Una ensalada vistosa, diferente y que sorprende tanto por su combinación de sabores, como por su sencilla y rápida preparación; ideal para adornar tu mesa en la próxima fiesta y llenarla de emociones positivas.

En los menús de estas fiestas me gusta recomendar que siempre haya un entrante con ensalada para ayudar a las digestiones; con productos de temporada, combinaciones de texturas y una salsa amorosa que la acompañe. No son muy conocidas ni fáciles de encontrar, pero las lentejas negras se están haciendo un hueco en el mercado. Se les llama también lentejas beluga o lentejas caviar por su pequeño tamaño y el parecido que tienen con el caviar de beluga: su piel es de color negro y el interior amarillo. Son suaves y deliciosas y se cocinan en menos tiempo que las tradicionales además de que resultan muy cremosas. En cuanto a sus valores nutricionales son una magnífica fuente de proteínas, ya que contienen entre un 20 y un 30% más que cualquier otra lenteja. Además, aportan energía de forma gradual y, por su contenido en fibra, ayudan a regular tanto el colesterol como el azúcar en la sangre.

Además, también son ricas en potasio, fósforo, hierro y vitaminas B6 y B1. Por su oscuro color de piel, destacan en antocianinas, que protegen al organismo de los daños de los radicales libres. Provienen de Asia y se han ido cultivando poco a poco en los países mediterráneos. En cuanto al aliño, o lo que yo llamo “la salsa de la vida”, es, al final, lo que muchas veces pone el punto diferencial a nuestras recetas y hace que los detalles marquen la gran diferencia y hagan grandes pequeños momentos. La sorpresa es una de las seis emociones básicas del ser humano; la sorpresa deja paso a la emoción. Si perdemos la capacidad de sorprendernos, también perderíamos la capacidad de emocionarnos. No escondas tus emociones, no te calles, no te reprimas; llora, ríe, ama, enfádate, tiembla…, todas tus emociones son tuyas y quieren lo mejor para ti.

La receta

Ingredientes (2 raciones)

  • 200 g de lentejas beluga (si no encuentras, utiliza Dupuy)
  • 4 tomates secados al sol picaditos
  • 2 remolachas cocidas y laminadas finas
  • Brotes verdes variados
  • Mezcla de semillas de calabaza y girasol
  • Aliño:
  • 1 c.p. de mostaza de Dijon
  • 1 c.s. de vinagre de manzana
  • Aceite de oliva
  • Zumo de 1 mandarina
  • 1 c.s. de jarabe de arce
  • 1 c.s. de alcaparras
  • Sal marina

Preparación

  1. Cocer las lentejas a fuego lento con un trozo de alga kombu durante unos 25 minutos. Escurrir y reservar.
  2. Preparar el aliño emulsionando bien los ingredientes. Tostar por separado las semillas de girasol y las de calabaza a fuego suave hasta que desprendan olor; reservar.
  3. Montar una base de brotes verdes y poner por encima las lentejas cocidas, repartir las láminas de remolacha y los tomates secados. Aliñar al gusto con la salsa de mandarina y espolvorear con las semillas tostadas.

Que lo disfrutéis,

¡Mucha salud!

Cristina Arroyo
Cristina Arroyo

Dietista y naturópata