Con el estrés que hemos vivido desde el confinamiento y con la incertidumbre que sostenemos desde hace ya tiempo, vamos a necesitar trabajo extra para compensar el exceso de cortisol que estamos generando. Y para rescatarnos, precisamente ha llegado la salvia, que puede presumir de contar con uno de los historiales más largos como planta medicinal.

Propiedades y usos de la salvia

La palabra salvia proviene del latín salvare, que significa ‘curar’. Ya los antiguos griegos y los druidas de Irlanda la consideraban una planta sagrada y ceremoniosa. La quemaban para invocar serenidad y tranquilidad, facilitar la meditación y purificar el hogar. De hecho, hoy en día se encuentra en herbolarios en forma de manojos, para el mismo fin.

En la cocina hay que usarla con moderación, ya que aporta un sabor y aroma muy intensos, como a pino picante. Hay que tener en cuenta que la planta seca es mucho más intensa que la fresca. 1 cucharadita de salvia seca picada equivale a 1 cucharada de fresca. A mí me encanta en platos de pasta, pero también queda bien aromatizando carnes o incluso para masa de bizcochos.

La salvia contiene abundantes fitonutrientes que nos pueden ayudar a digerir y, gracias a su acción antiséptica, a aliviar el dolor de garganta o los síntomas del resfriado. Sus compuestos con acción antioxidante nos proporcionan, además, neuroprotección.

La reacción al estrés es un comportamiento instintivo que nos ha permitido sobrevivir a lo largo de la historia. Sin embargo, puede llegar a crearnos serios problemas si lo mantenemos durante mucho tiempo. Algunas señales que deberían alertarnos son: problemas de memoria, aprendizaje y concentración, irritabilidad, debilidad del sistema inmune, alergias, etc. Entonces, ponernos a salvo será esencial; tomar consciencia y buscar un remanso de paz para reorganizar pensamientos y reequilibrar nuestra vida.

Buñuelos de maíz, calabacín y salvia

Ingredientes buñuelos (10 unidades grandes):

  • 500 g de maíz cocido
  • 1/2 calabacín rallado grueso
  • 1 c.s. de hojas frescas de salvia picada (o 1 c.p. de hoja seca)
  • 70 g de harina de arroz
  • 3 huevos grandes
  • 1 pizca de pimentón picante
  • Sal marina
  • Pimienta negra molida
  • AOVE

Ingredientes mayonesa lima-tahina

  • 1 yogur de oveja
  • 2 c.s. de tahina (agua para diluirla)
  • 1 pizca de ajo en polvo
  • Sal marina
  • 1 c.s. de AOVE
  • Ralladura de media lima

Preparación:

  1. Batir los huevos y añadir la harina y la mitad del maíz. Mezclar con una batidora de mano hasta conseguir una textura con “tropezones”.
  2. Lavar, secar bien y picar las hojas de salvia fresca.
  3. Añadir a la mezcla el resto del maíz, la salvia, el calabacín, el pimentón, la sal y la pimienta. Mezclar a mano para integrar los ingredientes.
  4. En una sartén, añadir un poco de aceite de oliva y poner en el centro un cucharón pequeño de la mezcla. Freír por tandas unos 3-4 minutos de cada lado hasta que se doren. Añadir aceite si es necesario entre tandas.
  5. Dejar los buñuelos sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
  6. Para la salsa, mezclar bien todos los ingredientes. Corregir con un poco de agua para conseguir la textura deseada.

Que lo disfrutéis,

¡Mucha salud!

Cristina Arroyo
Cristina Arroyo

Creadora de Poderosamenta
Dietista y naturópata
Alimentación ConCiencia & Salut

    @poderosamenta