El kitchari ofrece abundantes nutrientes y, a la vez, ayuda a la eliminación de toxinas de una forma respetuosa. La base de este guiso milenario es proteína en forma de leguminosa, más un cereal, verduras de temporada, ghee y especias. Es una receta que calienta, es energizante y recomendada muy especialmente para ayudar a recuperar el equilibrio mental y físico.

A los inquietos vata, el kitchari caliente les conecta a la tierra; para los fogosos pitta, sus especias son calmantes, y para el frío kapha, proporciona un calor sanador. La composición y la estructura del kitchari es tan flexible como la gran variedad de ingredientes que tenemos al alcance; se puede adaptar a todas las necesidades y gustos. Yo he elegido el mijo y la lenteja roja y verduras de temporada como la judía verde, champiñones portobello, col, calabaza… pero podéis incorporar las que tengáis a mano. Resulta interesante preparar bastante cantidad para comerlo durante varios días; como plato único o combinado con otros. La clave está en utilizar lo que está disponible localmente, ya que el ayurveda está vinculado a la transición natural de las estaciones.

En realidad, el ayuno con kitchari es una monodieta, en la que el cuerpo recibe una limitada variedad de alimentos, por lo que solo necesita producir un número limitado de enzimas digestivas. Así, el trabajo del sistema digestivo se reduce, lo que permite una mayor curación y limpieza del organismo. De todos los cereales, el mijo es el más alcalinizante; muy rico en proteínas, minerales (especialmente magnesio y hierro) y lecitina. Es muy digestivo y beneficia al estómago-páncreas. Contiene ácido silícico, necesario para mantener la piel, las uñas y el pelo en buenas condiciones. Adecuado para problemas digestivos, vómitos, diarreas, mal aliento, encías sangrantes, parásitos intestinales, flemas, cansancio o anemia. De las lentejas rojas o coral os hablé en mi receta de harissa-hummus, pero son ideales para aportar proteína saludable con una muy buena digestión.

El ghee o también llamado “oro líquido”, tan famoso en la India por sus cualidades terapéuticas, forma parte de la alimentación del pueblo hindú desde tiempos inmemoriales. Facilita las digestiones y tiene un efecto de lubricación sobre las articulaciones y sobre el sistema nervioso. El ghee o mantequilla clarificada es una grasa perfecta para las personas que no quieran o que no puedan consumir lactosa o caseína. Otra ventaja del ghee es que se puede usar para cocinar a temperaturas más altas, ya que se mantiene estable hasta los 250 ºC. Tiene un delicioso sabor que recuerda a las nueces y que combina a la perfección con prácticamente cualquier plato. Al kitchari le proporciona un sabor mucho más rico, con un toque algo ahumado, casi dulzón.

Según la medicina china, las especias preparan el fuego digestivo y facilitan, así, el proceso de asimilación de nutrientes y la posterior eliminación de residuos. Podéis incluir gran variedad de especias: desde las más clásicas, como la pimienta negra, el comino, la cúrcuma, el cardamomo o la canela, hasta a las más exóticas, como el fenogreco, la asafétida o las hojas de curry (no se debe confundir con el curry en polvo). Las especias no solo añaden un sabor maravilloso al plato, sino que también contribuyen con muchos beneficios para la salud. La mayoría de las que he incluido son carminativas, es decir ayudan a calmar la digestión favoreciendo la expulsión de gases o previniéndolos. Además de otras con propiedades antiinflamatorias, como la cúrcuma y el jengibre. Mi consejo es que experimentéis con diferentes mezclas según vuestros gustos o, mejor aún, que averigüéis cual es vuestro dosha y busquéis una mezcla que os equilibre. Una limpieza con kitchari antes de los excesos de las fiestas de Navidad puede ser una forma de desintoxicación relajante y agradable.

La receta

Ingredientes (3-4 raciones)

  • 1 vaso de mijo lavado
  • 1 vaso de lentejas rojas
  • 6 vasos de agua mineral
  • Judías verdes
  • Un trozo de col
  • Champiñones
  • Un trozo de calabaza
  • Hojas frescas de cilantro (para decorar)
  • Ghee (alternativa: aceite de coco)

Especias (1 c.p. de cada)

  • Comino en grano
  • Semillas de cilantro
  • Anís verde en grano
  • Semillas de hinojo
  • Granos de mostaza
  • Jengibre en polvo
  • Cúrcuma en polvo
  • Pimienta en polvo
  • Ajo en polvo
  • Sal marina

Preparación

  1. Triturar un poco en un mortero (o molinillo) las especies en grano y saltear hasta que desprendan aroma en un poco de mantequilla ghee. Añadir el resto de especies en polvo y la sal marina y mezclar.
  2. Añadir a las especias el mijo lavado y las lentejas y tostar hasta que se doren. Añadir el agua mineral para llevar a ebullición. Dejar hirviendo a fuego suave durante unos 20 minutos (corregir de agua si es necesario).
  3. Añadir las verduras cortadas a cubitos y dejar cocer otros 10 minutos. Si se desea más caldoso, añadir más agua. Apagar el fuego cuando el mijo y las lentejas estén cocidos.
  4. Servir el kitchari en boles con un poco de cilantro fresco por encima.

Que lo disfrutéis,

¡Mucha salud!

Cristina Arroyo
Cristina Arroyo

Dietista y naturópata

    @crispuarroyo