Cebolla con ghee a la cúrcuma, puré de patatas con ajos asados, shiitakes con nuez moscada y tomillo… todo bien mezclado. Solo con oler su aroma, os entrarán ganas de respirar profundamente y relajaros. Porque creo que eso es lo que necesitamos principalmente en circunstancias adversas.

Ha llegado la hora de parar, respirar y recuperar el aliento de la vida. Tenemos que pensar que somos unos privilegiados por tener un techo y muchas comodidades que pueden hacer que incluso un encierro forzado sea una oportunidad. El nombre en griego del tomillo significa “fumigar”. Griegos y romanos lo utilizaban en sus baños y lo quemaban en sus templos y casas para purificarlos e invocar fuerza y valor. Una sopa espesa, intensa y deliciosa para apoyar al sistema inmune y aprender a vivir situaciones complicadas como la oportunidad de conseguir un valioso aprendizaje.

Propiedades medicionales del tomillo y del ajo

Desde Hipócrates hasta la década de 1930, el aceite de tomillo se utilizaba en apósitos quirúrgicos y se quemaba en hospitales para prevenir contagios. Su infusión es ideal para tratar afecciones respiratorias como bronquitis o tos. Junto con el laurel, el perejil y el romero, forma el clásico hatillo de hierbas ideales para aportar magia a cualquier receta. Combina tanto con platos salados como dulces; unas galletas con chocolate negro y naranja pueden resultar exquisitas con un poco de tomillo.

¡Ajo! ¡Ajo! ¡el secreto de la juventud! Así empieza una canción dedicada al ajo en el musical “El baile de los vampiros”. Y es que los miles de años de historias y mitos acerca de las propiedades medicinales del ajo son innumerables; durante la segunda guerra mundial se le denominó penicilina rusa, ya que, al quedarse sin este medicamento, el gobierno dio a sus soldados ajo para mantenerles fuertes y sanos.

Seguir apoyando a los artesanos, emprendedores y productores locales que estos días están viendo con incertidumbre su futuro es casi una obligación, porque, sin ellos, en este mundo industrializado se seguirán desplazando cereales, verduras y frutas a un rincón del plato.

Potenciar el consumo de vegetales como ingrediente principal de la dieta nos proporciona la nutrición adecuada para vivir en sintonía con nuestra salud y prosperar como seres humanos. Ya hemos empezado a darnos cuenta de las muchas sustancias valiosas que tienen las plantas. Frutas, verduras, especias y hierbas aromáticas son nuestra principal fuente de vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes. Seamos agradecidos y sigamos aprendiendo.

Receta: Sopa de cebolla a la cúrcuma

Ingredientes 2 raciones:

  • 1 cabeza de ajos
  • 4 cebollas medianas
  • 3 patatas medianas
  • 250 g de setas (yo he puesto shiitakes y portobello pero se pueden usar otros)
  • 500 ml de caldo vegetal
  • 1/2 vaso de infusión de tomillo
  • Tomillo seco en rama
  • ½ vaso de bebida vegetal
  • AOVE
  • 1 c.s. de ghee (o mantequilla Bio)
  • Unas ramitas de azafrán
  • Nuez moscada
  • 1 c.s. de zumo de limón
  • Sal marina
  • Pimienta negra
  • 1 cp de cúrcuma

Preparación:

  1. Cebolla a la cúrcuma: calentar un poco de ghee y saltear la cúrcuma a fuego bajo durante 1 minuto. Incorporar la cebolla a láminas finas y dejar pochar lentamente durante unos 20 minutos. Apartar un poco para la presentación y reservar el resto para añadir la sopa.
  2. Ajos asados: Precalentar el horno a unos 180 ºC. Cortar la parte superior de la cabeza para dejar los dientes al descubierto. Pelar las capas externas del bulbo dejando la piel de los dientes. Rociar con un poco de AOVE y hojas de tomillo y asar durante unos 30 minutos hasta que estén blandos y dorados. Se puede aprovechar el momento para asar una calabaza. Utilizar 2 dientes para la sopa y guardar el resto para otras recetas.
  3. Puré de patata: Hervir las patatas sin pelar y con una pizca de sal marina. Escurrir, pelar y triturar con 2 dientes de ajo, unas tiras de azafrán, una pizca de sal marina, pimienta y un poco de bebida vegetal hasta obtener una textura cremosa.
  4. En la olla de la sopa, saltear las setas troceadas al gusto con un poco de AOVE. Añadir una pizca de nuez moscada, sal marina y pimienta. Cocinar hasta que reduzcan y estén doradas. Apartar un poco para la presentación. Añadir a la olla las cebollas a la cúrcuma, el caldo, la infusión de tomillo y mezclar a fuego suave unos 10 minutos. Por último, añadir el zumo de limón y el puré de patata y cocer otros 10 minutos a fuego suave.
  5. Se puede dejar con una textura espesa y con tropezones o triturar. Servir muy caliente en cuencos poniendo en cada uno un poco de cebolla, unas setas, una pizca de nuez moscada y unas hojas de tomillo.

Cristina Arroyo
Cristina Arroyo

Dietista y naturópata

    @crispuarroyo