Croquetas de shiitake y cebolla
1h 15 minutos + 1 noche de refrigeración
2 raciones
Dificultad: Media
Ingredientes
- 1 cebolla
- 5 setas shiitake
- 4 cucharadas de harina de arroz integral
- 1 taza y ¼ de caldo de verduras
- Sal al gusto
- ¼ de cucharada de nuez moscada
- 1 huevo ecológico
- ½ taza de semillas de girasol
- 3 cucharadas de aceite de oliva
Preparación
- Pelar la cebolla y cortar muy finita. Mientras tanto, poner el aceite en la sartén y sofreír la cebolla hasta que esté transparente. A continuación, añadir las setas shiitake cortadas en trozos pequeños.
- Una vez listo, añadir las cucharadas de harina y remover bien para que la harina se sofría un poco pero sin llegar a quemarse. Yo lo hago con la cebolla y las setas en la sartén pero recomiendo sacarlo y hacer la bechamel sola, porque resulta más fácil.
- Una vez sofrita la harina, añadir, poco a poco, el caldo de verduras sin dejar de remover hasta que la masa vaya espesando.
- Una vez terminada, poner la masa en un bol y meter en la nevera para que se enfríe y coja consistencia. Lo mejor es dejarla reposar toda la noche.
- Al día siguiente, dar forma a las croquetas con dos cucharas o con las manos, batir el huevo (siempre ecológico) o hacer la mezcla de harina de garbanzo y agua descrita antes. A continuación, moler las semillas de girasol.
- Mojar las croquetas en el huevo y luego pasar por las semillas molidas y colocar encima de un papel de horno en la bandeja del horno. Precalentar el horno a 180 ºC y hornear las croquetas durante 20 minutos o media hora. Si la masa se sale (a veces pasa por la consistencia) dejar enfriar y volver a dar forma.
Los apuntes de Lucía Gómez
- La bechamel se prepara con cuidado y paciencia para que espese y se puedan formar bien las croquetas. Si vemos que nos quedan demasiado blandas, el truco infalible es congelarlas con la forma ya hecha y nos aseguraremos de que no se vacía la masa.
- El relleno lo podemos cambiar a nuestro gusto. Lo importante es la fórmula secreta para hacer las croquetas.
- Otra opción es que, si lo preferís, se pueden freír en aceite de oliva, aunque yo las hago al horno para que sean más sanas.
- Estas croquetas no tienen gluten ni lácteos, no se fríen y, si queréis, también las podéis hacer veganas. Para que sean veganas, hay que cambiar el huevo por tres cucharadas de harina de garbanzo y tres cucharadas de agua; quedarán igual de ricas.
Plato principal
Aperitivos
Omnívora
Vegetariana
Sin marisco
Sin gluten
Sin lactosa
Sin soja
Sin frutos secos
Verduras y hortalizas
Frutos secos y semillas
Cereales y otros granos
Huevos
Primavera
Verano
Otoño
Invierno