Fastgood. ¿Os suena? El propio Ferran Adrià acuñó el concepto hace ya varios años en una propuesta de restauración que gestionaría NH Hoteles y que pretendía dignificar la cocina rápida con un modelo gastronómico de precio asequible, saludable y de buena calidad.

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Y, de hecho, ya son varios los restaurantes de cocina rápida que hoy ofrecen platos y menús eminentemente vegetales, ecológicos y saludables. La clave está en trabajar con alimentos libres de elementos químicos artificiales, frescos y de calidad y, evidentemente, en la elección y la combinación de platos que haga el consumidor para acabar haciendo una comida equilibrada y no escudarse en la bandera de lo ecológico (por ejemplo: podríamos acompañar una hamburguesa ecológica de una buena ración de ensalada o de una crema de verduras sin natas para conseguir una comida equilibrada y no caer en las patatas fritas, el refresco y el helado, por muy ecológicos que sean).

Ahora bien, en casa, ¿cómo lo hacemos? Por suerte, ya hay varias marcas de tradición ecológica que están invirtiendo en platos preparados sanos, y que resultan una opción de gran ayuda para los días en los que no tenemos tiempo para pasar por la cocina o que no tenemos ganas de meternos dentro (siempre que no abusemos ni se convierta en un hábito). De opciones, tenemos muchas, pero vale la pena detenerse a leer las etiquetas de los productos para asegurarnos de nuestra elección.

De hecho, seguramente, las hamburguesas vegetales estarían en la primera posición del ranking de fastgood más vendidos en los comercios eco, ya que han logrado instaurarse como el gran comodín culinario de muchas familias. «No sabemos qué cenar? Pues, hamburguesa vegetal y ensalada». Seguro que os suena…

Pero es que, además, ahora ya tenemos para todos los gustos, hechas con cereales, legumbres, vegetales de todo tipo y con condimentos diversos como especies exóticas, fruta, queso, etc.

Hoy, sin embargo, queremos contar que, más allá de las hamburguesas vegetales, hay muchos otros platos de comida saludable preparada que ya podemos comprar y que, a buen seguro, nos serán muy útiles para hacer un fondo de armario preparado para las emergencias.

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Por ejemplo, ¿qué tal unas samosas en versión eco? Si no las conocéis, las samosas son una pasta de forma triangular de harina de trigo rellenas con carne, con verduras o con legumbres, muy típicas de la gastronomía asiática, que quizás habréis comido en algún restaurante de cocina hindú. Podríamos decir que son el equivalente asiático a las empanadillas mediterráneas, muy tradicionales también aquí y uno de los platos típicos que se enseñan de generación en generación, pero que se suelen hacer con harina blanca.

Pues bien, ahora se pueden comprar ya hechas y 100% ecológicas. En las neveras de muchos comercios eco, encontraréis las samosas de Biográ al estilo tibetano, hindú, griego e italiano, hechas con harina de espelta, verduras diversas, especies o mantequilla de coco (la de estilo hindú). Se pueden pasar por la sartén, pero a nosotros nos gustan más al horno, así conseguimos que queden más crujientes.

Se pueden comer acompañadas de una ensalada, de un poco de verdura al vapor ya cocida que tengáis en la nevera, de una crema fría crudivegana, etc. ¡y ya tendréis una cena rica y rápida!

Ampliad miras y no os quedéis sólo con las hamburguesas vegetales, que el mundo del fastgood ecológico es extenso y, a buen seguro, ¡os sacará de más de un apuro!