Sopa de miso y remolacha

Fotos: Becky Lawton

A esta altura del mes, ya hemos vuelto a la normalidad, a nuestras rutinas, y quizás con nuevos propósitos o nuevas metas. Conozco personas que se han propuesto tomar a diario un zumo o batido saludable, pero me temo que con este tiempo frío pocos lo van a cumplir; con temperaturas bajas el cuerpo nos pide algo caliente.

También me he encontrado con personas a las que les va otro tipo de desayuno no tan dulce, sino que les apetece algo salado. Eso me ha hecho pensar en este sabor, que es, desde el punto de vista de la medicina tradicional china, el que rige en el invierno y el que corresponde al elemento agua, el que da energía a los riñones y la vejiga, el que suaviza e hidrata los intestinos. A nivel emocional, este elemento se relaciona con el miedo y la ansiedad, por lo que, si se tienen estas emociones a flor de piel, es interesante imprimir energía a esos órganos.

Así pues, relacionando todo, me surgió una alianza estupenda: un batido de hortalizas con alimentos que aportan sal como el miso y las algas, que resultó ser una sopa mañanera que da calor interno y energía para afrontar cualquier día de invierno.

El vehículo líquido es el caldo de miso, infaltable en culturas como la japonesa, que lo beben en los desayunos habitualmente. Se le puede añadir jengibre y ajo negro –que además de dar sabor, ayudan a fortalecer el sistema inmunitario– y también algún tipo de proteína. En este caso, escogí tempeh, que se puede dejar macerando toda la noche con tamari, o se puede cortar en daditos y saltear unos minutos, o, si no hay tiempo, añadir tal cual del envase.

El ajo negro, cada vez más fácil de encontrar, es un ajo común que se somete a un proceso de fermentación natural. Gracias a este proceso, sus poderes terapéuticos son mayores que los del ajo blanco: mayor poder antioxidante (muy rico en polifenoles y vitamina C) antibacteriano, antifúngico, mejora la circulación sanguínea, disminuye la agregación de plaquetas y aumenta los linfocitos (células del sistema inmunitario). Su sabor es muy especial: suave y dulzón ¡Ideal para tomar por la mañana!

De verdad que os sorprenderá este desayuno, familia. ¡Probadlo!

Ingredientes caldo sopa de miso

La receta

Ingredientes (para 2-3 raciones)

  • 2 cucharadas de alga wakame deshidratada
  • 2 zanahorias
  • Media remolacha cruda
  • 1 rodaja de jengibre de 1 cm
  • 200 g de tempeh
  • 500 ml de caldo genmai miso

Elaboración

  1. Poner el alga wakame en bol con agua para que se hidrate.
  2. Lavar las zanahorias y cortar en rodajas. Pelar la remolacha y cortar en trozos pequeños.
  3. Cortar el tempeh en trocitos.
  4. Poner en el vaso de la batidora la zanahoria, la remolacha, el jengibre y el caldo de miso. Triturar a velocidad máxima.
  5. Calentar la sopa y añadir el alga wakame bien escurrida, el ajo negro en trocitos y el tempeh.
Adriana Ortemberg
Adriana Ortemberg

Naturópata, escritora de libros de alimentación y vida saludable e instructora de cocina vegetariana