Lo dice Irina Matveikova, la Medicina Tradicional China y muchos otros: el intestino es nuestro segundo cerebro. Hay charlas en el trabajo, con amigos o la familia que terminan convirtiéndose en una competición de patologías estomacales. Algunos sufren de estreñimiento, otros de diarreas, flatulencias, reflujos, gastritis y, un par o tres, de todas ellas. ¡Y acidez claro! Y muchos van con el omeprazol en el bolsillo. ¿Y si en vez de tanto omeprazol, intentamos encontrar la causa de tanta indigestión y lo hacemos más llevadero con opciones naturales como la fruta?

El protector gástrico más natural

papaya smoothie

Es esencial que la papaya que consumimos no sea transgénica

Oí por primera vez que la papaya era muy terapéutica en las conferencias de Xevi Verdaguer que organizamos regularmente sobre la salud hormonal femenina, y en las que cuenta que esta fruta está especialmente indicada cuando hay un exceso de estrógenos malos que provocan migrañas, contracturas, síndrome premenstrual, etc. “La papaya ayuda a eliminar los estrógenos a nivel de hígado y evita así que se acumulen en el organismo. Además, es un gran antioxidante que ayuda a eliminar y neutralizar tóxicos químicos y residuos del metabolismo hormonal”, insiste Verdaguer. Por eso, también está presente siempre en las dietas para desintoxicar el organismo como la que hemos hecho con la nutricionista Carla Zaplana recientemente. ¡Y además está buena! Santi es cliente de Farmacia Internacional y siempre compra el puré Caricol, porqué “no hay manera que mis hijos coman fruta y, en cambio, los tubitos de papaya les encantan”. Normal, ya que son dulces y tienen la textura de las papillas, cosa que los convierte en una “chuchería sana”.

¿Qué tiene la papaya?

El premio Nobel de medicina de 2008 Luc Montagnier es uno de los principales investigadores de la papaya y fue quien investigó e insistió en este cóctel de salud. De hecho, los pueblos nativos de América Latina la conocen como “la fruta de la buena salud” y es que, aparte de los antioxidantes, contiene fibra natural, betacaroteno, ácido fólico y muchas vitaminas, entre otros nutrientes. Los beneficios de la papaya son múltipleses buena para la salud de la piel, reduce el colesterol y, sobre todo, ayuda a proteger el sistema digestivo y, de rebote, el inmunitario. Según la farmacéutica y experta en fitoterapia y nutrición, María José Alonso, “la papaya es capaz de regular la función intestinal porqué su contenido en fibra soluble la capacita para formar coloides gelatinosos en contacto con el agua que hay en el intestino. Estos coloides aumentan la masa de las heces y así ayudan a evacuar en caso de estreñimiento, y ‘ligan’ las heces en caso de diarrea, de forma que dejan de ser líquidas e irritantes”.

También hay estudios científicos que avalan que mejora los casos de síndrome de intestino irritable, patología que sufre, según los expertos, una quinta parte de la población. En uno de ellos, dirigido por el doctor H. Vogelsang, director del departamento de gastroenterología en el Hospital Universitario de Viena, se administraron dos monodosis diarias de producto a pacientes con síndrome de intestino irritable durante dos meses. El 55,7% de los participantes mostró una mejoría de todos los síntomas abdominales, con reducción del dolor abdominal (41%); reducción del dolor (22,29%) y del ardor de estómago (23,8%). En cuanto a los síntomas digestivos más frecuentes, los resultados obtenidos fueron de una reducción del 34,3% en la flatulencia, una mejora del 40% en la consistencia de las heces y una reducción del 36,2% de la frecuencia  de las heces  (36,2%).

La hermana de otra farmacéutica, Mercè Camps, sufre cáncer de mama y hace unos meses que está haciendo quimioterapia. “Le recomendaron que tomara el puré de papaya después de comer, antes y después de la quimio y le ha ido muy bien, ya que ha dejado de tener estreñimiento y malestar digestivo”, una consecuencia habitual en caso de quimioterapia. “Hace un mes que ha terminado las sesiones, pero quiere mantener el hábito de tomar papaya cada día”.

Ojo con el Omeprazol!

La prestigiosa publicación médica Journal of the American Medical Association (JAMA) publicaba el mes pasado que el omeprazol, el segundo medicamento más tomado del mundo después del paracetamol, puede generar demencia, otros daños neurológicos y también anemia. Un dato importante, pero nada sorprendente para la comunidad médica, como cuenta la farmacéutica María José Alonso, “ya que en la ficha técnica del producto que reciben todos los médicos y farmacéuticos hay una mención que indica que la toma del medicamento puede disminuir la absorción de vitamina B12”, que es lo que los investigadores del estudio han evidenciado con pacientes y lo que conllevaría problemas en el desarrollo del sistema nervioso y, como consecuencia, demencia, anemia u otros daños neurológicos.

¿Cualquier papaya sirve?

La papaya es un fruto con mucha fibra soluble y una gran enzima digestiva.  Pero como pasa tantas veces, una persona con problemas digestivos “debería tomar cada día cantidades exageradas de papaya, y eso no es viable ni práctico. Por este motivo, insiste Alonso, es mejor encontrar un concentrado como el puré. El puré 100% orgánico, comercializado con el nombre de Caricol por la empresa Cien por Cien Natural, es un concentrado a partir de papaya orgánica que ha madurado en el árbol antes de ser cosechada.

Este puré sigue la receta los monjes del monasterio budista del Loto en Hawái, está patentado y estudios científicos demuestran que aumenta la actividad enzimática de la papaya fresca. De todas formas, hoy se produce en una plantación ecológica de Sri Lanka, ya que el austríaco Franz Brenner, que descubrió el puré mientras hacía una estancia en el monasterio budista, creyó que Hawái quedaba demasiado lejos para ir y venir con la papaya debajo del brazo. Una parte de los ingresos de cada envase es donada al monasterio que descubrió y desarrolló esta forma especial de preparar la papaya. Los monasterios han sido siempre, en todo el mundo, el lugar de los grandes descubrimientos culinarios y de las pruebas más exitosas en remedios naturales y licores.

Una de las gracias es que ahí el paso del tiempo es relativo y parece que hay horas disponibles para todo; y todo, a su debido tiempo, madura, fermenta o germina. Los monjes lavan la papaya y la cortan por la mitad, le quitan las semillas y la carne madura y se cuece lentamente durante varias horas. Después, se reduce a puré. La enzima papaína llega a su actividad más alta a 85 grados y se libera en este proceso de cocción. El puré final tiene 3,75 veces más actividad enzimática de la papaína que la pulpa de fruta natural en bruto, cruda, unas propiedades que se consiguen con la receta de los monjes y que no podremos conseguir, desafortunadamente, si intentamos hacer puré de papaya en casa. Y si la tomamos fresca, de la que también aprovecharemos ciertas propiedades, debemos estar seguros que es ecológica, ya que la mayoría de las exportaciones son de papaya transgénica.

Y sobre la papaya, finalmente, no descubrimos nada. En las zonas originarias, la papaya se ha utilizado siempre en la cocina también por sus propiedades medicinales.

Núria Coll
Núria Coll

Directora de soycomocomo.es

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