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Susanna está embarazada y hace unos días acabó en urgencias por un fuerte dolor en la parte lateral del abdomen. En una primera exploración hospitalaria, el médico le diagnosticó que tenía una retención fecal. Se fue a casa, consiguió ir al baño y mejoró. “Al cabo de unos días, el dolor volvió. Pero no lo relacioné con una infección urinaria porqué tenía ganas de defecar y no de orinar. Además, el año pasado me encontraron arenilla en el riñón y estaba muy asustada por si podía haber hecho una piedra”. Después de tres visitas al hospital el diagnóstico fue que tenía una importante infección de orina. A Susanna le han recetado antibiótico aún estando embarazada; el mismo antibiótico que toma Maira cada vez que la tiene. “Soy propensa a tener infecciones y siempre me pasa cuando tengo relaciones con mi marido; si hacemos algún movimiento brusco, se hace una pequeña herida y entra la bacteria. Además he tenido dos cesáreas y el ginecólogo ya me dijo que ahora soy más estrecha y eso no ayuda. Y si no tomo antibiótico, no se va.”

El embarazo, las relaciones sexuales, el uso del diafragma como método anticonceptivo, la menopausia o una bajada de defensas del organismo serían algunas causas

Las cistitis son infecciones bacterianas del tracto urinario y más concretamente de la vejiga urinaria y, cuando se detectan todos estos síntomas, debemos recurrir al tratamiento cuanto antes para evitar que se desencadene una infección renal. Las mujeres son mucho más propensas a sufrirlas, ya que tienen la uretra más corta y está más cerca del ano que no la de los hombres. El embarazo, las relaciones sexuales, el uso del diafragma como método anticonceptivo, la menopausia o una bajada de defensas del organismo (también multicausal, ya sea por estrés, nervios, una dieta poco equilibrada, malos hábitos alimenticios, después de un tratamiento antibiótico, etc.) serían alguna causas.

Se pueden contraer durante todo el año, pero es más frecuente padecerlas en verano, sobre todo si estamos muchas horas con el bañador puesto, ya que un ambiente húmedo es un medio de cultivo de bacterias que pueden llegar hasta la vagina y adherirse a las paredes del tracto genitourinario. De todos modos, y cada vez con más frecuencia, muchas mujeres tienen infecciones recurrentes durante todo el año, no solo en verano.

Tratamientos para prevenirlas y combatirlas

El tratamiento para hacer remitir la cistitis son los antibióticos, pero la creciente resistencia antimicrobiana justifica la necesidad de una estrategia terapéutica y prevención alternativa.

Hábitos para evitar y tratar las infecciones: 

  1. Seguir una alimentación rica en cereales integrales (quinua, mijo, arroz integral, cuscús integral…), legumbres (lentejas rojas, azukis…), proteínas vegetales, harinas integrales, pescado blanco y azul.
  2. Evitar azúcares refinados y cereales refinados.
  3. Comer frutos secos como las nueces de América y de Brasil y semillas como las de sésamo, lino, girasol, calabaza o chía.
  4. Comer productos ricos en fermentos como el miso, el kéfir, etc.
  5. Intentar evitar productos lácteos y, si los consumimos, que sean de oveja o de cabra.
  6. Comer espárragos.
  7. Tener una buena higiene íntima, sobre todo después de las relaciones sexuales.
  8. Beber mucha agua durante el día y tomar infusiones ayudará a potenciar la diuresis de manera natural para mantener la salud de las funciones urinarias.
  9. Tomar probióticos en forma de complemento (Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium lácteos, Bifidobacterium bifidum) durante un período de tres o cuatro meses, y hacer un breve descanso de uno, dos o tres meses y volver de nuevo a comenzar el tratamiento nos ayudará mucho a tener una base de defensas sólida.
  10. Arándanos rojos y flores de Jamaica.

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El punto 10, la clave

Encontramos diversos frutos con propiedades excelentes para hacer frente a estas infecciones, como las semillas de uva, el arándano azul, el abedul, etc. con propiedades diuréticas, antisépticas y antiinflamatorias. La vitamina C también es una buena aliada para nosotros, ya que acidifica el medio y crea un ambiente poco propicio para la proliferación bacteriana. Nos centraremos, sin embargo, en los arándanos rojos americanos y las flores de Rosa de Jamaica, comúnmente conocidas como hibisco. 

Los arándanos rojos, cultivados en América del Norte, son el fruto más utilizado para tratar las IU ya que inhiben la adhesión de patógenos e impiden la consiguiente colonización e infección. Sirven tanto de tratamiento como de profilaxis.

Muchos complementos de arándanos rojos se basan en la concentración de proantocianidinas, un tipo de flavonoides que confieren la pigmentación roja al fruto, con propiedades antioxidantes y estimulantes del sistema inmune, entre otras. Pero lo más importante sería aprovechar otras sustancias bioactivas del arándano, como los ácidos orgánicos, fenólicos, fibras, ácidos grasos, proteínas y azúcares. Toda esta información, respecto a su calidad y eficacia ante la reducción en las recurrencias de IU y de la E. Coli, ha sido corroborada con ensayos clínicos en humanos.

¿Cómo escoger una fuente de arándanos de alta calidad?

Hay que destacar el contenido en flavonoides, ya que es la manera habitual de medir la eficacia del producto. La dosis que se recomienda es de 36 mg. Pero no sólo se mide la dosis sino también la eficacia. En este caso, el extracto de arándano rojo americano (PACran®) presenta una mayor efectividad con una dosis de entre 15 y 20 veces menos de flavonoides que los zumos convencionales y otros extractos de arándanos rojos con elevado contenido en PACs, es decir, con menos producto conseguimos mejores resultados, y minimizamos los efectos de toxicidad debido a altas dosis.

Otra solución natural que ha sido utilizada tradicionalmente en África y Asia tropical durante muchos años para aliviar los malestares derivados de las infecciones son las infusiones de flor de Rosa de Jamaica.

Los ensayos clínicos que demuestran su eficacia nos convencieron para elegir un suplemento con arándanos rojos americanos combinado con flor de Rosa de Jamaica y un extra de vitamina C que estimula el sistema inmunitario para el confort urinario. Una alternativa de alta calidad muy interesante para ayudar a las personas que padecen las infecciones urinarias, me cuenta Jula del Río, directora de Cien por Cien Natural, que distribuye este producto llamado AranRose.

En resumen, seguir unos buenos hábitos alimenticios y tomar suplementos naturales tanto para prevenir como para tratar las cistitis −y terminar evitando infecciones renales− nos ayudará a mejorar nuestra salud de manera integral. ¡Seguro que nos preguntaremos por qué no empezamos el cambio antes!

¡Espero que estos consejos os ayuden y os sean de utilidad!

Mireia-SegarraMireia Segarra
Farmacéutica y especialista en nutrición ortomolecular

Aranrose-MWSorteamos 10 cajas de Aran Rose

¿Quieres probar este complemento alimentario de Cien por cien natural hecho a base de arándanos rojos y flor de Rosa de Jamaica que ayuda a recuperar el confort urinario?
Sólo hace falta que dejes un comentario al final de este artículo explicando cómo solucionas las infecciones de orina. Tienes tiempo hasta el próximo lunes, 14 de diciembre, día que haremos el sorteo. Mucha suerte!