Además, la medicina china considera a las legumbres un alimento que fortalece los riñones y, en concreto, las de color blanco, tienen un valor curativo que influye en el elemento metal, lo que favorece la salud de los pulmones y del intestino grueso. 

Si a los guisos de la legumbre se añade una tira de alga kombu, se consigue, además de reducir el tiempo de cocción, mejorar su digestión y aportar múltiples sales minerales y oligoelementos. Hay que añadir la sal marina cuando hayan terminado de cocer, ya que, si se echa antes, es posible que la piel de la legumbre se endurezca. Los alimentos vegetales que contienen los niveles más altos de hierro son las legumbres, cereales, higos, ciruelas, dátiles o frutos secos. La asociación con la vitamina C, además de otros nutrientes como el cobre, la vitamina B12 o la clorofila, aumentan la absorción del hierro vegetal. La diferencia principal entre las alubias blancas y los demás tipos de alubias es que son más fáciles de digerir por su tipo de fibra, que ayuda, además, a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos y a mejorar el tránsito intestinal.

Las propiedades nutricionales de la alubia blanca se completan con un excelente aporte de potasio, moderador de la tensión arterial, fósforo, indispensable para la memoria y el sistema nervioso en general, y magnesio, mineral que, en casos de anemia, nos viene de perlas para combatir la fatiga. En contra de la creencia popular, el aporte calórico de la alubia blanca es bajo, gracias al efecto saciante de su fibra y su escaso aporte de grasa. Si no tenéis tiempo de cocer las alubias, se pueden usar en conservas de calidad con certificación bio. En España actualmente existen cinco indicaciones geográficas protegidas y una denominación de origen protegida. Muchas regiones las tienen como ingrediente principal de sus platos más celebrados: judías del “ganxet” y de “santa Pau” en Catalunya; “bolinches” y “pilaricas” de Aragón; alubias del “barco de Avila”, “judiones de la granja”, “Bañeza-León”, “Canela” de Castilla; “La granja” y “Verdina” de Asturias; “Guernika” y “Tolosa” del País Vasco… ¡Un superalimento de proximidad!

A esta crema de textura consistente y de sabor dulce le viene de perlas un toque refrescante y un pelín ácido. Hablar de manzanas es hablar de un mundo entero de sabores, colores, texturas, y peculiaridades. En cuanto a la reineta, en España se producen principalmente dos variedades, que además tienen denominación de origen del Bierzo: la manzana reineta blanca, de color predominantemente verde, y la manzana reineta gris, de color marrón grisáceo. Tiene una consistencia densa y pastosa al cortarla, más harinosa que otras variedades y un sabor agridulce que recuerda un poco a la nuez. Es fácil que su pulpa adquiera un toque marrón por su contenido en hierro y, a pesar de que su piel con el tiempo se arruga y se seca, no pierde sabor si no que se intensifica. El consumo habitual de manzanas (¡ecológicas, por favor!) previene el estrechamiento de las arterias coronarias y es una de las frutas con más propiedades antiinflamatorias de la mucosa gástrica y de las paredes intestinales.

Estos superalimentos del futuro, como así ha denominado la FAO a las legumbres, que ha declarado este 2016 como el año internacional de las legumbres, son una de las fuentes de nutrientes más completas que se encuentran sobre el planeta en forma de semillas en arbustos, plantas y árboles de todos los continentes, y han sido utilizadas desde el inicio de la humanidad como sustento alimenticio. Animaos a incluir en vuestra dieta un día a la semana por lo menos una receta saludable con legumbres; podéis probar con hamburguesas de lentejas o de garbanzos, hummus, cremas o ensaladas… Recuperaremos el sabor de las tradiciones y romperemos mitos, porque os aseguro que los gases se pueden evitar.

La receta

Ingredientes de la crema:

  • Alubias blancas cocidas (en remojo 12 horas y cocidas lentamente)
  • Ralladura de medio limón
  • Un pellizco de comino en polvo
  • Un diente de ajo
  • Una pizca de sal marina
  • Un vaso de caldo de verduras o de jugo de cocción de la alubia

Tropezones de reineta

  • Manzana reineta con piel (biológica)
  • Aceite de coco virgen extra de primera presión en frio
  • Semillas de sésamo (o gomasio)
  • Copos de alga nori (para decorar)

Preparación: Poner en la batidora todos los ingredientes de la crema y mezclar hasta obtener una consistencia cremosa y fina; si se quiere modificar, añadir el caldo de verduras o el jugo de cocción de las alubias. Saltear en un poco de aceite de coco los dados de la manzana hasta que estén dorados y servir la crema en boles individuales; decorar con los tropezones de manzana, sésamo y alga nori.

Que lo disfrutéis,

¡Mucha salud!

Cristina Arroyo

Cristina Arroyo
Dietista y naturópata