No sólo son una gran fuente de fibra y están repletos de vitaminas y minerales, sino que además tienen una larga e ilustre historia. Os traigo un cuscús hecho con crujiente coliflor, que, salteada con curry, pistachos y deliciosos higos, resulta un plato lleno de aromas, texturas y amor hacia algunos de los alimentos que más han influido en la historia de la humanidad.

Las culturas mesopotámicas, las más antiguas de la humanidad, denominan a la higuera como el árbol del conocimiento. Los higos son nativos de Medio Oriente y el Mediterráneo, y los griegos los apreciaban tanto que alguna vez crearon leyes para evitar su exportación. Tienen un sabor dulce y único, una textura suave y gomosa, y están llenos de crujientes semillas. Son los frutos de la higuera, pero en realidad, el higo es el conjunto de la flor y el fruto. Cuando están frescos son delicados y perecederos, por lo que a menudo se secan para preservarlos. Así se produce un fruto seco dulce y nutritivo que se puede disfrutar en cualquier momento del año.

Su consumo es recomendable para tonificar los intestinos, ya que actúan como laxantes naturales gracias a su alto contenido en fibra prebiótica que beneficia la flora intestinal. La más importante es la pectina, que, además, contribuye a regular los niveles de colesterol en sangre. Son también una buena fuente de calcio, un mineral que juega un papel importante para la densidad ósea. Y, por otro lado, su alto contenido de potasio puede contrarrestar la excreción urinaria de calcio y ayudar a que se mantenga en los huesos y disminuya, así, el riesgo de osteoporosis. El higo también tiene propiedades antiinflamatorias y podría ayudar a tratar las úlceras de estómago e incluso, aplicado tópicamente, puede reducir inflamaciones cutáneas.

Como los higos son tan delicados y se dañan rápido, es mejor comerlos durante los dos primeros días después de comprarlos. Hay que escoger los que estén regordetes y tiernos, con un color intenso y profundo, y que no estén mallugados. Los higos maduros tienen una fragancia dulce. Una vez en casa, no se deben lavar hasta la hora de comerlos, y hay que guardarlos en la nevera hasta entonces. Pueden comerse pelados o sin pelar, dependiendo del grosor de la cáscara y de los gustos personales. Yo los prefiero sin pelar: ¡El juego de texturas es delicioso y sorprendente!

No sé por qué, pero a la mayoría de la gente cuando le propones una receta con cuscús, le encanta; supongo que cubre la necesidad de tomar hidrato de carbono, pero sabiendo que será fácil de digerir y además saciará. He querido traeros una versión sin cereal y casi cruda para aprovechar al máximo los nutrientes y aportar además un toque crujiente. Las verduras crucíferas como las coles, el brócoli y la coliflor reducen el riesgo de cáncer de mama y de sistemas reproductivos tanto en hombres como en mujeres gracias a antioxidantes como el sulforafano, que ayudan a prevenir mutaciones celulares y reducir el estrés oxidativo.

La larga historia de ochenta millones de años de las higueras es un recordatorio de que nosotros somos los que llegamos los últimos a poblar la Tierra. De hecho, los higos sostenían más especies de vida silvestre que cualquier otro tipo de fruta y no solo alimentaban a los animales; la presencia durante todo el año de higos maduros habría ayudado a sostener a nuestros primeros antepasados. Sin duda, nuestro futuro estará más seguro si incluimos en nuestros planes y ayudamos a preservar tanto a la higuera como al resto de árboles.

Que lo disfrutéis,

¡Mucha salud!

La receta

Ingredientes (3-4 raciones)

  • 1 coliflor mediana
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla tierna
  • 4 ó 5 higos
  • 2 c.s. de aceite de coco
  • 1 c.s. de pistachos pelados y picados
  • 1 c.p. de miel
  • 1 c.p. de curry
  • 2 c.s. de tahina
  • Zumo de ½ limón

Preparación

  1. Triturar la coliflor con una picadora hasta obtener un grano pequeño y reservar.
  2. Saltear en el aceite de coco la zanahoria y la cebolla y añadir el cuscús de coliflor. Añadir el curry y los pistachos (reservar parte de los pistachos para decorar) y mezclar bien.
  3. En otra sartén, con el aceite de coco, calentar ligeramente los higos cortados a cuartos y por la parte de la piel, durante unos 10 minutos y añadir la miel dejando al calor otros 5 minutos.
  4. Para servir, poner por encima del cuscús un par de trocitos de higos en cada plato, los pistachos tostados y triturados y la salsa de tahina (diluir la tahina con el zumo de limón y agua mineral hasta obtener una salsa semilíquida).

 

Cristina Arroyo

Cristina Arroyo
Dietista y naturópata