Propiedades y beneficios para la salud de calçots

El calçot es una hortaliza con mucha tradición gastronómica en Catalunya, se relaciona con las celebraciones sociales de la calçotada, nos ofrece otros valores añadidos aparte de pasar un buen rato entre amigos. El calçot es un alimento con propiedades terapéuticas remarcables que a continuación descubriremos.

El calçot es cada uno de los brotes de una cebolla blanca que ha sido replantada. Estos brotes, a medida que van creciendo, se van “calzando” (de ahí el origen de la palabra), que quiere decir que se tapan los lados de tierra para blanquear su base, que es la parte comestible. Esto provoca que la parte enterrada sea muy tierna y de un sabor y dulzura característicos. Su temporada se inicia en noviembre y se alarga hasta la primavera.

Las principales propiedades nutricionales del calçot

El calçot proporciona un aporte energético es muy bajo, sólo 35 kcal por 100 g. Se trata de un alimento muy rico en agua y fibra, y con unas cantidades medias de vitaminas y minerales.

  • Vitaminas
    • Vitamina C: el calçot contiene una cantidad moderada de vitamina C.

El problema es que en el caso de alargar las cocciones más allá de los 15-20 minutos o de hacerlo con temperaturas altas, la mayoría de esta vitamina desaparece.

    • Vitamina B9 o ácido fólico: interviene en la producción de glóbulos rojos, en la formación del material genético y en los anticuerpos del sistema inmunitario.

En el calçot la vitamina B9 se encuentra principalmente en las hojas verdes, que normalmente son las que se descartan.

  • Minerales
    • Potasio: El calçot es rico en potasio y pobre en sodio, por lo tanto, es bastante diurético.

El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, lo que lo hace especialmente interesante para las personas deportistas.

    • Fósforo: se trata del segundo mineral en cantidad en nuestro cuerpo y lo encontramos en todas las células.

El fósforo forma parte de los compuestos necesarios para transportar la energía a los músculos y tejidos, así como del material genético y de la membrana celular. Además, tiene una función esencial en el buen funcionamiento del sistema nervioso.

Los 5 efectos principales de los calçots sobre el organismo

1. El calçot tiene efectos antioxidantes: por su contenido en flavonoides y polifenoles, unas sustancias que contrarrestan el efecto de los radicales libres.

Este efecto ha sido motivo de un estudio específico por parte de la UPC que demuestra que tanto la cebolla como el calçot tienen contenidos elevados en polifenoles, que contribuyen a reducir el efecto oxidativo de los radicales libres que dan lugar a la envejecimiento celular.

2. Los calçots son antisépticos y ayudan a eliminar productos nocivos: su riqueza en sulfuros (derivados del azufre) nos purifica, porque elimina los metales pesados y los parásitos, y ayuda a mejorar el metabolismo de las proteínas y los aminoácidos.

3. También limpian las arterias y retardan el crecimiento de virus, hongos, bacterias y otros organismos patógenos que proliferan cuando la dieta no está bien equilibrada o nos vemos expuestos a situaciones difíciles, como suele ocurrir durante el invierno. Por esta razón los calçots se consideran antibióticos naturales.

4. Los compontentes del azufre de los calçots mejoran la circulación sanguínea, hasta el punto que se utilizan para mejorar enfermedades como la hipertensión, la arteriosclerosis, la angina de pecho y otras relacionadas con la mala circulación.

5. El calçot tiene un efecto dilatador del intestino y, por tanto, conviene no abusar en una sola comida. De hecho, los gramos por ración recomendados son aproximadamente 250, que equivalen a 10-15 unidades. Si comemos en exceso o, sobre todo, si los combinamos con mucha salsa, nos resultarán muy difíciles de digerir y puede que tengamos malestar intestinal (flatulencias, pinchazos, etc.).

calçots con salsa romesco

calçots con salsa romesco

Los cambio vitales que proporcionan los calçots en el organismo

  • El calçot es una hortaliza de naturaleza tibia, es decir, calienta el cuerpo y, por tanto, es muy útil durante el invierno, y sobre todo para contrarrestar el malestar de las personas que tienen síntomas de frío (frioleras, con frío en las manos, con la lengua blanquecina, con tendencia a tener diarreas, etc.) o cuando estamos resfriados sin fiebre.
  • En medicina tradicional china, los productos de la familia de las cebollas se asocian al hígado por su sabor ligeramente ácido y astringente. Se consideran especialmente útiles para descongestionarlo, siempre que los cozamos con poco o nada de aceite y no los acompañemos de alimentos grasos como carnes, salsas, etc.
  • Según esta medicina los calçots también contribuyen a limpiar el riñón y son antisépticos.

Los calçots en la cocina

Los calçots, para su degustación, se suelen asar a la parrilla con fuego vivo de sarmiento y se aliñan con salsa. En Catalunya existe la tradición de la calçotada, en la que el consumo de los calçots se hace al aire libre, se acompaña de vino, carnes a la brasa y en un ambiente de celebración.

El calçot también se puede tratar en la cocina como lo haríamos con la cebolla o el puerro. Así, lo podemos utilizar de base para los salteados de verduras, lo podemos poner en el sofrito del arroz, añadirlo a una tortilla, etc.

Por su contenido alto en agua, al calçot le convienen cocciones cortas y suaves que potencien su sabor dulce y textura tierna.

Importante que los calçots sean de cultivo ecológico, cercano y de temporada:

El cultivo del calçot está bastante extendido en Catalunya, aunque su descubrimiento se atribuye a un campesino de Valls de finales del siglo XIX. Desde esta región de las tierras tarraconenses ha dado el salto al resto del país, siempre que la temperatura sea lo suficientemente elevada para broten. Algunos están protegidos por la Indicación Geográfica Protegida "Calçot de Valls". Son los obtenidos de la cebolla variedad Blanca Tardía de Lleida y se producen en las comarcas del Alt y Baix Camp, Tarragonès y Baix Penedès.

Calçots en la cocina

 

6 recetas deliciosas con calçots

Más allá de la típica calçota, os proponemos 6 deliciosas recetas para disfrutar de los calçots:

  1. Vichyssoise de calçots por Gina Estapé
  2. Ensalada de calçots con bacalao desmigado, escarola y granada por Gina Estapé
  3. Tortilla de calçots por Gina Estapé
  4. Arroz de montaña con calçots por Gina Estapé
  5. Paté de calçots por Gina Estapé
  6. Sofrito de hojas de calçots por Gina Estapé

Lo que no se debe olvidar de los calçots

Los calçots son un brote de cebolla blanca replantada, ricos en agua y fibra, contienen vit. C, B9, potasio y fósforo. Tienen efectos antioxidantes, antisépticos, depurativos y antibióticos, nos ayudan a descongestionar el hígado y a limpiar el riñón.

Montse Reus
Montse Reus

Dietista y Ambientóloga

    @montsereusdietista