Además, la textura es extraordinariamente melosa: la sensación de pastel suavizado que se funde en la boca y satisface nuestro deseo de dulce es similar a la de un pastel cocinado al punto pero sin la necesidad de pasar por el horno. Y se mantiene así de tierno durante días.

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Con esta receta tendréis un pastel delicioso, fácil de elaborar y cargado de vitaminas, minerales y antioxidantes

¿Por qué un pastel crudo?
Para alimentar más y mejor, especialmente si lo tomamos en lugar de cualquier tipo de bollería o pastelería convencional, que abusa de azúcar blanco, harinas refinadas, cocciones largas al horno y grasas trans que nos enferman.

La cocina cruda defiende que tomar alimentos que no han sido sometidos a temperaturas superiores a 42 º C permite mantener todos los nutrientes intactos, especialmente vitaminas y enzimas, que nos ayudan a asimilarlos mejor.

La alimentación cruda puede ayudar a luchar contra enfermedades autoinmunes y el cáncer

Hay diferentes tendencias terapéuticas que defienden las elevadas propiedades antiinflamatorias y depurativas de la alimentación cruda. Uno de los referentes de este campo es el clásico de la alimentación, el doctor Seignalet (1), que argumenta que la alimentación cruda puede resolver muchas enfermedades: reuma, diabetes, asma e incluso las neuropsiquiátricas.

De acuerdo con el nutricionista Marc Vergés, “hay muchos autores y profesionales de la nutrición que recomiendan ingerir un 70% o más de alimentos crudos dentro de la dieta y se basan en la teoría de la leucocitosis postprandial” (2). Esta teoría considera que los alimentos cocidos generan una reacción de las defensas intestinales que puede empeorar la salud sobre todo si hay enfermedades autoinmunes o inflamatorias, como la colitis, la enfermedad de Crohn, los eccemas, la psoriasis, las alergias alimentarias y neumológicas, las intolerancias a determinados alimentos, entre otras.

Según la experta en alimentación cruda Beverley Pugh, la alimentación cruda mejora el sistema inmunológico, desintoxica el organismo, depura la sangre –ya que hace que “excretemos toxinas, previene la aparición de determinados tipos de cáncer–, revitaliza el cuerpo, aporta energía y tonifica y nos permite adelgazar o permanecer el peso ideal”. (3)

Incluso, dentro de la medicina occidental hay médicos que consideran este tipo de alimentación más adecuada para prevenir y acompañar los procesos de tratamiento del cáncer. Es el caso de la doctora Odile Fernández, superviviente de cáncer de ovarios y autora del blog y el libro Mis dietas anticáncer. Según ella, “los alimentos crudos nos aportan muchos fitoquímicos, que son sustancias que sólo encontramos en los vegetales y que se ha comprobado que pueden prevenir o bloquear el efecto del cáncer” (4).

¿Qué tiene de bueno este pastel?

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Los plátanos dan una textura muy melosa al pastel y un toque refrescante

Más allá del sabor delicioso, los ingredientes principales que lo conforman –frutos secos, plátano y cacao– son todos buenos para el organismo, en el sentido que nos aportan cantidades relevantes de los nutrientes principales en su forma integral, de manera que mejoran su asimilación:

  • Azúcares presentes de forma natural en el alimento. Es decir, el mismo alimento contiene azúcares naturalmente, que van acompañados de la fibra necesaria para la absorción sea progresiva y no nos provoque un aumento instantáneo de la glucemia en sangre, como lo hace el azúcar añadido. También contiene las vitaminas y los minerales necesarios para asimilar correctamente este azúcar y transformarlo en energía disponible para el organismo de forma progresiva, y no tanto en grasa, como cuando comemos azúcar añadido.
  • Proteína vegetal. Los frutos secos nos aportan una buena cantidad de proteína vegetal que, combinada con legumbre en alguna otra comida a lo largo del día, proporciona proteína completa (con todos los aminoácidos esenciales para construir los tejidos del organismo).
  • Grasas muy saludables. Este pastel incorpora una mezcla muy interesante de los diferentes tipos de grasas. Por un lado tenemos las grasas saturadas específicos del aceite de coco virgen y la manteca de cacao, que son beneficiosos en muchos sentidos: está demostrado que ayudan a mejorar el perfil de grasas de la sangre aumentando el colesterol “bueno” y disminuyendo el “malo” (5). La receta también incluye las grasas poliinsaturadas de las semillas de lino y de las nueces, especialmente ricas en omega-3, una grasa esencial para el organismo que debemos obtener a través de la dieta porque no lo podemos sintetizar y con una acción antiinflamatoria importante, a la vez que imprescindible para el buen funcionamiento del sistema cardiovascular y nervioso (6).

La gran diferencia nutricional de esta receta la encuentran en su elevado y variado contenido de vitaminas y minerales (todas las cantidades se indican por 100 gramos de alimento en crudo):

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Los dátiles aportan dulzor de forma natural sin necesidad de añadir azúcares a la receta

