Mayonesa alcalinizante con proteína de girasol

Así, entre semana, preparar comidas deliciosas será pan comido. Sólo tendremos que lavar hojas variadas y mezclar con verduras y hortalizas crudas para hacer una buena ensalada con una salsa natural, deliciosa y nutritiva que ya tendremos lista para nutrirnos y disfrutar.

Los ingredientes que he usado para esta mayonesa están elegidos por sus propiedades alcalinizantes – limón, almendra-, remineralizantes y ricas en calcio -almendra-, antivíricas, antifúngicas y anticáncer -ajo-, reforzadoras del sistema inmune, el sistema hormonal y la salud cerebral y neurológica y el sistema de la piel -los aceites y grasas saludables. Un buen cóctel de ingredientes angi-aging.

A la hora de emulsionar, he usado bastante cantidad de agua, con lo que hemos aumentado el volumen de la mayonesa y la hemos hecho más ligera. Esto también nos permite añadir más a la ensalada y distribuirla de forma más homogénea, lo que intensifica el sabor del resto de ingredientes y, como todas las grasas saludables, nos ayuda a asimilar mejor los demás nutrientes.

También tiene un ingrediente opcional, la proteína de girasol, que resulta muy interesante cuando preocupa el aporte de proteína en una alimentación basada en plantas.

La proteína de girasol se puede encontrar en tiendas bio y tiendas especializadas en alimentación viva o también es posible comprarla online en Salud Viva. Esta proteína se obtiene después de prensar en frío semillas de girasol orgánicas crudas y peladas, después de haber sido molidas finamente. A la proteína de girasol se le extrae el CO2 para eliminar casi por completo el aceite y evitar el enranciamiento y para crear una proteína en polvo concentrado, recomendada para dietas veganas y para deportistas.

Contiene de forma natural un 10% de ácido glutámico, que ayuda a digerir otros alimentos, especialmente el picante, ya que tiene la capacidad de regular el pH en el estómago.


Contiene todos los aminoácidos esenciales —las proteínas que el organismo necesita incorporar a través de la dieta, porque no las puede sintetizar— en altas proporciones de forma biodisponible, y como es muy fácil de digerir, se recomienda para reforzar la dieta en las etapas de crecimiento añadiendo a las comidas, ya que además tiene un sabor muy neutro, con ligero sabor a nuez, que no se percibe una vez mezclada con leches vegetales, cremas, zumos, batidos, sopas o salsas.
La proteína de girasol tiene propiedades emulsionantes, con lo que también sirve para mejorar la textura de las salsas, leches, cremas, batidos…

La receta

Para 3/4 L de mayonesa

Ingredientes

  • 1/2 T de almendras crudas y con piel, remojadas toda la noche y aclaradas
  • zumo de un limón
  • 2 ajos, chafados y con la piel
  • 1 cucharadita de sal del Himalaya
  • 1/4 T de proteína de girasol
  • 2 T aceite de oliva de 1ª presión en frío
  • 1 y 1/2 T de agua purificada o de manantial

Método de preparación

  1. Combinar las almendras, la proteína de girasol, la mitad del aceite, los ajos y la mitad del agua en una batidora de vaso y batir hasta conseguir una mezcla homogénea.
  2. Añadir el zumo de limón y batir mientras se incorpora el resto del aceite en un chorrito continuo, sin dejar de batir, para conseguir la emulsión sin que se corte.
  3. Cuando la mayonesa ya sea muy densa, comenzar a añadir el resto del agua también muy poco a poco sin dejar de batir, para aligerar la mayonesa.
  4. Una vez esté todo bien ligado, puede parecer que la mayonesa podría ser más densa, pero con un reposo de unas 4-8 horas como mínimo en la nevera en recipiente de cristal acabará de coger la consistencia emulsionada de la mayonesa tradicional.

Dura varios días en la nevera, incluso semanas, y se puede consumir en cualquier momento para añadirla a vuestros platos saludables.

Bon appétit!

Consol Rodríguez
Consol Rodríguez

Formadora de alimentación viva y cocina crudivegana, desarrolladora de recetas raw food, autora del blog kijimunas-kitchen.com y del libro Raw Food Anti-aging

    @kijiskitchen