pescado azul¿Qué es la vitamina D?

Las vitaminas son unas sustancias “vitales” para la salud, que el organismo no puede fabricar (o no todas las que necesitamos, como es el caso de la vitamina D) y que hay que consumir con los alimentos. La vitamina D es un tipo de grasa (lípido de la familia de los esteroides) que podemos crear nosotros en la piel con la ayuda del sol (UVB) en un 60-90%. El resto hay que ingerirla a través del pescado azul, la yema del huevo, los champiñones, entre otros.

¿Para qué sirve?

Tiene muchas funciones, pero la más conocida es la relacionada con la salud de los huesos, ya que fija el calcio y el fósforo. La falta de vitamina D provoca raquitismo en la infancia y osteomalacia y osteoporosis en la vejez.

Últimamente se ha sabido que, además, también interviene en otros tejidos del cuerpo (salud extraósea), especialmente en la inmunidad (defensas, por ejemplo, ante la tuberculosis o enfermedades autoinmunes, como la artritis reumática, la diabetes, la esclerosis múltiple y la enfermedad de Crohn), en la circulación cardíaca (el déficit duplica el riesgo de infarto), y en la lucha contra el cáncer (especialmente en el colorrectal, y también de mama, próstata, ovario, pulmón, melanoma, linfoma, leucemia, entre otros).

Algunos estudios muestran que tener un déficit de vitamina D puede suponer un 30-50% de aumento de riesgo de estos cánceres.

¿Cómo puede afectar a las células cancerígenas esta vitamina?

Los receptores celulares de la vitamina D se encuentran en casi todas las células del organismo y también en las cancerígenas. Se considera que la vitamina D puede regular la proliferación, diferenciación y muerte (apoptosi) celular así como el crecimiento de vasos sanguíneos (angiogénesis). Tan importante es, que incluso algunos estudios apuntan que puede ser un marcador analítico del estado de salud global.

¿Se puede medir la vitamina D en el organismo?

Sí, con una analítica de sangre. Generalmente se mide un metabolito activo de la vitamina D: la 25-dihidroxivitamina D o calcidiol. Los valores normales son mayores o iguales a 30 nanogramos por mililitro (según la International Osteoporosis Foundation) o 20 según el Institute of Medicine. Por debajo de 15 indica fragilidad física; y por debajo de 10, una deficiencia grave. Se considera tóxica a partir de 150.

¿Nuestro país es pobre en vitamina D?

Los últimos estudios poblacionales indican que hasta un 60% de la población adulta tiene déficit de vitamina D, e incluso puede llegar al 80% en gente mayor. De hecho, parece que el déficit de vitamina D es frecuente en todo el mundo.

Un estudio hecho en el Hospital Doce de Octubre de Madrid observó que el 83% de los ingresados por fractura de cadera por osteoporosis tenían déficit de vitamina D (menos de 20 ng/ml). En el mismo centro, vieron que, entre los médicos jóvenes del centro, solo el 25% tenía niveles suficientes (más de 30 ng/ml).

Estudios hechos con jóvenes de Boston determinaron que más de la mitad tenían valores inferiores a 20 ng/ml. Resultados semejantes se han observado en otros países como Arabia Saudí, Turquía, Australia, e India.

¿A qué es debido este déficit?

Hay muchas razones. Por un lado, la falta de exposición solar y el uso de protectores solares (a partir de un factor de protección 8 ya no se sintetiza en la piel), ingesta pobre de alimentos ricos en esta vitamina, medicamentos como los corticoides, antirretrovirales, antifúngicos, y anticonvulsivos, disminución de la síntesis cutánea ligada a la edad y a la piel morena o negra, problemas de salud que disminuyen la absorción como la enfermedad celíaca, de Crohn, obesidad por secuestro de la vitamina en el tejido adiposo, insuficiencia renal por pérdida de la vitamina por orina, entre otros.

¿Qué fuentes hay de vitamina D?

Aproximadamente podemos obtener por cada 100 gramos de producto las siguientes unidades internacionales de vitamina D: sardina, 800; salmón, 600; atún, 220; champiñones, 80; yema de huevo, 70; queso, 15; leche de vaca, 2-4, etc. Hay que comprobar en los alimentos enriquecidos, como leches y yogures, la cantidad que llevan y compararla con la recomendada.

Recomendaciones de ingesta de vitamina D del Institute of Medicine para personas sanas:

  • 0-1 año: 400 unidades Internacionales (UI) al día
  • 1-70 años: 600 UI / día
  • 70 años: 800 UI / día
  • Embarazo y lactancia: 600 UI/día

OrpellaXavier Orpella
Médico especialista en Salud Laboral y Promoción de la Salud
Correu: info@etselquemenges.cat

 

 

Bibliografía:

1- Schottker B., Peasey A, Throand B., et al. Vitamin D and mortality: meta-analysis of individual participant data from a large consortium of cohort studies from Europe and the United States. BMJ 2014; 348: 1-15.

2- PrevInfad (AEPap)/PAPPS infància i adolescència. Vitamina D profilàctica. 2009.

3- Calle AL, Torrejón MJ. La vitamina D y sus efectos “no clásicos”. REv Esp Salud Pública; 86: 453-9.

4- Hutchinson K, Jahangiri S, Calvi L, et al. Impact of dietary supplements, obesity and treatment initiation on serum vitamin D levels in lymphoma patients. Leuk Lymphoma. 2014.

5- Aguilar Fj. Protocolo de tratamiento de la vitamina D. Med Clin (Barc). 2013.

6- Holick MF, Chen TC. Vitamin D deficiency: A worldwide problem with health consequences. Am J Clin Nutr. 2008;87:1080–6.

7. Nnoaham KE, Clarke A. Low serum vitamin D levels and tuberculosis: A systematic review and meta-analysis. Int J Epidemiol. 2008;37:113–9.

8. Giovannucci E, Liu Y, Hollis BW, Rimm EB. 25-hydroxyvitamin D and risk of myocardial infarction in men. Arch Intern Med. 2008;168:1174–80.

9. Yin L, Grandi N, Raum E, Haug U, Arndt V, Brenner H. Meta-analysis: Longitudinal studies of serum vitamin D and colorectal cancer risk. Aliment Pharmacol Ther. 2009;30:113–25