chocolate pastel frutos rojosEl chocolate tiene multitud de propiedades. Pero ¡cuidado! Desde Soycomocomo recomendamos el consumo de chocolate ecológico, porque la diferencia entre un chocolate convencional y uno de ecológico no solo radica en su sabor, sino también en sus propiedades nutricionales y su impacto ambiental y social.

¿Cómo podemos saber la calidad de un buen chocolate?

Solo hay que leer la etiqueta. Los ingredientes principales que tenemos que encontrar son pasta de cacao, manteca de cacao, azúcar de rapadura y de procedencia ecológica. Otra característica importante es el «crac» que debemos oír cuando rompemos una tableta de chocolate.
Un placer muy rico en nutrientes

Entre las propiedades nutricionales del chocolate ecológico destacamos que contiene muchos ácidos grasos esenciales, que es muy rico en minerales (sobre todo hierro y magnesio), en fibra, en ácido fólico (vitamina B9) y en bioflavonoides. También contiene teobromina, una sustancia que estimula el sistema nervioso central, y otras sustancias fitoquímicas que tienen una actividad reguladora del estado anímico. Al contrario de lo que la gente cree, el chocolate, si es bueno −y si se consume con moderación−, va bien para la circulación, el corazón, la tensión arterial y el estado de ánimo.

Hace más de dos mil años, los mayas fueron los primeros en cultivar el cacao y conferirle un gran valor como alimento. En aquella época, tostaban y molían las semillas del cacao, las mezclaban y les añadían especias como la canela, la pimienta o la vainilla, con lo que obtenían una bebida amarga, de sabor fuerte pero a la vez muy energética. La llamaban tchocolath (tchoco, ‘amargo’; y ath, ‘agua’) y estaba destinada a los soldados y los jerárquicos, aunque también se tomaba en grandes eventos como fiestas y rituales.

La obtención del cacao de calidad

Cuando los frutos del cacao maduran se recogen a mano. Se les extraen las semillas y la sustancia que los recubre. Todo este proceso se realiza manualmente para evitar que con el calor las semillas germinen y dañen el proceso. Después, los recolectores trasladan las semillas en cestas para provocar la fermentación necesaria para que salgan los principios aromáticos del cacao y se suavice el sabor amargo. Para llevar a cabo este proceso de fermentación aprovechan las hojas de los plátanos para envolver las semillas y dejar que fermenten a una temperatura de 50 ºC durante 5-7 días. Pasados estos días, las semillas desprenden el aroma del cacao. Finalmente, se lleva a cabo el secado, que se hace al aire libre al sol o en cámaras para reducir el contenido de agua. Las semillas fermentadas se colocan en cajas de madera y se remueven de vez en cuando durante aproximadamente una semana. Tras este proceso, el cacao ya está listo para ser comercializado. Uno de los mejores chocolates que encontramos en el mercado son los de Rapunzel (www.biocop.es) y los de Intermón Oxfam. También encontramos otras marcas de chocolate de buena calidad. Solo hay que ver en el envoltorio el sello de comercio justo y el sello ecológico.

El chocolate convencional, muy diferente del ecológico

Los grandes fabricantes de chocolate convencional buscan obtener un producto dulce al paladar, sin que importe mucho el hecho de conseguir un producto que realmente sea saludable. Por ello, aparte de añadir azúcar refinado, sacan parte de los bioflavonoides naturales (ricos en antioxidantes) del cacao porque son los responsables de conferirle el sabor amargo que poca gente quiere encontrar.

Falsos mitos entorno al chocolate

En realidad, los culpables de la mala fama que ha adquirido el chocolate son sus malas compañías, como por ejemplo el azúcar refinado, la leche… Entorno al chocolate encontramos mitos que quizás ha llegado la hora de aclarar:

1. El chocolate provoca caries. Lo que de verdad provoca caries es el azúcar refinado que se añade a los chocolates convencionales.

2. El chocolate hace que salgan granos. En realidad, son diferentes los factores que originan la aparición del acné, como por ejemplo el consumo de grasas saturadas y azúcares refinados. En el caso del chocolate depende de la calidad del producto. Un chocolate de calidad, como el chocolate biológico con azúcar de rapadura no daña la piel, porque aporta nutrientes fundamentales para la salud y no aporta las grasas saturadas y los ladrones de nutrientes que puede tener un chocolate con leche y con azúcar refinado añadido.

3. Favorece el aumento de peso. Esto siempre dependerá de la cantidad de chocolate que se consuma y también de la calidad. Un chocolate de mala calidad va acompañado de azúcares refinados y de grasas saturadas.

¿Qué encontramos en un chocolate ecológico?

Azúcar de rapadura: contiene minerales y oligoelementos.

  • Más contenido en bioflavonoides.
  • Obtenido de forma artesanal.
  • Muchos chocolates provienen de comercio justo: un sistema comercial que ofrece a los productores unas condiciones laborales y comerciales igualitarias.
  • Cultivos ecológicos respetuosos con el medio ambiente.

¿Qué encontramos en un chocolate convencional?

  • Azúcar blanco refinado: ladrón de nutrientes
  • Muchas veces contiene aditivos.
  • Obtenido con ingredientes de cultivos convencionales que contaminan el medio ambiente
  • La historia del cacao está tristemente vinculada con esclavitud y pobreza, mano de obra barata para obtener productos competitivos en el mercado.

Jordina Casademunt

Nutricionista

    @jordinacasa
Jordina Casademunt

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