Pudín de chía y limón

Esta pequeña semilla oleaginosa ya era apreciada por sus propiedades y cultivada por los aztecas en tiempos precolombinos. Destaca porque contiene todos los aminoácidos esenciales –las proteínas que el cuerpo no puede sintetizar y que, por tanto, debe obtener a través de la dieta–, por sus minerales –calcio, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, potasio, sodio, zinc– y por sus vitaminas –provitamina A, tiamina, riboflavina, niacina, folatos, vitamina C, vitamina E. Pero si hay algo que la hace peculiar es su contenido en aceites esenciales omega-3.

De hecho, el éxito de la comercialización de la chía es gracias a su alto contenido en ácidos grasos esenciales omega-3 y al hecho de que es muy digestiva. En total, estas pequeñas grandes semillas contienen un 25–30% de aceites extraíbles en su composición: con un total aproximado del 55% de omega-3, el 28% de omega -6, y el 6% de omega-9.

Es muy importante que nuestra dieta contenga omega-3, ya que es un antiinflamatorio y antioxidante muy potente y beneficioso para la salud del cerebro, la vista, el sistema neurológico, el sistema cardiovascular y el sistema óseo. Es también un nutriente a tener muy en cuenta para prevenir enfermedades degenerativas como el Parkinson, el Alzheimer, para mantener en perfecto estado los vasos sanguíneos o para luchar contra la inflamación de los tejidos. La chía es también un alimento con propiedades prebióticas y hidrofílicas, es capaz de absorber doce veces su peso en líquido, lo que le da su textura de gel característica.

Pudín de chía y limón

Lo ideal es consumir las semillas sin someterlas a calor, porque los ácidos grasos omega-3 son muy sensibles a las temperaturas y enseguida se enrancian; y no sólo pierden las propiedades, sino que se vuelven poco saludables.

A pesar de sus propiedades, si no conseguimos triturar las semillas y romperlas muy bien antes de ingerirlas, el sistema digestivo tampoco tendrá la fuerza para hacerlo, como ocurre con la mayor parte de las semillas. Esto significa que todas estas preciosas propiedades no son aprovechadas y salen del cuerpo más o menos tal y como entran, si no conseguimos triturarlas con la masticación. Tarea complicada, ¿verdad? Así que, si queremos aprovechar sus beneficios diversos, debemos asegurarnos de triturarlas antes de ingerirlas justo cuando las queremos consumir, porque una vez trituradas también se oxidan rápido si están en contacto con el oxígeno del aire.

Otro factor a tener en cuenta es que no conviene mucho consumir la chía con alimentos que contienen antinutrientes como los oxalatos que evitan la asimilación de los nutrientes que realmente nos interesan —calcio, cobre, magnesio, hierro, zinc— , como el cacao.

Así que hoy os propongo una receta muy sencilla, sin azúcares añadidos, y con otros alimentos antiinflamatorios, antioxidantes, anticáncer, proteicos, antienvejecimiento y alcalinizantes que supone una manera ideal de empezar el día con una auténtica bomba de salud saciante y hipernutritiva.

Pudín de chía y limón

La receta

Ingredientes
Para 4 personas

Para el pudin

  • 1/2 T de semillas de chía
  • 1 y 1/2 T de agua filtrada
  • 1 T de zumo de limón
  • 1 C de ralladura de limón
  • 1/2 T de semillas de cáñamo peladas
  • 1 C de cúrcuma en polvo o una raíz de cúrcuma fresca de unos 2 cm
  • 1 c de estevia líquida con los principios activos
  • 1/4 T de agua de mar

Para decorar

  • 1 C de azúcar de arenga o de coco u otro a elección personal
  • 4 fresas
  • 1/2 limón

Método de preparación

  1. Combinar la chía con el agua en un bol y remover con una cuchara. Dejar reposar en la nevera tapado durante unas 8 horas.
  2. Una vez remojada la chía, combinar todos los ingredientes para el pudin en una batidora de vaso potente y batir hasta obtener una crema muy suave, tipo natilla.
  3. Servir en vasitos o pequeños cuencos. Decorar con las fresas cortadas a cuadrados pequeños, azúcar de arenga, por ejemplo, y rociar con unas gotas de limón.

Bon appétit!

Consol Rodríguez
Consol Rodríguez

Formadora de alimentación viva y cocina crudivegana, desarrolladora de recetas raw food, autora del blog kijimunas-kitchen.com y del libro Raw Food Anti-aging