Ya quedan pocas. Las cerezas son una delicia que la naturaleza nos ofrece por un tiempo limitado, por eso he querido aprovechar las últimas para preparar un desayuno que disfrutaréis al 100% con cada cucharada.

Smoothie de cirera i xufa amb crumble

Fotos: Becky Lawton

Me apetecía mucho preparar un crumble, una tarta horneada con fruta y migas crujientes por encima, pero cuando empieza a apretar el calor, ¡no queremos encender el horno! Así pues, pensando en una versión más veraniega, surgió este batido crujiente, más ligero y rápido de preparar.

Os cuento algo de sus ingredientes:

  • Cerezas: su potente color granate nos devela su poder antioxidante. Las antocianinas –el pigmento que da el color rojo– son sustancias que actúan sobre los radicales libres, por eso suelen estar muy presentes en dietas antienvejecimiento pero también en la alimentación de las personas deportistas, fumadoras o con mucho estrés. Continuamente, se hacen estudios sobre los beneficios de las cerezas; incluso se sabe que actúan –a niveles concentrados, terapéuticos– sobre la inflamación, y la actividad tumoral.
  • Bebida de chufa: podría decirse que es la leche vegetal que más aislada se toma; casi siempre va sola. Por eso, no se suele pensar en ella a la hora de hacer batidos, pero es una buena opción para cambiar y hacerle un hueco. Además, conseguimos una buena textura cremosa.
  • Copos de avena: se pueden utilizar copos de avena sin gluten, si este es un problema, o utilizar otro tipo de copos.
  • Azúcar de coco: uso poca cantidad y lo combino con un poco de canela molida.
  • Escamas de coco: dan un toque perfecto a todo el conjunto. También podéis utilizar coco rallado.

Para que sea bien refrescante podéis deshuesar y congelar las cerezas previamente o bien añadir unos cubitos de hielo picado a la mezcla justo antes de batir.

 

La receta

Para 4 raciones

Batido

Crujiente

Elaboración

  • Lavar y deshuesar las cerezas. Reservar unas 8 piezas y congelar el resto hasta la mañana siguiente.
  • Preparar el crujiente. Calentar el azúcar de coco en una sartén con las cerezas y una cucharada de agua. Mezclar hasta que el azúcar se disuelva. Añadir los copos de avena, la canela y las escamas de coco. Remover de tanto en tanto hasta que los copos estén dorados.
  • Dejar enfriar.
  • Poner las cerezas congeladas en el vaso de la batidora con la horchata y triturar hasta conseguir una mezcla homogénea.
  • Verter el batido en los vasos y añadir las 4 cerezas que habían quedado troceadas y aplastadas. Finalmente, colocar un poco del crujiente de avena y servir de inmediato.

Las cerezas se oxidan rápidamente, por lo que recomiendo prepararlo y consumirlo al momento.

Adriana Ortemberg
Adriana Ortemberg

Naturópata, escritora de libros de alimentación y vida saludable e instructora de cocina vegetariana

    @adriana_ortemberg