ml) vaso de quinoa real
  • 2 vasos de agua
  • 1 cucharada (15 ml) de ralladura de limón
  • 2 zanahorias peladas, ralladas y rociadas con unas gotas de jugo de limón
  • 2 cucharadas de alcaparras en aceite de oliva virgen extra
  • 8 rábanos pequeños, en cuartos o laminados
  • 1 pepino, en dados pequeños
  • 1 cucharadita (5 ml) de vinagre de umeboshi
  • Un puñado de semillas de girasol, ligeramente tostadas
  • Variedad de hojas de lechuga, rúcula, berros…

Para aliñar

  • 1 cucharada (15 ml) de salsa de soja o tamari
  • 3 cucharadas (45 ml) de aceite de oliva o de sésamo prensado en frío
  • 4 cucharadas de agua mineral
  • Hierbas aromáticas picadas: perejil, cebollino…

Elaboración

  1. Lavar bien la quinoa y escurrir.
  2. Poner el agua en una cazuela, tapar y dejar hervir. Añadir la quinoa y un poco de sal. Tapar y hervir a fuego lento durante 20 minutos.
  3. Remover la quinoa con un tenedor a medida que se añade la ralladura de limón. Poner en una bandeja y dejar enfriar antes de mezclar con las verduras.
  4. Rociar los rábanos y el pepino con unas gotas de vinagre de umeboshi, mezclar bien y dejar macerar unos minutos.
  5. Preparar el aderezo batiendo enérgicamente todos los ingredientes.
  6. Montar la ensalada mezclando todos los ingredientes y aliñar.

Apuntes culinarios

La quinoa es una gran aliada de la cocina natural: fácil y rápida de cocer, siempre queda bien. Para considerar que está bien cocida –y, por lo tanto, perfectamente digerible– el grano debe crecer y abrirse de forma que suelte el anillo, tal y como muestra la foto.

Tiene una gran ventaja con respecto a los cereales: una conservación larga en la despensa, gracias a la saponina, una resina hidrosoluble amarga que rodea el grano y que actúa de protector natural contra parásitos. Para eliminarla, solo hay que lavarla bien con fuerza agua antes de cocerla. Para ello, es práctico poner la quinoa en un colador de malla fina y lavar bajo el grifo mientras se remueve con la mano.

El pepino macerado con vinagre de ume resulta más digestivo. Si aún repite, sacar las semillas.

Apuntes energéticos

La quinoa es un alimento sagrado de los incas, la quinoa proporciona mucha energía y tiene un efecto térmico neutro, por lo tanto, se adecua a cualquier estación. Como es muy rica nutritivamente y no tiene gluten, es una alternativa excelente a la pasta.

La piel del pepino tiene un ligero sabor amargo que estimula el hígado.

El picante de los rábanos despega mucosidades acumuladas.

Las alcaparras naturales de calidad –como las Rapunzel– conservadas con sal marina, vinagre de manzana y un buen aceite de oliva aportan un sabor inesperado que sorprende y da polaridad a la ensalada.

Por todo ello, un buen plato de primavera-verano, depurativo, refrescante y nutritivo.

Los apuntes energéticos de Jordina Casademunt

La quinoa presenta una gran riqueza nutricional. Para empezar, contiene todos los aminoácidos esenciales, pero en especial es rica en lisina, un aminoácido que los cereales no tienen. Por lo tanto, combinar quinoa con un cereal puede resultar ideal para lograr una proteína similar a la de la carne.

Pero aún hay más, porque es rica en ácidos grasos esenciales, nutrientes imprescindibles para lograr unas membranas celulares flexibles y saludables, y, por lo tanto, necesarios para la salud del organismo. También es fuente de vitaminas del grupo B y de minerales como el calcio, hierro, magnesio, fósforo, y potasio, entre otros.

Ideal tanto para los deportistas como para la gente con un desgaste físico importante. Como no contiene gluten es fantástica para los celíacos e intolerantes al gluten. Una ensalada perfecta para compensar el exceso de calor y favorecer una digestión óptima.

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Ensalada crujiente de quinoa real y alcaparras

Combinar quinoa con cereales es ideal para conseguir una proteína similar a la de la carne

Inicio  ›  Receta de Montse Vallory 15 de mayo 2014 | Actualizado el 1 de julio 2019 por

valloryChef especializada en alimentación natural. Graduada en el Natural Gourmet Institute for Health and Culinary Arts fundada por Anne Marie Colbin, en Manhattan. Desde 1999 imparte cursos de cocina natural y difunde la alimentación saludable. Actualmente da clases en el centro Biospace y en el IFPS Roger de Llúria, en Barcelona. También organiza vacaciones culinarias.