  • Vitamina E: La almendra y la avellana destacan en vitamina E –contienen 26 y 15 mg respectivamente. Si tenemos en cuenta que la IDR* es de 15 mg, con este pastel doblamos lo que necesitamos (¡pero esto no es excusa para comerlo todo en un día!). La vitamina E tiene importantes propiedades antioxidantes y preventivas de enfermedades cardiovasculares, y es necesaria para el buen funcionamiento del sistema inmune.
  • Vitamina K: La nuez contiene vitamina K (54 microgramos), esencial en la regulación de la coagulación de la sangre y que interviene en el metabolismo del calcio, ya que regula cómo se deposita en el hueso e impide la calcificación de las arterias. Con este pastel cubrimos aproximadamente la mitad de las necesidades diarias.
  • Vitaminas del grupo B: La avellana y la nuez contienen bastante B1 (0,5 y 0,4 mg). La almendra también tiene mucha B2 (0,8 mg); las nueces y avellanas, vitamina B6 (0,7 y 0,6 mg respectivamente); la nuez y el plátano, B8 (19 y 6 microgramos respectivamente), y la nueve, B9 (155 microgramos).
  • Minerales: Los frutos secos, dátiles y plátanos contienen bastantes minerales. En primer lugar, magnesio –el pastel cubre las necesidades diarias de este mineral–, que participa en muchas reacciones metabólicas, ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre y tiene propiedades relajantes. El rawnie también contiene cantidades importantes de calcio y especialmente de hierro y fósforo –contiene las cantidades necesarias para casi cubrir las necesidades diarias de los dos–, esenciales el primero para transportar el oxígeno a la sangre, y el segundo para formar huesos y ayudar el buen funcionamiento de los músculos. En cuanto al equilibrio entre los dos minerales responsables de la retención de líquidos, el sodio y el potasio, tiene poco del primero y cantidades elevadas del segundo, de modo que contribuye al buen funcionamiento del riñón y no tiene propiedades hipertensor.

Resumen

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Los frutos secos y el cacao son fuentes de minerales y antioxidantes

Se trata de un país crudo muy adecuado para calmar el deseo de dulce sobre todo de las criaturas (y no tan niños). Debido a que contiene bastante fibra y grasa resulta muy saciante y al mismo tiempo favorece el tránsito intestinal; además nos aporta calorías cargadas de nutrientes, vitaminas, minerales y antioxidantes.

Se aconseja comer este pastel entre horas, es decir, no como postre sino a media mañana o para merendar, ya que comer postres dulces puede interferir en la digestión del plato principal.

Ingredientes:

  • 300 g de dátiles con hueso (los ideales son los de la variedad Medjool porque son más carnosos) remojados durante toda la noche con agua buena
  • 200 g de almendras crudas con piel remojadas durante toda la noche con agua buena
  • 100 g de avellanas con piel remojadas durante toda la noche con agua buena
  • 100 g de nueces remojadas durante toda la noche con agua buena
  • 2 plátanos ecológicos muy maduros pelados y pasados por la batidora
  • 50 g cacao en polvo ecológico y de comercio justo
  • 20 g de harina de algarroba
  • 20 g de semillas de lino dorado molidas
  • 1 cucharada sopera de canela en polvo
  • 1 cucharadita de postre de clavo de olor en polvo
  • Ralladura de un limón o de una naranja (el que os guste más)

Para la cobertura:

  • 100 g de chocolate (mínimo 75% de cacao) ecológica y de comercio justo
  • 1 cucharada sopera de aceite de coco virgen

Elaboración:

  • Tiempo de elaboración: 1 hora
  • Precio aproximado de los ingredientes del pastel: 15 euros

1. En un bol grande añadimos:

  • Los plátanos pasados por la batidora.
  • Los dátiles bien escurridos, deshuesados y triturados en la batidora.
  • Las almendras peladas y trituradas en la batidora; el remojo durante la noche las hace más fáciles de pelar, pero si se os resisten algunas se pueden escaldar unos segundos en agua caliente.
  • Las avellanas trituradas.
  • Las nueces en trozos.
  • Las semillas de lino molidas.
  • Las especias (canela, clavo de olor) y la ralladura de limón o naranja.

2. Añadimos la mezcla de cacao en polvo y la harina de algarroba tamizadas y amasamos bien con la ayuda de una cuchara de madera hasta conseguir una mezcla homogénea.
3. Disponemos la mezcla en un molde bajo y presionamos la masa con las manos humedecidas ligeramente para que nos quede plana de encima.
4. Deshacemos el chocolate con el aceite de coco al baño maría a temperatura suave. Cuando el chocolate esté deshecho, la ponemos por encima del pastel.
5. Ponemos el pastel en la nevera para que se endurezca el chocolate y para conservarlo.
6. Podemos servir acompañado de arándanos y menta fresca para aumentar aún más el contenido en antioxidantes y combinar sabores refrescantes.

Agradecimientos:
La idea inspiradora de esta receta se la debo a Isabel Celma y su curso “El viaje nutritivo”, que organiza en Rene + electrodoméstics Silvia Ferrer.

Fuentes consultadas
(1) El libro del doctor Seignalet La alimentación, la tercera medicina cuenta las ventajas de la alimentación cruda y los efectos secundarios de los alimentos cocidos, así como los problemas asociados a la ingestión de cereales y lácteos.
(2) Para más información sobre los beneficios del crudivorismo, puede consultar el artículo del naturópata Marc Vergés (en catalán).
(3) Se puede consultar la entrevista completa en la Beverley Pugh en este enlace.
(4) Se pueden consultar las dos entrevistas hechas a la doctora Odile Fernández, aquí.
(5) Si desea conocer más detalles de los beneficios del aceite de coco puede consultar este artículo.
(6) Para obtener más información sobre por qué los ácidos grasos omega-3 son esenciales en la dieta, sobre todo cuando hay problemas de inflamación, de vista, durante la gestación, etc. Se pueden consultar los artículos de la nutricionista Jordina Casademunt.

Montse Reus
Montse Reus

Dietista y Ambientóloga

    @montsereusdietista