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Después de haber hablado del alga Wakame o Espirulina, seguimos repasando las virtudes de este alimento. Esta vez es el turno del alga Nori, mucho más conocida y extendida porque es el alga que se utiliza en los famosos makis de la cocina japonesa.

Nori es el nombre japonés, pero también se conoce en español con el nombre de ova marina. Entre otros lugares se cultiva en Galicia, en el Reino Unido, en Francia y en Japón, donde se vende en forma de láminas. Tiene un sabor muy agradable, es muy fácil de usar y es especialmente buena para el cabello y las uñas. Se trata del alga ideal para introducirse en este nuevo mundo sin que nuestras papilas gustativas se subleven.

Propiedades nutricionales

Es una buena fuente de vitaminas A, B −esenciales para el sistema nervioso− y C, minerales y clorofila. En concreto, 100 g de nori contienen 10.000 UI (Unidades Internacionales) de betacaroteno (provitamina A), entre un 24 y un 35 % de proteína, de 350 a 470 mg de calcio, de dos a ocho mg de yodo, de 30 a 40 mg de hierro, 3.200 mg de potasio, de 80 a 90 mg de magnesio.

Contiene un tipo de ácido graso que previene el endurecimiento de las arterias y su contenido en aminoácidos la hace efectiva para disminuir la tensión arterial.

Efectos sobre el organismo

Favorece la disolución y la eliminación de depósitos de grasa, previene la arteriosclerosis y ayuda a controlar la hipertensión. También está muy indicada para tratar la astenia y es buena para personas con problemas digestivos. Gracias a su contenido de provitamina A y su efecto remineralizante sirve para reforzar el estado general del cabello y las uñas.

Como todas las algas, contribuye a eliminar metales pesados ​​del organismo como el mercurio.

El yodo que contiene ayuda a mejorar la actividad de la tiroides, descongestiona los ganglios linfáticos, activa la secreción de las glándulas endocrinas y facilita el metabolismo celular.

Cambios vitales

Si deseáis empezar a introduciros en el mundo de las algas, la nori es una de las mejores para hacerlo. ¿Por que hay que comer algas? ¿No son un manjar originario de Japón y no estamos diciendo siempre hay que comer productos de proximidad y del lugar donde vivimos? Si bien es cierto que las algas forman una parte fundamental de la dieta japonesa, no son ni mucho menos una cosa exclusiva de su gastronomía. De hecho, en la Costa Brava y en Galicia se han comido algas desde siempre, y también en Irlanda, Escocia o Gales, donde las usan para hacer una especie de pan, el laverbread.

Introducir las algas en vuestra alimentación es una decisión inteligente: ningún otro producto os aportará tantos minerales y tantos beneficios.

Como se cocina

La encontraréis en copos, ideales para poner en sopas o ensaladas −de hecho, las podéis colocar donde os venga de gusto− o en láminas, que son para hacer makis, en paquetes de diez. Las láminas, las encontraréis tostadas −las podéis comer directamente− o sin tostar. Si es este el caso, las debéis tostar ligeramente a unos 5 cm de la llama, por la parte rugosa, hasta que cambien a un color verde brillante: es cosa de un minuto, menos incluso. También podéis hacerlo con una tostadora.

Si la nori es de buena calidad será quebradiza, brillante y al trasluz debe tener una transparencia verdosa y una textura homogénea. La de mala calidad es púrpura, flácida y de textura desigual.

Como decíamos, podéis utilizar la nori para hacer makis, bolas de arroz, postre de músico, en sopas, cremas y purés, con pasta, condimentos de mesa...

Recetas básicas

Conos de nori rellenos

Ingredientes

  • 2 láminas de nori
  • 170 g de arroz cocido
  • 30 g de berros cortados
  • 115 g de zanahoria rallada
  • 1 cucharada de mostaza natural
  • 4 cucharadas de semillas de sésamo
  • 1 cucharada de vinagre de manzana
  • Unas ramitas de berro para decorar

Elaboración

  1. Tostar las láminas de nori cerca de la llama hasta que tomen un color verde brillante.
  2. Con unas tijeras, cortar cada una de las láminas en cuatro partes iguales. Doblar cada lámina con cuidado formando un cono y pegar los extremos con un poco de agua.
  3. Poner los ingredientes que quedan en un recipiente y mezclarlos.
  4. Justo antes de servir, rellenar los conos con esta mezcla y ponerlos en una bandeja.