A la hora de hacer los licuados

La mayoría de los licuados son una mezcla de frutas y hortalizas; normalmente, las frutas son las que menos pulpa dejan, y las hortalizas las que más. Por eso, es mucho mejor separarlas y, así, utilizar las pulpas de las hortalizas para las comidas. Una manera sencilla es primero licuar las hortalizas, poner la pulpa en un bol, sacarlo, y después licuar las frutas. Para que no se mezclen los sabores de cada hortaliza, mejor guardar cada pulpa en un bol y después jugar con la combinación deseada.

Zanahorias, la estrella absoluta

Es de las hortalizas que deja más pulpa y con la que se puede cocinar. Al ser un sabor más bien neutro y tener consistencia, permite hacer hamburguesas, croquetas, albóndigas… La clave es con qué mezclarlas para que quede una consistencia compacta y que sea un plato completo para comer o cenar. 

Otras hortalizas y combinaciones

Si para hacer el licuado se mezcla la pulpa con especias como el jengibre o la canela, el resultado de la cocina puede ser diferente. Por eso es mejor separarlo y después añadirlas si es oportuno. Además, el calabacín también es una hortaliza muy querida a la hora de hacer licuados, pero, al ser más bien acuoso, es más complicado incorporarlo a la hora de hacer hamburguesas u otras opciones vegetales. Para empezar, propondremos una idea para reutilizar la zanahoria, de la cual pueden salir hasta cuatro opciones diferentes.

¿Hamburguesas, croquetas, albóndigas o canapés?

A la hora de hacer la comida, nos podemos decantar por estas opciones, o cualquier otra forma que se nos ocurra. Las hamburguesas son muy sencillas, ya que se trata de hacer una bola con la masa, aplastarla un poco y meterla en el horno. Para elaborar croquetas y albóndigas, se coge un poco de la masa, se da la forma deseada y se mete en el horno hasta que quede dorada. En cambio, los canapés tienen más trabajo, pero el resultado es espectacular.

Para 2-3 hamburguesas

  • 3-4 zanahorias (150 g de pulpa – 200 g de zanahorias)
  • 70 g de harina de almendras
  • 1 huevo ecológico
  • 3 c.s. de semillas de sésamo
  • 1 c.s. de semillas de lino
  • 4 c.s. de aceite de oliva virgen
  • 1 pizca de sal
  • Especias al gusto
  1. Precalentar el horno a 180 ºC.
  2. Licuar las zanahorias y guardar la pulpa. Tomar el zumo o guardarlo para combinarlo con un batido o zumo natural.
  3. Batir la pulpa de la zanahoria con los huevos y añadir la harina de almendras. Añadir las especias, sal y el aceite. Remover o batir y remover.
  4. Preparar la bandeja para horno con papel vegetal y esparcir un poco de aceite de oliva con una servilleta.
  5. Con la mezcla, da la forma que se desee:
  • Para las hamburguesas: bolas del tamaño de un puño pequeño y añadir a la bandeja. Chafar en forma de círculo para hacer la forma de hamburguesa.
  • Para las croquetas o albóndigas: hacer bolas pequeñas y dar la forma de croquetas o albóndigas. Después se puede añadir alguna salsa casera por encima para dar un toque auténtico.
  • Para los canapés: hacer bolitas pequeñas y, con un mortero, chafar por encima para dar forma de cuenco. Así queda la forma típica del canapé, al que después se podrá añadir la mezcla que se desee por encima*.

Hornear a 180 ºC durante 15 minutos o hasta que veamos que se han dorado, sin quemarse. Para un mejor resultado, cada 10 minutos dar la vuelta para que no se quemen y salgan crujientes.

Dejar enfriar y servir con lo que se desee. En este caso, para dar cremosidad al plato, una buena opción es acompañar la opción escogida con pesto de nueces; la salsa de remolacha es espectacular.

*Pesto de nueces: batir 1 puñado de nueces, 4 c.s. de aceite de oliva virgen, 3-4 ramas de albahaca fresca, ½ diente de ajo y zumo de limón al gusto (añadir más o menos aceite de oliva según la cremosidad deseada).

*Salsa de remolacha: batir el zumo de medio limón, 1 puñado de nueces, 4 c.s. de aceite de oliva virgen y 1/2 remolacha cocida (mejor poner primero la remolacha poco a poco e incorporar más al gusto).

Mireia Galtés
Mireia Galtés

Graduada en Publicidad y relaciones públicas, dietista y bloguer en Lemon’s Secrets.