La receta

Ensalada crujiente de quinoa real y alcaparras

Para 4 personas

Antes de cocer la quinoa, se debe lavar muy bien bajo el grifo frotándola para eliminar la saponina.

Las alcaparras conservadas con sal marina y vinagre de manzana tienen propiedades tónicas y digestivas. Son un condimento saludable, pero como contienen mucha sal se deben consumir en poca cantidad.

Ensalada crujiente quinoa

Ingredientes

  • 1 vaso (250 ml) vaso de quinoa real
  • 2 vasos de agua
  • 1 cucharada (15 ml) de ralladura de limón
  • 2 zanahorias peladas, ralladas y rociadas con unas gotas de jugo de limón
  • 2 cucharadas de alcaparras en aceite de oliva virgen extra
  • 8 rábanos pequeños, en cuartos o laminados
  • 1 pepino, en dados pequeños
  • 1 cucharadita (5 ml) de vinagre de umeboshi
  • Un puñado de semillas de girasol, ligeramente tostadas
  • Variedad de hojas de lechuga, rúcula, berros…

Para aliñar

  • 1 cucharada (15 ml) de salsa de soja o tamari
  • 3 cucharadas (45 ml) de aceite de oliva o de sésamo prensado en frío
  • 4 cucharadas de agua mineral
  • Hierbas aromáticas picadas: perejil, cebollino…

Elaboración

  1. Lavar bien la quinoa y escurrir.
  2. Poner el agua en una cazuela, tapar y dejar hervir. Añadir la quinoa y un poco de sal. Tapar y hervir a fuego lento durante 20 minutos.
  3. Remover la quinoa con un tenedor a medida que se añade la ralladura de limón. Poner en una bandeja y dejar enfriar antes de mezclar con las verduras.
  4. Rociar los rábanos y el pepino con unas gotas de vinagre de umeboshi, mezclar bien y dejar macerar unos minutos.
  5. Preparar el aderezo batiendo enérgicamente todos los ingredientes.
  6. Montar la ensalada mezclando todos los ingredientes y aliñar.

Apuntes culinarios

La quinoa es una gran aliada de la cocina natural: fácil y rápida de cocer, siempre queda bien. Para considerar que está bien cocida –y, por lo tanto, perfectamente digerible– el grano debe crecer y abrirse de forma que suelte el anillo, tal y como muestra la foto.

Tiene una gran ventaja con respecto a los cereales: una conservación larga en la despensa, gracias a la saponina, una resina hidrosoluble amarga que rodea el grano y que actúa de protector natural contra parásitos. Para eliminarla, solo hay que lavarla bien con fuerza agua antes de cocerla. Para ello, es práctico poner la quinoa en un colador de malla fina y lavar bajo el grifo mientras se remueve con la mano.

El pepino macerado con vinagre de ume resulta más digestivo. Si aún repite, sacar las semillas.

Apuntes energéticos

La quinoa es un alimento sagrado de los incas, la quinoa proporciona mucha energía y tiene un efecto térmico neutro, por lo tanto, se adecua a cualquier estación. Como es muy rica nutritivamente y no tiene gluten, es una alternativa excelente a la pasta.

La piel del pepino tiene un ligero sabor amargo que estimula el hígado.

El picante de los rábanos despega mucosidades acumuladas.

Las alcaparras naturales de calidad –como las Rapunzel– conservadas con sal marina, vinagre de manzana y un buen aceite de oliva aportan un sabor inesperado que sorprende y da polaridad a la ensalada.

Por todo ello, un buen plato de primavera-verano, depurativo, refrescante y nutritivo.

Los apuntes energéticos de Jordina Casademunt

La quinoa presenta una gran riqueza nutricional. Para empezar, contiene todos los aminoácidos esenciales, pero en especial es rica en lisina, un aminoácido que los cereales no tienen. Por lo tanto, combinar quinoa con un cereal puede resultar ideal para lograr una proteína similar a la de la carne.

Pero aún hay más, porque es rica en ácidos grasos esenciales, nutrientes imprescindibles para lograr unas membranas celulares flexibles y saludables, y, por lo tanto, necesarios para la salud del organismo. También es fuente de vitaminas del grupo B y de minerales como el calcio, hierro, magnesio, fósforo, y potasio, entre otros.

Ideal tanto para los deportistas como para la gente con un desgaste físico importante. Como no contiene gluten es fantástica para los celíacos e intolerantes al gluten. Una ensalada perfecta para compensar el exceso de calor y favorecer una digestión óptima.

Núria Coll
Núria Coll

Directora Soycomocomo.es, la Consulta nutricional de Soycomocomo.
Creadora del Cómo Como Festival

  @nurcoll   @nuriacoll
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