Ramen extranutritivo
30 minutos + 2h de maceración + 12h para el caldo de huesos
2 raciones
Dificultad: Media
El componente especial y diferente de este ramen esel caldo de huesos. Este tipo de caldo nos aporta muchísimo colágeno, que es muy necesario para: mejorar de la salud ósea, aliviar del dolor de las articulaciones, aportar hidratación y elasticidad en nuestra piel, ayudar a nuestra barrera intestinal en casos de permeabilidad, etc
Ingredientes
Para el caldo de huesos
- 500 g de huesos de ternera
- 400 g de huesos de cerdo
- Sal al gusto
- 5 hojas de laurel
- 2 l de agua
Para el ramen
- 500 ml de caldo de huesos
- 2 huevos
- 200 g de panceta (no fileteada, en taco completo)
- 160 g de noodles de trigo de sarraceno y boniato (podéis utilizar cualquier tipo de pasta, la diferencia estará en su dureza. Si es muy dura, como la de trigo, deberéis dejarla 2 minutos más de lo que pone en el envase y añadir bicarbonato al agua mientras se cuece para que reblandezca mejor)
- 6 shiitakes frescos
- Parte verde de 1 cebolleta troceada finita
- Cebollino al gusto troceado finito
- Miso blanco
- Tamari
- Sal
Preparación
Para el caldo de huesos
- Yo lo hice en la olla lenta eléctrica en doce horas a baja potencia, pero si no tenéis, se puede hacer perfectamente en una olla normal lo suficientemente grande.
- Echamos todos los ingredientes, la ponemos a fuego medio-bajo y la dejamos tapada durante doce horas.
- Una vez pase este tiempo, colamos nuestro caldo, apartamos los 500 ml que vamos a necesitar para el ramen y el resto lo guardaremos en un envase de cristal tapado en la nevera.
Para el ramen
- Cocer los huevos durante 6 minutos y luego sacarlos en un cuenco lleno de agua fría y hielo (ahí reside el éxito de conseguir un huevo duro por fuera, pero con una yema muy cremosa por dentro). Una vez fríos, pelarlos con mucho cuidado y reservar.
- En una sartén a fuego medio-alto, sellar la panceta por todos los costados hasta que se quede un exterior crujiente y ligeramente tostado, y reservar (no tiréis el aceite que ha desprendido la panceta en la sartén, lo vamos a utilizar).
- Para el macerado, utilizar 3 c. s. de miso, 6 c. s. de tamari, agua (la cantidad dependerá del recipiente que vayamos a utilizar para macerar los huevos y la panceta, ya que debe cubrirlos) y sal. Introducir los huevos y la panceta en este macerado y dejar reposar en la nevera como mínimo 2 horas.
- Hacer los shiitakes en la sartén con el aceite que hemos reservado de la panceta, añadiendo 2 c. c. de tamari y una pizca de sal. Una vez cocinados, reservar.
- Recuperar la panceta de la nevera, filetearla (a lo ancho y no a lo largo) y pasar los filetes por la sartén por ambas caras hasta que queden bien hechos. Mientras realizamos este paso vamos a hacer los fideos.
- Poner agua a calentar con sal y, cuando rompa a hervir, introducir nuestros fideos de trigo sarraceno y dejarlos durante 3-4 minutos. Pasado este tiempo, colar y dejar que se escurran bien.
- Llenar la olla, pero esta vez con el caldo de huesos, 2 c. s. de miso y 4 c. s. de tamari, los fideos y sal al gusto. Mezclar todo bien para que se integre y dejarlo hasta que nos guste el punto de reducción (con más o menos caldo).
- Montar nuestro ramen. Primero poner la mezcla de caldo con los fideos y después por encima el resto de los ingredientes (panceta, shiitakes, cebolla, cebollino y los huevos que se estaban macerando en la nevera partidos por la mitad).
- Servir con vuestras semillas preferidas, las mías para este plato son las de sésamo. ¿Qué semillas pondríais vosotros?
Los apuntes de Sonia Aparicio
- En esta receta os va a salir bastante más caldo del que necesitamos para el ramen; lo maravilloso es que aprovechéis este sobrante para beberos una tacita al día y disfrutéis de toda la nutrición que os va a aportar
Plato principal
Omnívora
Paleo
Sin marisco
Sin gluten
Sin lactosa
Sin frutos secos
Verduras y hortalizas
Cereales y otros granos
Huevos
Carne
Primavera
Verano
Otoño
Invierno