mujer_embarazada_fruta

La madre debe comer: hierro, calcio y proteínas bien administradas

Evolución del bebé: el bebé pesa unos diez gramos y hace algo más de cinco centímetros. Durante esta semana se están formando los lechos de las uñas de manos y pies, unas uñas que empezarán a salir al cabo de pocas semanas y que ya se formarán en dedos individuales, que se habrán separado de las membranas interdigitales. A pesar de que todavía es imposible saber si es niño o niña, si se trata de una niña ya se le estarán formando los ovarios. En cambio, gracias a la ecografía podremos observar que el feto ya tiene características humanas, con manos y pies en la parte frontal del cuerpo, las orejas en un extremo (que no será la posición final), unas aperturas nasales abiertas en la punta de la nariz y la lengua y el paladar en la boca.

(Font: Qué se puede esperar cuando se está esperando. Heidi Murkoff. Ed. Medici)

Alimentación de la madre: hierro, calcio y proteínas bien administradas.

El primer trimestre de embarazo está a punto de terminar y, por lo tanto, hay que seguir con la aportación extra de hierro, calcio y proteínas de una forma equilibrada y repartida durante el día. A continuación os ofrecemos algunos consejos básicos para seguir desde ahora y hasta el final de la gestación, con el objetivo de aprovechar al máximo los alimentos ingeridos, tanto nosotros como nuestro bebé. Siguiendo las indicaciones de Montse Bradford en La alimentación de nuestros hijos es necesario:

a) Establecer un buen horario de comidas: desayuno, comida y cena, y hacerlo también si se necesita alguna aportación extra entre comidas.
b) Hacia la mitad de la gestación es posible que tengamos que ingerir menos alimentos pero más a menudo.
c) No estar muchas horas sin comer. Hay que mantener la glucosa en niveles estables.
d) Dedicar un tiempo adecuado para cada comida.
e) ¡No olvidar el desayuno! Nos sentiríamos más cansadas y faltas de energía durante el día. Además, fomentaríamos picar snacks de poca calidad.
f) Cenar lo antes posible.
g) Evitar comidas de cocciones pesadas, con muchos aceites y fritos.
h) Basar la alimentación en platos recomendados y de buena calidad. Tomar los alimentos que necesitamos pero cocinados de forma atractiva, sensorial y emocional.
i) Tomar cocina casera, diaria, con simplicidad y variedad.
j) Promover un ambiente de paz y tranquilidad, tanto en casa como en nuestro interior.
k) Observar los cambios y los mensajes de nuestro cuerpo, satisfaciendo sus antojos.

Si persisten los mareos y náuseas, las infusiones de anís verde y de menta pueden ayudar. Hay que completar las comidas con alimentos ricos en ácido fólico (verduras frescas de color verde, levadura de cerveza, kéfir, frutos secos, plátanos, piña, cereales integrales y legumbres)

(Font: Vínculos. Àngels Torras y Míriam Tirado.)

Gemma Castanyer
Gemma Castanyer