¿Qué técnica de cocción utilizáis? ¿Tenéis claro cómo cocinar los alimentos? El doctor Jorge Pérez-Calvo las enumera y aconseja cómo utilizarlas.

Cocer al vapor. Los alimentos se cuecen al vapor cuando se hacen por encima de la superficie del agua, y no sumergiéndolos en ella. Es decir, “los cuece el vapor del agua hirviendo”. Si optáis por este tipo de cocción, necesitaréis “una cesta forrada que mantenga la comida fuera del agua”.

Hervir a fuego lento. El agua hierve a fuego lento cuando “se revuelve ligeramente y salen algunas burbujitas”. Se utiliza para preparar sopas, estofados, cereales o verduras. Es la base de gran parte de la cocina con líquidos.

Hervir. “El agua hierve cuando aparecen burbujas grandes de manera muy seguida”. La temperatura también es “más elevada que la de hervir a fuego lento”. Para hervir pastas o ensalada, hay que “hacer hervir el agua y mantenerla a fuego intenso”. En cambio, después de llegar a la ebullición, hay que apagar el fuego para cocinar gran parte de los cereales.

Olla a presión. Se utiliza para la cocción del arroz integral, espelta, avena, cebada, etc. Y también algunas legumbres como los garbanzos, la soja amarilla o verde y las azukis, cuando justamente se busca ahorrar tiempo e incrementar la digestibilidad de estos alimentos. “Es muy conveniente en otoño, invierno y principio de primavera, para facilitar la digestión y aumentar la energía en el centro del cuerpo”.

 Ahogar. La verdura primero se hierve y, después, se saltea. “Es una cocción doble del alimento y se suele hacer con una hoja verde (de acelgas o espinacas) para darle untuosidad y para suavizarla. Las verduras verdes rehogadas tienen un efecto laxante. Atención a no pasarse de tiempo, porque “puede perder valor vitamínico”.

Saltear. El salteado “es una técnica muy utilizada en la cocina oriental”. Saltear no es lo mismo que sofreír y, además, es uno de los métodos que necesita menos aceite y menos tiempo.

Hay que cortar la comida en trocitos pequeños, porque así incrementamos la superficie total del alimento que estará en contacto con el aceite, del que “hace falta una cantidad mínima”.

“Los alimentos salteados son mucho más saludables y recomendables que los fritos con aceite abundante. Además, los sofritos suelen producir “flatulencia caliente (gases que huelen mal) y, en cambio, los salteados, no”.

Y, finalmente, “cuando salteamos la comida, los ingredientes conservan todo el sabor”. El salteado dura unos 5-10 minutos, mientras que el sofrito dura más y usa más aceite.

Freír. Hay varias maneras de hacerlo. “Cuando se fríe en una sartén, el aceite cubre el alimento más o menos hasta la mitad, aunque también existe la manera de freír los alimentos sumergiéndolos del todo”.

Cuando se fríe, asegura el doctor, “se suele deteriorar la calidad nutritiva del alimento y hace que se tienda a las inflamaciones y otros síntomas de calor en el cuerpo”.

Trinitat Gilbert
Trinitat Gilbert

Periodista

  @trinigilbert