Los tratamientos de fecundación in vitro (FIV) se están recuperando muy bien de la pandemia de COVID. Así lo explican los expertos y lo han constatado las clínicas de fertilidad, que señalan que ahora, incluso, hay más demanda que antes del confinamiento. Durante los meses de junio y julio ha crecido la demanda y, en el caso de la Clínica Dexeus, ha llegado a subir un 50%, y la tasa de éxito también ha aumentado. Las parejas, que cada vez son más jóvenes, quieren que el tratamiento sea lo más rápido y ágil posible después de los meses de espera.

Cuál es la clave para que los tratamientos de reproducción asistida funcionen mejor?

Es frecuente recurrir a técnicas de reproducción asistida sin dar ninguna oportunidad al abanico de posibilidades más integrales y naturales. Los cambios alimentarios generan resultados espectaculares en muchos casos, y, además, podemos recibir ayudas complementarias contrastadamente útiles como la acupuntura, las terapias emocionales y los suplementos ortomoleculares.

Como norma general, hacen falta tres meses para mejorar la fertilidad y el estado genefertilidaral para poder concebir. Casi todas las parejas necesitan una fase previa de limpieza y depuración; después se puede empezar la tonificación en función de las necesidades personales y/o hacer tratamiento específico sobre lo que pida más atención.

¿Qué podemos hacer?

  • Comer de una forma consciente, saludable y energética. Eliminar los azúcares, los refinados y la comida muy elaborada y precocinada e incorporar cereales integrales, verduras, legumbres… Tenemos que reducir la compra de súper y favorecer la de mercado, y si es ecológica, mejor.
  • Evitar los tóxicos y eliminar los que tenemos almacenados en el cuerpo.
  • Cambiar el estilo de vida: reducir el estrés, hacer ejercicio, disfrutar…
  • Vigilar las emociones que nos genera la maternidad y dar espacio al nuevo bebé. ¿Tiene espacio físico, tiene espacio en nuestra pareja, familia, en la carrera profesional…?
  • Tomar suplementos específicos, según los casos.
  • Ayudas para el hombre: el objetivo prioritario es mejorar la calidad y la cantidad de esperma. El ciclo masculino dura unos 72 días, así que podemos renovar los espermatozoides cada tres meses. La comida dependerá de la constitución, de la estación y de la localización geográfica, pero, en general, la alimentación masculina tiene que tener muchos antioxidantes –los podéis buscar en frutas y verduras de colores diferentes–; vitaminas, prácticamente todas, pero prestando atención especial al grupo B – presentes en cereales integrales, salvado de cerveza, algunas verduras y, en el caso de la B12, en productos de origen animal–, al C –fruta, en general, pero especialmente los cítricos–; minerales, sobre todo el zinc –ostras, germen de trigo…–, y proteína de buena calidad para tener los aminoácidos esenciales, especialmente arginina –muy potente en la maca– y carnitina, sin olvidar el papel vital que ejercen los ácidos grasos esenciales.
  • Ayudas para la mujer: hay que estudiar el ciclo, ver desequilibrios para poder corregirlos. Es básico valorar la parte emocional, tan ligada a los niveles hormonales, y viceversa. Y, además de tonificar y comer correctamente, tenemos que ver si hay humedades acumuladas en el aparato reproductor.

Las dificultades a la hora de concebir un bebé pueden ser una buena oportunidad para hacer cambios vitales, puesto que son un indicador de que algo no funciona bien.

Soycomocomo y la naturópata y psicóloga Yolanda García, especialista en fertilidad, estamos preparando el programa digital “Natural FIV”, que empezará en septiembre y que será un acompañamiento, paso a paso, para ayudar a las parejas a mejorar muchos aspectos colaterales al tratamiento in vitro para conseguir el embarazo que tanto desean.

Programa “Natural FIV”

En el programa vamos a comprender las necesidades de cada período del proceso para aportar la alimentación natural recomendada en cada fase del tratamiento, la suplementación natural específica y compatible con la medicación del tratamiento y ofreceremos acompañamiento emocional en todo el recorrido. Las 4 etapas serán: la preparación antes de empezar el tratamiento, la preparación para la punción, la etapa para favorecer la implantación y el acompañamiento en la betaespera.

Yolanda Garcia
Yolanda Garcia

Psicóloga y naturópata. Experta en salud femenina.
Coordinadora y profesora en IFPS Roger de Llúria
Terapeuta en La Consulta de Etselquemenges

    @_yolanda_garcia