Ingredientes salteado

El sésamo es la semilla por antonomasia y en la gastronomía de todas las culturas del mundo hay algún plato que la utiliza, por lo que podríamos pensar que debe ser muy importante para la salud: contiene multitud de ácidos grasos esenciales (principalmente omega-6), calcio y otros minerales y proteínas como la metionina. En esta receta la he utilizado junto a las semillas de hinojo para aportar aroma mediterráneo, sabor y buena digestión.

De entre todas las verduras, si tuviese que elegir alguna que ayude considerablemente a mejorar la salud, elegiría la col o repollo rizado: es rica en vitamina C, ácido fólico, calcio, flúor, magnesio…, un sinfín de propiedades en una verdura muy común. Hay personas que no la digieren muy bien, por lo que recomiendo no tomarla ni cruda ni muy cocinada. Lo mejor es escaldada, salteada o hervida un minuto para eliminar aquellos componentes que producen gases. Merece la pena buscar la forma más adecuada, ya que es un potente antiinflamatorio y es más diurética que, incluso, algunas frutas tropicales.

Ingredientes preparados salteado

Ya hace unos años que decidí incorporar de forma habitual las algas a mi cocina. Reconozco que, al principio, compraba varios tipos de algas y se quedaban un poco olvidadas en los armarios, aunque la ventaja es que, como se compran secas, se conservan largo tiempo. Son un ingrediente que ya consumían nuestros antepasados y que ha permanecido olvidado durante muchos años, pero por suerte, gracias a sus múltiples beneficios para la salud, están despertando mucha curiosidad. Las algas tienen hasta diez veces más calcio que la leche. Además, su consumo regular en pequeñas cantidades, puede ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en sangre, limpiar el sistema digestivo, purificar y alcalinizar la sangre.

No es necesario inventar platos exóticos para comer algas, basta con añadir una pequeña cantidad a los platos tradicionales. Yo he elegido para este salteado las espaguetis de mar o Himantalia elongata, una bella y peculiar alga atlántica en forma de cinta. Abunda sobre las rocas que baña la marea en las costas limpias y batidas por las olas. En la cocina necesita un remojo de unos diez minutos en agua fría (la suficiente para cubrirlas) y una cocción de otros diez minutos. De textura carnosa y con un sabor que recuerda a la judía fresca, sus usos en la cocina pueden ser muy variados; horneada y triturada como condimento, rebozada y frita como aperitivo o como ingrediente en arroces, legumbres, pastas…

Granada

Ya por último, tenemos la granada, una fruta que llega con el otoño para quedarse a protegernos todo el invierno. Antiguamente era considerada sagrada por muchas de las principales religiones y culturas del mundo. Considerada como el fruto de la fertilidad, la granada destaca por sus propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas. Además, mejora las funciones de los riñones y nos proporciona grandes cantidades de ácido cítrico y málico, necesarios para fortalecer el corazón y disminuir los síntomas de las crisis asmáticas. Además, mejora la salud cardiovascular por su elevado contenido en antioxidantes. Son adecuadas también para combatir la retención de líquidos, la hipertensión, la anemia ferropénica, la arteriosclerosis, el exceso de ácido úrico y los parásitos intestinales.

Salteado de algas

No dejéis de consumir la maravillosa granada por pereza a desgranarla; apuntad un truco: partidla por la mitad y colocadla sobre un bol con los granos hacia abajo. Golpead toda la superficie de la piel con la maza de un mortero o con una cuchara de madera y veréis que los granos se desprenden muy fácilmente y caen al bol. Una vez desgranada, ya la tenéis lista para aportar a esta receta la salud que os hará disfrutar el otoño con alegría.

La receta

Ingredientes:

  • 1 repollo rizado verde brillante de tamaño mediano
  • 1 puñado de algas espaguetis de mar remojadas y hervidas (cuidado que aumentan 4 veces su peso en seco)
  • 1 granada
  • Semillas de sésamo
  • Semillas de hinojo
  • Aceite de sésamo
  • Sal marina

Aliño:

  • 2 c.s. de aceite de sésamo
  • 1 c.s. de concentrado de manzana
  • 1 c.p. de mostaza en polvo
  • 1 c.p. de vinagre de umeboshi

Preparación:

  1. Poner a calentar el aceite de sésamo en una sartén o wok y calentar ligeramente las semillas trituradas de sésamo y de hinojo hasta que desprendan olor. Añadir el repollo cortado bien finito (yo he utilizado un rallador) y saltear unos 10-15 minutos con un poco de sal marina. Añadir las algas (remojadas y hervidas 10 minutos) y mezclar bien.
  2. Emulsionar bien los ingredientes del aliño. Servir el salteado salpicado con los granos de granada y la salsa al gusto.

 

Que lo disfrutéis,

¡Mucha salud!

Cristina Arroyo
Cristina Arroyo

Dietista y naturópata