At breakfastHe aquí un listado de los alimentos que no se deben tomar para cenar. Evítalos, si quieres dormir bien.

  1. Cereales del desayuno. La moda de comer los cereales que se toman en el desayuno a la hora de cenar no tiene sentido, porque son un alimento energético apto para las primeras horas del día, pero no para la noche. Es más, incluso los cereales que se anuncian por televisión para mantener la línea o, incluso, para perder peso “pueden lograr un efecto contrario si comemos por la noche”, cuenta el nutricionista y fitoterapeuta Marc Vergés.
  2. Pasta. Es un alimento energético, y, por lo tanto, por la noche no debemos comerla como plato principal, porque se transforma directamente en grasa. Dicho eso, sí se puede tomar como complemento de otro plato principal.
  3. Pasteles. El motivo es que también son energéticos.
  4. Embutidos. Por la misma razón.
  5. Comidas cocinadas rebozadas, fritas con exceso de grasa
  6. Frutas. La fruta se transforma en energía inmediata, y, por la noche, se convierte también en grasa e, incluso, puede intervenir en la digestión.

¿Cómo deben ser las cenas?

Frugales, ricas en vitaminas, minerales, que sean de fácil digestión y con un valor biológico alto, y también con pocas grasas.

¿Bebemos agua para cenar?

Mientras se cena, como en cualquier otra comida, no se debe abusar del agua. Se debe beber la mínima posible, porque “nos quitará la capacidad digestiva”, cuenta el profesor de IFP Sanitaria Roger de Llúria Marc Vergés.

El agua se debe beber entre horas, pero “acostumbra a pasar que terminamos bebiendo tres o cuatro vasos durante la comida y ya no volvemos a beber más hasta la siguiente”. Si tenemos sed mientras comemos, es mejor optar por agua con limón o por una infusión.

  1. Sopas variadas y cremas vegetales, calientes o frías según la época del año.
  2. Verdura cocinada ligeramente. Si se cocina demasiado, pierde el punto crujiente, y, por lo tanto, acaba perdiendo todo el valor nutritivo, sobre todo “si ya partíamos de una verdura no ecológica, que, por lo tanto, ya estaba desmineralizada y desvitaminizada”. Las técnicas culinarias más recomendables son el vapor y también el hervido, pero con dos o tres dedos de agua, que no cubra toda la verdura. Si se opta por esta última cocción, hay que usar tapa.
  3. Ensaladas crudas amargas(escarola, endibia, canónigos, rúcula, hojas de roble). Los otros tipos de ensaladas, no amargas, provocan retención de líquidos por la noche.
  4. Pescado. Son proteínas fáciles de digerir. Es muy recomendable el azul y también el blanco. ¡Ojo con el salmón! Según la OCU, es el pescado (azul) que mantiene los niveles de metales de forma discreta; así que, por las noches, se puede comer, y los niños pueden tomar una vez a la semana. Si se quiere evitar la absorción de los metales pesados, la mejor recomendación es cocinarlo con romero y laurel, que potencian la desintoxicación y, por consiguiente, bloquean la entrada de materiales pesados a los intestinos.
  5. Tofu, tempeh, seitán.
  6. Pan integral con tomate.
  7. Frutos secos.
  8. Infusiones digestivas o relajantes.
  9. Fruta cocinada, como las compotas.
  10. Chocolate negro. Una pequeña dosis por la noche facilita la digestión, y, además, ayuda a cambiar el sabor del último plato. Ahora bien, si en lugar de comer una dosis pequeña, se come demasiado, se logra el efecto contrario, porque, por poco azúcar que tenga, el chocolate es excitante y, por lo tanto, perjudica el sueño.
Trinitat Gilbert
Trinitat Gilbert

Periodista