Si te cae el pelo, ¡protégelo y nútrelo por dentro!

El primer paso para evitar su caída es conocer el cabello y las causas que pueden estar detrás de una fragilidad capilar. El ciclo vital del cabello se puede dividir en tres periodos:

  1. La fase anágena o de crecimiento, que dura entre 2 a 6 años, en la que se desarrolla el pelo.
  2. La fase catágena o de estabilización, que dura 21 días, en la que se detiene su crecimiento.
  3. La fase telógena o de caída, que dura 3 meses, antes de que tenga lugar la caída.

Todos los productos especiales para el cuidado del cabello suelen incidir más en la fase anagéna, que es cuando el pelo necesita más nutrientes. Durante esta fase, el 90% del cabello está fuertemente unido al cuero cabelludo.

y la fase telógena o de caída que dura 3 meses, antes de que tenga lugar la caída.

Fisiológicamente hablando, el cabello tiene una vida limitada porque se va cayendo día a día, pero al mismo tiempo que se cae se recupera.

Por norma, se suelen caer cien cabellos al día; este número puede disminuir a la mitad o aumentar al final del verano o al principio de otoño y llegar hasta el doble al día, tanto en hombres como en mujeres.

La alopecia androgénica, más frecuente en hombres, se caracteriza por una caída excesiva del cabello por causa hormonal. Se trata de un proceso espontáneo e irreversible y que se suele iniciar a partir de los 25 años, debido al aumento de las cifras y actividad de los andrógenos. Existen varios andrógenos que pueden actuar sobre el folículo; el más activo es la hormona dehidrotestosterona. En mujeres la alopecia androgénica suele tener una base genética o hereditaria.

En las mujeres, la pérdida de cabello se suele manifestar en diferentes etapas de la vida y está más vinculada a enfermedades como hipotiroidismo, a tratamientos estéticos agresivos, a menopausia, a embarazo, a dietas muy restrictivas o a estrés; aunque más frecuentemente se asocia a una falta nutrientes como la vitamina B8 o biotina, la B6, la vitamina A, E y C, las proteínas, los oligoelementos como zinc, silicio, hierro o los compuestos azufrados.

Alimentos necesarios para la salud del pelo

A través de muchos alimentos podemos conseguir reponer los nutrientes y vitaminas necesarios para nuestro pelo:

  • La yema del huevo, las ostras, las nueces, la avena y los guisantes aportan vitamina B8.
  • Todas las hortalizas de color verde, amarillo o naranja contienen vitamina A en forma de carotenos.
  • La vitamina C está en el kiwi, el limón, las naranjas y las fresas, pero sobre todo en el escaramujo, la acerola, el pimiento rojo, la grosella y el brócoli.
  • La vitamina E se encuentra en los aceites vegetales, las semillas o los frutos secos como almendras, nueces de Brasil y piñones.
  • Si se comen las semillas de calabaza y sésamo, el marisco y las ostras, se añade zinc a la dieta.
  • Podemos encontrar hierro en las algas, las legumbres, las semillas de sésamo, los pistachos y en alimentos cárnicos.
  • El azufre es un mineral abundante en piel, cabello, uñas y, por lo general, en tejido conectivo. Los compuestos azufrados aparecen en alta cantidad en las crucíferas, el ajo y la cebolla, la clara del huevo y la carne.
  • El silicio se suele encontrar en la planta de cola de caballo, en los cereales integrales, en la avena y el mijo, en el cáñamo y la remolacha.

Como nuestra dieta es cada día más pobre en nutrientes, practicar, a cualquier edad, unos hábitos de vida saludables puede resultar muy positivo, pero a veces la suplementación se hace imprescindible cuando se detecta, por ejemplo, una caída excesiva de cabello.

El producto Ultra Hair Plus con MSM de Nature’s Plus es el complemento que proporciona el aporte diario ideal de vitaminas, minerales, aminoácidos específicos y otros nutrientes esenciales para el buen mantenimiento de nuestro pelo. Ultra Hair Plus con MSM cuida el cabello desde el interior y ayuda a recuperar la vitalidad.

Además de poseer nutrientes como la vitamina C, que contribuye a la síntesis de colágeno, destaca su alto contenido en metilsulfonilmetano (MSM), una fuente orgánica de azufre con alta biodisponibilidad.