Es importante que la despensa esté bien surtida de legumbres de todo tipo, desde garbanzos hasta lentejas. Habían sido las grandes protagonistas de la cocina tradicional casera, pero ahora son las grandes olvidadas y merece la pena recuperarlas. Si os da pereza comprarlas secas y cocinarlas también se pueden comprar cocidas: lo importante reincorporarlas a la dieta. Son ricas en hidratos de carbono y en proteínas y, combinadas con algún cereal, se obtiene una proteína de alto valor biológico, como la de la carne o el pescado. Hoy nos detenemos a hablar de las propiedades de una legumbre de nombre curioso y exótico: las judías azuki. Originarias del Himalaya, pasaron después a China y son la segunda legumbre más consumida en Japón después de la soja.

Azukis

Fuente: “Healing with whole Foods”, Paul Pitchford, North Atlantic Books, 2003

“Nutrición energética y salud”, Jorge Pérez-Calvo Soler, Grijalbo, 2003

Propiedades nutricionales

Las judías azuki son más fáciles de digerir que otras leguminosas. Contienen grandes cantidades de fibra, vitaminas del grupo B (B1, B2 y B7) y minerales como hierro, manganeso, magnesio, fósforo, calcio y zinc. Además, sus proteínas son de alto valor biológico, lo que significa que contienen todos los aminoácidos esenciales. Uno de estos aminoácidos, la metionina, es el responsable del efecto relajante que genera esta legumbre en el organismo; otro, la lisina, es importante para el desarrollo del cerebro; y la histidina es fundamental para los niños.

Efectos sobre el organismo

La judía azuki es la única legumbre con efecto alcalinizante. Tiene un efecto tonificante sobre el riñón, las vías urinarias y el corazón. Es un buen diurético y desintoxicante y libera de forma natural el exceso de líquido del organismo. Por esta razón se usa terapéuticamente en casos de cistitis y problemas de próstata o uretra.

También se utiliza para combatir el lumbago, la ictericia, las diarreas, los edemas, los furúnculo, para promover la pérdida de peso y para reducir las inflamaciones.

También sirve para combatir los problemas de huesos. Esto es debido a su efecto alcalinizante, porque combate la acidosis. Cuando la sangre es demasiado ácida (consecuencia, por ejemplo, de comer azúcar o un exceso de carne) se favorece la aparición de la osteoporosis y otros problemas de los huesos.

Cambios vitales

La medicina oriental utiliza las judías azuki para potenciar el correcto funcionamiento del riñón y la vejiga. Estos órganos, siempre según la medicina china, están relacionados con el miedo y por ello pueden ser útiles para combatir determinados problemas emocionales relacionados.

También contienen fitoestrógenos, sustancias vegetales que pueden actuar como estrógenos en el cuerpo, con una acción reguladora hormonal y que también actúan de forma preventiva contra el cáncer de mama.

Como se cocina

Como todas las legumbres, si no se cocinan bien pueden provocar flatulencias e indigestión. Para evitar esto, de entrada es importante dejarlas en remojo toda la noche con una tira pequeña de alga kombu, que ayudará a ablandarlas. Después de tirar el agua del remojo, se pone 1 taza de azukis y 3 de agua en una olla, junto con el alga kombu, se lleva ebullición, se tapa, se baja el fuego y se dejan cocinar hora y media aproximadamente. No hay que añadir sal hasta que queden unos cinco minutos de cocción, porque de lo contrario no se ablandan. Si se hacen en una olla a presión, el tiempo de cocción se reduce a 45 minutos. Combinan bien con el cilantro, el comino o el jengibre.

Recetas básicas

Té de azukis

  • 1 taza de azukis
  • 1 l de agua mineral
  • 1 tira pequeña de alga kombu

Preparación

  1. Poner en una olla las azukis, el agua y el alga.
  2. Llevar a ebullición.
  3. Bajar el fuego, cubrir y dejar hervir a fuego lento entre 45 minutos y una hora.
  4. Colar el jugo y beber.

Esta es una bebida medicinal que refuerza y ​​nutre el riñón, así que va muy bien para tratar todos los problemas de este órgano, desde las infecciones de las vías urinarias hasta el lumbago. También fortalece el corazón.

Resumen

Esta legumbre proveniente de Oriente tiene muchas propiedades terapéuticas que merece la pena conocer. Es importante cocinarla bien para poder asimilar todos sus nutrientes y se debe comer en poca cantidad. Tiene un sabor curioso, en el que predomina el sabor dulce.

Montse Reus
Montse Reus

Dietista y Ambientóloga

    @montsereusdietista