El primer huerto urbano

Las criaturas también pueden hacer sus primeros pasos como agricultores en el alféizar de casa, en el balcón o en la azotea. El libro La meva primera guia sobre l’hort urbà, escrito por Josep M. Vallès y publicado por La Galera, explica el paso a paso de una manera amena y comprensible. Atención a los calendarios de los cultivos y también a los trucos para combatir las plagas y las enfermedades.

El primer paso es pensar dónde lo pondréis. Los creadores de la página web www.horturba.com os recomiendan tener en cuenta dos factores fundamentales a la hora de decidir su ubicación: la luz y el acceso al agua. “Cuanta más luz tenga el balcón o terraza, más energía podrán utilizar las plantas para crecer y más posibilidades tendrá el huerto de producir mucha cosecha”.

Para continuar, “regar el huerto es el trabajo que nos ocupará más tiempo”, continúan explicando en www.horturba.com. “Es ideal disponer de un grifo en el mismo balcón o azotea que nos permita instalar un sistema de riego automático”. También se puede hacer manualmente, evidentemente, pero la recomendación es sobre todo para el verano, cuando es necesario regar cada día. “También podemos prever recuperar aguas pluviales para reutilizarlas en el huerto”. Tan solo hay que dejar unos cubos o unos recipientes vacíos, porque se llenan de agua de lluvia.
hort-urbà-e1331126279608
Tercer paso: el sustrato con el que llenamos la torreta o el recipiente donde plantaremos los cultivos. La elección del sustrato “es el factor más importante para el éxito del huerto en el balcón, mucho más importante que el recipiente”. A www.horturba.com, recomiendan vigilar con los sustratos que se suelen vender en los centros de jardinería, porque no suelen especificar todos los ingredientes, y existe “el peligro de que se hayan utilizado en la elaboración residuos como los lodos de depuradora, que tienen un contenido elevado de metales pesados”. Además, “el abono que tienen suele ser químico y tiene una persistencia solo de dos o tres meses”. Por todo ello, una buena opción es hacer un sustrato propio. ¿Cuáles son sus componentes? “La fibra de coco, que proviene de las partes vegetales del coco rechazadas durante el proceso de obtención del coco”. También la “perlita y la vermiculita”, que son “arcillas que se han elevado a alta temperatura”. En cuanto a los abonos, la recomendación es utilizarlos orgánicos, porque “son ecológicos, tienen todos los nutrientes”, y, además, los liberan “progresivamente”.

 

Trinitat Gilbert
Trinitat Gilbert

Periodista

  @trinigilbert