dolor espalda¿Tenéis dolor de espalda habitualmente? ¿Habéis descartado diagnósticos como hernias discales u otras patologías mecánicas? Si es así, es porque “el dolor de espalda tiene un origen visceral”, asegura Itziar González de Arriba, fisioterapeuta, osteópata y nutricionista, que acaba de publicar el libro ¿Que es una dieta sana? Soluciones útiles para eliminar el dolor y la fatiga (editado por Laboratorios Nutergia).

“Una persona con estreñimiento puede tener dolor en la zona lumbar, y por eso sería necesario que aumentase la ingesta de verdura, fruta y cereal integral”. En cambio, una persona con el intestino irritado, que también tendrá dolor de espalda, debería disminuir el consumo de fibra y el de alimentos irritantes, como el café. “En ambos casos, sería necesario evitar el consumo de lácteos”. Además, un dolor renal, concretado en la zona dorsolumbar, pediría otras pautas de alimentación, como disminuir el consumo de proteína animal y aumentar la hidratación.

Combate el dolor de espalda

Las verduras, el pescado y los cereales integrales son básicos. La fruta también, “pero no en exceso”, dice Itziar González de Arriba. Solo con estos alimentos logramos mejorar el funcionamiento del aparato digestivo, el sistema cardiovascular y además obtenemos una importante aportación de minerales, vitaminas y nutrientes.

Por otro lado, los alimentos a eliminar son los proinflamatorios, es decir las grasas trans (bollería, galletas, chocolate, etc.), los azúcares, las carnes rojas, los lácteos, los cereales refinados y el café. “Solo dejando de comer esto, el dolor de espalda baja de forma muy evidente en tres o cuatro semanas, siempre, por supuesto, que no haya una patología de base”, concluye la nutricionista González de Arriba.

El caso es que la alimentación es uno de los factores básicos que puede desencadenar el dolor. “Si, por ejemplo, nos falta magnesio, lo notaremos en los tics como parpadeo constante de los ojos”. Además, la musculatura de todo el cuerpo estará rígida y más contracturada. Si además dormimos en mala postura y nos sentamos mal, ya tenemos servido el dolor de espalda.

Ahora bien, es cierto que hay personas que tienen muchos malos hábitos posturales, sin embargo, por contra, nunca tienen dolor de espalda. La respuesta es la nutrición, que tiene un papel básico. De hecho, “con una alimentación sana se pueden eliminar dolores articulares, tendinosos, artrósicos, dolores de cabeza, insomnio o cansancio”. Es decir, cualquier síntoma que no obedezca a una enfermedad determinada.

En resumen, somos lo que comemos. Es así de claro. “Pero nos falta creérnoslo, porque aún hay muchos que prefieren tomarse una pastilla a renunciar a un alimento”. Y la salud no se logra con una pastilla, sino con “una alimentación sana, que nos hará disfrutar de una calidad de vida óptima durante el tiempo que vivamos”.

Trinitat Gilbert

Trinitat Gilbert
Periodista