Tarta mousse de cacao e higos
Muchas veces sentimos el impulso de querer consumir algo dulce; el cuerpo nos lo puede llegar a pedir insistentemente. Esta mousse de cacao e higos es el candidato ideal
Ingredientes
- 1 T de higos secos
- 1/2 T de aceite de coco, en estado líquido
- Agua filtrada suficiente para cubrir los higos y remojarlos
- 8 higos frescos
- 1 T de cacao crudo en polvo
- 2 C de zumo de naranja o de mandarina
Para decorar
- 10 higos frescos
Preparación
- Colocar los ingredientes para el mousse en una batidora de vaso hasta obtener un mousse muy suave.
- Utilizar un molde para tartas circular desmoldable de unos 15 cm de diámetro.
- Cortar 5 de los higos frescos para decorar en láminas verticales de aproximadamente 1 cm de grosor.
- Colocar las láminas de higos frescos en vertical contra las paredes del molde, presionando suavemente para que se aguanten contra el aro hasta dar la vuelta al perímetro del molde.
- Trocear los extremos más pequeñitos de los higos sobrantes para utilizarlos como topping.
- Rellenar el molde con el mousse.
- Repartir los trocitos de higos frescos que sobren por encima del mousse y presionar suavemente con una espátula para que se hundan un poquito.
- Dejar reposar en la nevera como mínimo 4 horas para que el mousse tome consistencia y se pueda desmoldar sin problemas.
- Una vez el mousse está suficientemente sólido, desmoldar y decorar con el resto de higos frescos cortados a cuartos.
- A la hora de servir, hay que tener presente que es un mousse y es blandito, sobre todo si se sirve a temperatura ambiente.
Los apuntes de Consol Rodríguez
Personalmente, prefiero tomar los alimentos a temperatura ambiente, para que no nos enfriemos y el frío de los alimentos no interfiera en la digestión. Pero es una decisión personal.
Si se decide servir el mousse a temperatura ambiente, se puede utilizar una cuchara y servir en boles individuales. No pasa nada si no se ve perfecto. Aunque si os preocupa la estética a la hora de servir, hay que añadir primero el mousse y dejar que los higos frescos decoren el bol.
A veces nos preocupa que nuestros platos estén controlados y mantengan una forma definida; eso nos crea tensión cuando tenemos invitados. Hay que dar la vuelta a este pensamiento que nos limita a la hora de enfrentarnos a la cocina: también hay belleza en la ligereza, la naturalidad, la harmonía o los contrastes de colores de las frutas, semillas y vegetales.