La mayoría de las veces asociamos el desayuno a una comida rica en carbohidratos, más bien dulce; es una cuestión de hábitos. Sin embargo, muchas personas prefieren evitar lo dulce, y tienden a algo más neutral o ligeramente salado.

Fotos: Becky Lawton

En otras culturas también hay costumbre de servir desayunos ricos en proteína animal: beicon, salchichas, jamón, huevos, incluso pescado u otros productos del mar…

Una alternativa es utilizar proteína vegetal bien para cambiar de opciones o bien para evitar la proteína de origen animal.

En este sentido, ya sabemos que los huevos revueltos son un clásico, pero para darle la vuelta, para este mes propongo hacer unos huevos falsos, es decir unos que parezcan huevos, pero que no lo sean. El tofu es ideal para ello: se puede saborizar, colorear y es rico en proteína e ideal para los que necesitan un desayuno contundente. Además, es apto para veganos o para quienes no pueden consumir huevos temporalmente.

La clave es darle cremosidad y, para ello, he añadido crema de sarraceno, que es un sustituto de la nata convencional para cocinar. También las hay de avena, de arroz o de coco, por ejemplo.

Y, por si fuera poco, se prepara en poco tiempo y hacen falta muy poquitos ingredientes:

  • Tofu: recomiendo uno de textura media, ni el muy firme ni el muy blando.
  • Sal marina o, incluso, tamari.
  • Cúrcuma: no solo da el color amarillo clásico de los huevos revueltos, sino que también aporta bondades digestivas.
  • Pimienta: es la mejor pareja de la cúrcuma para sumar propiedades antinflamatorias, aunque en este caso las cantidades que utilizaremos son muy discretas para que tengan un efecto terapéutico. Igualmente, el toque picante queda muy bien en esta receta y, a nivel energético, nos activará.
  • Crema vegetal: da una buena textura y es ideal para sustituir este tipo de productos lácteos.

Para servir, simplemente lo ponemos en el plato con un poco de hojas verdes o sobre una tostada –de pan integral o sin gluten– con hojas de lechuga, aguacate y germinados. Para acabar, un poco más de crema por encima y listo para tomar con una infusión o un caldo.

Fotos: Becky Lawton

La receta

Elaboración

  1. Sacar el tofu de su envase y desechar el líquido. Chafar con un tenedor para hacer las migas.
  2. Calentar el aceite en la sartén y echar el tofu. Añadir los condimentos e ir removiendo hasta que se empape bien de los sabores y vaya tomado color.
  3. Añadir la crema de sarraceno. Remover suavemente para que vaya cogiendo una textura cremosa.
  4. Para servir, montar sobre una rebanada de pan integral tostado, con hojas de lechuga, unas bolitas de aguacate y unos germinados, por ejemplo.
  5. Dibujar por encima unas líneas de crema y servir.

Adriana Ortemberg
Adriana Ortemberg

Naturópata, escritora de libros de alimentación y vida saludable e instructora de cocina vegetariana

    @adriana_ortemberg