En verano tenemos una gran variedad de fruta, de todos los colores, sabores, formas, tamaños… pero no sé qué pasa cuando llega el final de temporada, que, de repente, aparecen las ciruelas rojas Black Gold como protagonistas en la mayoría de las fruterías y me llena tanto de alegría que llego a pensar que contienen la fuerza que necesito para despedirme del intenso calor del verano. Además de tener un colorido precioso, son refrescantes, jugosas, entre ácidas y dulces y, como bien dice la medicina tradicional china, todos los alimentos de color oscuro, además de entregarnos gran cantidad de antioxidantes, estimulan la energía vital.

No penséis que porque todavía haga calor no necesitamos alimentos y cocciones que nos refuercen; al contrario, los excesos del calor y, en muchas ocasiones, de las vacaciones, nos pueden debilitar los órganos, sistemas e incluso la energía. Así que, para mí, el final del verano es la época ideal para empezar a aplicar cocciones más calientes (horno, salteados…) y combinarlas con crudos de fácil digestión como los brotes tiernos de hojas verdes, pickles o germinados, con los que conseguiréis platos que ayudan a empezar una depuración suave y a prepararse para la llegada del otoño. La ciruela es una fruta riquísima en propiedades; además de ser famosa como laxante (ayuda a eliminar excesos), es ideal para mantener buenos niveles de colesterol, prevenir arrugas, rendir más en el deporte y mantener el corazón joven y sano.

Tengo que reconocer que estoy descubriendo poco a poco las harinas sin gluten (entre otras cosas porque no cocino mucho con harinas en general), y son muchas y muy interesantes; de arroz, trigo sarraceno, garbanzos, almendra, coco, castaña… y me están sorprendiendo muy gratamente. Para esta receta he querido probar la de lenteja roja, porque, además de enamorarme de su color salmón y de su delicado aroma, he pensado que es especialmente interesante por su contenido en proteína vegetal. Solo hay que mezclar la proporción de harina y de agua mineral hasta obtener una masa bastante líquida, pero con un poco de consistencia y listo. Os aconsejo usar una sartén antiadherente (sin PFOA) y, a partir de aquí, rellenar al gusto. ¡Creatividad al poder!

Cocinar creps, soccas o tortillas mejicanas es una forma muy fácil de tener siempre a mano un acompañamiento sin gluten, saludable y ligero. Si os cuesta encontrar la harina de lentejas en vuestro herbolario o tienda bio habitual, lo tenéis muy fácil en la web de Smartfooding, que tiene una gran de variedad de productos bio y están especializada en alergias e intolerancias. Cuando pienso en cualquier receta con lentejas, enseguida me gusta añadir un toque de hojas frescas de cilantro; combinan especialmente bien y además, al ser carminativas, ayudan a digerir la legumbre

Abrid las preciosas ciruelas rojas y descubriréis un regalo; disfrutad de su jugosa carne de sugerente color entre granate y naranja y disfrutaréis de una vida saludable e inspiradora.

La receta

Ingredientes para los creps (4 creps)

  • 160 g de harina de lenteja roja
  •  360 ml de agua mineral
  • 1 pizca de sal marina
  • Hojas de cilantro (al gusto)
  • Aceite de coco

Ingredientes para el relleno

  • 6-8 ciruelas rojas (según tamaño)
  • Curry
  • Rúcula
  • Germinados (yo he puesto de guisantes y de puerro)

Ingredientes para la salsa de anacardos

  • ½ taza de anacardos remojados (unas 2-3 h)
  • ¼ taza de agua mineral
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 1 c.s. de zumo de limón
  • 1 c.p. de mostaza

Preparación

  1. Partir las ciruelas por la mitad y retirar la semilla.
  2. Cortar en medias lunas no demasiado finas y extenderlas en una bandeja de horno pintada con un poco de aceite de coco; espolvorear con curri.
  3. Hornear a temperatura media durante unos 10-15 m. Reservar.
  4. Para preparar los creps, mezclar la harina, el agua y la sal marina y batir bien con unas varillas hasta que no queden grumos.
  5. Pintar una sartén pequeña con aceite de coco y cuando esté bien caliente (¡sin que humee!) bajar a fuego medio y poner un poco de masa; extenderla por toda la sartén haciendo movimientos circulares con la muñeca y espolvorear con las hojas de cilantro bien picadas. Deben de quedar bien finas.
  6. Cuando adquiera una textura mate y comiencen a salir burbujas en la superficie, dar la vuelta. Repetir el proceso hasta acabar la masa.
  7. Para la salsa, remojar los anacardos en agua filtrada durante unas 2 horas. Pasado este tiempo, escurrir bien y lavar de nuevo bajo el grifo con agua mineral. Poner en la batidora junto con el agua, el ajo picado, la mostaza, el zumo de limón y la sal. Batir bien hasta obtener una salsa bien cremosa.
  8. Rellenar los creps con las ciruelas asadas, los germinados, las hojas de rúcula, enrollar y añadir la salsa al gusto.

Que lo disfrutéis. ¡Mucha salud!

Cristina Arroyo
Cristina Arroyo

Dietista y naturópata