Con la llegada del frío y las temperaturas bajas, hay que fortalecer y poner a punto el sistema inmunológico para evitar resfriados, gripes, tos o mucosidad. La prevención es fundamental y, por ello, hay que empezar a hacerlo a partir de los primeros cambios de tiempo.

Para potenciar la acción de las defensas frente al ataque de diferentes microorganismos patógenos, la alimentación es clave, ya que permite obtener micronutrientes necesarios que intervienen en la actividad de las células del sistema inmunitario. El ajo, la cebolla, el jengibre, las frutas cítricas, el orégano, el tomillo o las setas shiitake son alimentos que ayudan a combatir el frío y a prevenir los resfriados. A menudo, sin embargo, incluir todos estos alimentos al día a día puede resultar una tarea complicada y, por ello, ofrecer un plus al cuerpo a través de complementos naturales puede ser de gran ayuda y utilidad a la hora de fortalecer las defensas.

La acerola

De aspecto muy similar a las cerezas, la acerola o “cereza de las Indias Occidentales” es el fruto de un arbusto que destaca porque es muy rico en vitamina C. Concretamente, es considerada la fuente más rica en esta vitamina con una cantidad que oscila entre 1.000 y 4.000 mg por cada 100 g (en función del grado de madurez). Además, también contiene otros polifenoles, que potencian su poder antioxidante.

Como tiene tanta vitamina C, la acerola resulta un gran aliado para combatir los primeros síntomas del resfriado, gripe y afectaciones respiratorias. Contribuye al funcionamiento correcto del sistema inmunitario y ayuda a acortar la duración de estas afectaciones, especialmente los resfriados.

Además, la vitamina C actúa como antioxidante, es indispensable para mantener y reparar los tejidos y para la salud cardiovascular, y ayuda a aumentar la absorción del hierro, entre otros.

Es importante tener en cuenta que necesitamos más cantidad de esta vitamina en diversas situaciones como el embarazo o en épocas de estrés y también en personas fumadoras.

El zinc

Es otro mineral clave para prevenir los resfriados. El zinc es un mineral esencial que debemos obtener de la alimentación –o de la complementación, si es necesario–, ya que es un mineral que se encuentra en muy poca cantidad en el organismo y resulta imprescindible para tener una buena salud, ya que está implicado en muchos procesos.

Uno de los beneficios más importantes del zinc es para el sistema inmunológico. Ayuda a fortalecerlo y evita que nos resfriemos o, si ya estamos resfriados, ayuda a combatir los síntomas y acelera la recuperación. Resulta indispensable para las defensas, y un déficit puede conllevar una bajada de la inmunidad.

Además, el zinc está implicado en el metabolismo de las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas, disminuye el estrés oxidativo, mejora la sensibilidad a la insulina, es necesario para que el sistema hormonal funcione bien, facilita la cicatrización de heridas, mejora el estado del pelo, la piel y las uñas, es vital para el crecimiento y desarrollo correcto de los niños, y favorece la fertilidad, entre otros.

Entre los alimentos ricos en zinc está el marisco (especialmente las ostras), el pescado, las semillas de calabaza, la carne y las vísceras, las nueces, los huevos, los productos lácteos, los cereales integrales y las legumbres, aunque los fitatos de estas disminuyen su absorción.

Juntos, el mejor tándem para las defensas

Una aportación combinada de acerola y zinc puede ser el mejor aliado para prepararse para el invierno. Sus acciones se complementan a diferentes niveles y ayudan a reforzar el sistema inmunológico de manera efectiva y completa.

A menudo, encontramos la complementación de acerola y zinc por separado, pero también hay opciones, como Defens D’Or, que permiten tomarlos conjuntamente y de forma fácil y agradable. Se trata de una bebida funcional elaborada a partir de las agua de Vichy Catalan y Font d’Or, vitaminas y minerales, que ayuda a reducir los síntomas del resfriado común y la gripe y a disminuir las infecciones del tracto respiratorio. Entre los componentes principales está la acerola, el zinc, el selenio, la vitamina D, el extracto de jara, vitaminas del grupo B y polifenoles; una combinación que contribuye a mantener el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Encontraréis Defens D’Or en vuestra farmacia.