wakame alga

Aunque wakame os puede parecer un nombre muy extraño porque es japonés, la verdad es que este tipo de alga es muy común en la costa atlántica, donde recibe el nombre de Undaria (nombre latín) o fougère des mers (nombre francés). Se trata de un vegetal del mar que merece la pena conocer porque es uno de los productos de la naturaleza más ricos en hierro y calcio.

Las algas son los vegetales más antiguos que existen: tienen más de 3.200 millones de años de antigüedad y se originaron en el mar cuando en el suelo firme aún no había vida. La asimilación de sus nutrientes es excelente: minerales, vitaminas, aminoácidos esenciales y oligoelementos, un auténtico cóctel hipernutritivo.

Como ya apuntamos en este “Reto”, os queremos proponer que empecéis por añadir las algas poco a poco en la dieta diaria. Tienen unas propiedades dietéticas tan positivas que es una lástima no benefeciarse de ellas.

Propiedades nutricionales

El alga wakame bate récords en contenido en calcio, magnesio y hierro, ya que contiene 1.300 miligramos de calcio por 100 gramos de alga; unas once veces más que medio vaso de leche. Con la gran diferencia que el alga contiene otro mineral en cantidades importantes: el magnesio, que es esencial para el buen funcionamiento de la hormona calcitonina, que permite que los huesos absorban el calcio. En cambio, la leche y los lácteos en general, son deficitarios en magnesio, y aparte tienen muchos otros problemas asociados.

Por lo que respecta al hierro, la doctora Marta Garcia Bernal nos recuerda que los vegetarianos pueden estar tranquilos si toman algas habitualmente, ya que tienen en cantidades muy importantes: 100 gramos de alga wakame contienen 25 miligramos de hierro –es decir, unas 8 veces más que la carne de toro–, y además el resto de minerales, que ayudan a asimilarlo.

Efectos sobre el organismo

Los efectos beneficiosos de la ingesta moderada de algas en el organismo son:

  • Promueven la remineralización del cuerpo y de la sangre.
  • Estimulan el metabolismo, especialmente por su yodo, que suministra materia primera a la glándula tiroides. Las personas con desequilibrios de esta glándula deberían consultar previamente con el especialista.
  • Son altamente alcalinizantes.
  • Facilitan la regulación y el equilibrio de los riñones y de la circulación sanguínea, sin embargo, como tienen mucho sodio, las personas hipertensas o con problemas del corazón deben andar con cuidado.
  • Ayudan a eliminar las purinas y el ácido úrico procedente de los alimentos proteicos como las carnes o mariscos.
  • Contienen unas sustancias mucilaginosas –el ácido algínico y los fucanos– que ayudan a reducir la absorción de elementos radiactivos y de metales pesados.
  • Hay diversos estudios que han permitido saber que la wakame reduce la grasa intestinal y el colesterol LDL (el malo).
  • Contienen fibra soluble, que tiene un efecto saciante y actúa como protector gástrico.

Cambios vitales

La medicina tradicional china las clasifica dentro de la categoría de alimentos con propiedades refrescantes; esto, junto al sabor salado, les otorga propiedades de ablandar las zonas endurecidas del cuerpo. También las considera un auténtico purificador y alimento de la sangre, ya que mejoran la calidad de pelo y piel y también estimulan la regularidad menstrual.

En algunos casos, se utilizan como medicina para tratar inflamaciones, nódulos, protuberancias, el bocio –en los casos de hipotiroidismo– las glándulas linfáticas inflamadas o la tos seca crónica. Los antiguos textos chinos de hace miles de años ya dicen que “no hay inflamación que no se aligere con las algas marinas”.

Como se cocina

En primer lugar queremos advertir que las algas son un alimento muy concentrado que no se debe consumir en grandes cantidades. El consumo de unos 10 gramos de algas por día –una cucharada sopera o dos de alga seca– nos asegura una ingesta suficiente de minerales y de algunas vitaminas.
Una posibilidad para iniciarse en el uso de la wakame es incorporarla en la sopa, previamente remojado unos minutos. Una vez más, poca cantidad: el alga deshidratada del paquete parece poca cosa, pero cuando se hidrata puede multiplicar su volumen por cinco.

También ayuda a cocer más rápidamente la legumbre. Si no os gusta el sabor de alga, se puede poner en remojo unos minutos antes de añadirla a la cazuela.

Cultivo ecológico, próximo y de temporada: aunque los productores mundiales principales de wakame son asiáticos, os recomendamos comprar las más próximas: las excelentes algas gallegas, que podéis encontrar en las tiendas especializadas en diferentes presentaciones (secas, conservadas al natural, en polvo, etc.).

Recetas básicas

Nuestra chef Montse Vallory es una gran conocedora de las propiedades nutritivas y de las diferentes opciones culinarias del alga wakame y la utiliza habitualmente en sus recetas de forma original y deliciosa:

Resumen

Las algas wakame o Undaria son un tesoro nutritivo –sobre todo por su contenido en minerales hierro, calcio y magnesio– que merece la pena incorporar en pocas cantidades pero de forma habitual a la dieta.

Montse Reus
Montse Reus

Dietista y Ambientóloga

    @montsereusdietista