En esta receta lo he combinado con un extra de amor de aguacate, una fruta excelente que, debajo de una piel ruda, esconde una textura extraordinariamente amorosa. Con cada vez más seguidores, el aguacate tiene, además, un delicioso sabor que recuerda a la avellana; combinado con el aromático hummus y un toque intenso de pesto rojo, tendremos esta crema untuosa y nutritiva que, además de cautivarnos, nos aportará grasas saludables para el corazón.

El otro ingrediente protagonista es un producto milenario e imprescindible en la cocina de medio mundo, desde la India, Oriente Medio y todos los países bañados por el Mediterráneo: el garbanzo. Es una de las variedades más antiguas de la familia de las leguminosas, ya consumido en el antiguo Egipto y en el Imperio Romano. Se trata de una de las legumbres más energéticas, ya que contiene tanto hidratos de carbono de absorción lenta como bastantes proteínas vegetales, a la vez que vitaminas, minerales y fibra. Me gusta hacer el hummus triturando al principio los garbanzos con un tenedor, como parte de un ritual, sin intervención de ninguna máquina; y, con la ayuda de un poco de caldo de verduras en lugar de agua, ir añadiendo el comino, el zumo de limón, el ajo y la tahina (yo la diluyo antes con un poco de agua caliente) y acabar de batir un poco para conseguir el sabor y la textura que más me enamore en ese momento.

El nombre del aguacate deriva del azteca ahuacatl, que significa “testículo”, seguramente debido a su forma, y de ahí su fama como afrodisiaco; ¡ahí lo dejo! Al existir tantas variedades con diferentes épocas de recolección, el aguacate puede encontrarse en el mercado tanto en invierno como en verano. Actualmente podemos encontrar de producción nacional y con el aval de la agricultura ecológica. Lo más curioso nutricionalmente hablando es que, siendo una fruta, su principal componente son las grasas saludables monoinsaturadas. Unos 100 g de aguacate nos aportan además el 25% de la vitamina E necesaria al día. Debido a su riqueza en ácidos grasos, magnesio y vitaminas del grupo B, es un excelente regulador del sistema nervioso, por lo que está especialmente indicado en situaciones de estrés tanto físico como mental.

La mejor forma que he encontrado para triturar la pulpa es con un mortero; es muy rápido y queda perfecta. Con la pulpa se pueden preparar mascarillas que ayuden a prevenir arrugas y tratar dermatitis o incluso quemaduras. Sabréis si el aguacate está en su punto si cede a una suave presión con los dedos, aunque es preferible no tocarlo demasiado, pues se deteriora con facilidad. Otra forma de saberlo es sacudiéndolo suavemente. Si se nota el hueso agitándose en el interior significa que está listo para comer. Además, el único truco que tiene esta receta es que encontréis la proporción entre el sabroso hummus, la textura amorosa del aguacate y el punto picante del pesto rojo; en eso consiste el verdadero amor, en dejarse llevar y fluir para encontrar la combinación ideal que nos enamore, nos haga felices y que se adapte a nuestros gustos.

La receta

Ingredientes para el hummus:

  • 1 bote pequeño de garbanzos
  • 2 c.s. de tahina
  • 1 c.p. de comino en polvo
  • 1 diente de ajo triturado
  • zumo de limón
  • un poco de caldo vegetal
  • sal marina
  • aceite de oliva

Ingredientes para la crema de aguacate:

  • 1 aguacate
  • un poco de zumo de limón

Ingredientes para el pesto rojo

  • Unos 6 tomates secos (hidratados unos 20 minutos)
  • 2 c.s. de anacardos (hidratados un par de horas)
  • 2 c.s. de levadura nutricional
  • un par de hojas de albahaca fresca
  • 1 pizca pimentón picante (al gusto)
  • 2-3 c.s. de aceite de oliva

Preparación

  1. Mezclar los ingredientes del hummus con un robot o una batidora de mano (si hay ganas, ¡se puede empezar con el tenedor!).
  2. Corregir el ajo, el limón, el comino… al gusto.
  3. Triturar la pulpa del aguacate en un mortero con un chorrito de zumo de limón.
  4. Mezclar los ingredientes del pesto rojo, que se puede conservar en la nevera para más recetas. Mezclar el hummus con la pulpa del aguacate triturada y decorar por encima con una cucharada de pesto rojo diluida con un poco de aceite de oliva.
  5. Acabar el plato con perejil o cilantro fresco picados y unos garbanzos tostados (opcional). Acompañar la crema con chips de verdura (opcional).

Que lo disfrutéis. ¡Mucha salud!

Cristina Arroyo
Cristina Arroyo

Dietista y naturópata